2020-10-04

FALLECIMIENTOS, NACIMIENTOS Y MATRIMONIOS

El Bariloche de los albores a través del Registro Civil

La primera defunción que se asentó correspondió a un alemán empleado de los Wiederhold. Entre los primeros trabajadores, hubo varios apellidos que hoy son tradicionales.

El primer fallecimiento del que dio cuenta el viejo Registro Civil Nahuel Huapi, correspondió a Guillermo Kärsting, un joven que acusaba el mismo domicilio que Carlos Wiederhold, de quien era empleado. Tuvo lugar el 25 de octubre de 1897 y como podría sospecharse, el difunto era de nacionalidad alemana. El acontecimiento está registrado en el Acta 22, donde se acusa que contaba con 27 años “aparentes”.

El rescate corrió por cuenta de Julio Riesgo para el texto que llamó “Los forjadores y el lugar natural” e integra el libro titulado “Bariloche. ¡Cuándo era ayer!” Como El Cordillerano comentara en otras oportunidades, el autor residió en la ciudad varias décadas y durante ese lapso, escribió y publicó en medios locales sus artículos. Fueron reunidos en 1991 en formato de libro por la Editorial Melipal. Gran fuente para el estudio del pasado local y para los interesados en rastrear a sus mayores.

Riesgo reconstruyó los albores de la institución a través de sus empleados. “Los encargados de Registro, que constan en las tres secciones establecidas (una para los nacimientos, otra por los matrimonios y la tercera por las defunciones) (el paréntesis precedente y los que siguen están en el original) de acuerdo a la Ley N° 1532 del 16 de octubre de 1884, fueron: Luis J. Pefaure, de 27 años cuando iniciara sus actuaciones el 3 de septiembre de 1897, argentino y agricultor” y “Juan G. Rodríguez, de 38 años en 1898, y que se encargara en etapas de ese año y de 1899, argentino, domiciliado en Carhué Grande (7 kms al norte de Pilcaniyeu)”. El 16 de mayo de 1899, Rodríguez asentó a su propia hija, Catalina, en el Acta 9.

También trabajó en la repartición Dionisio Zunzunegui, “quien actuó de Juez de Paz en 1900 y hallándose en Carhué firmó por Liborio Núñez (a pedido de éste, por no saber firmar) el nacimiento de Tránsito Núñez un 18 de septiembre de 1900, acta 34”. Asimismo, se desempeñó en el área Nacimientos del Registro Civil “Eduardo Beovide, de 25 años en 1901, que certificara el nacimiento de María Ángela Ustrañango, hija de Antonio Ustrañango, domiciliado en Pichileufú”, rehace el escrito de Riesgo.

A comienzos del siglo XX también el servicio era móvil.

Interinos

El acontecer de la oficina también supo de interinatos. Con el detalle de un detective, el autor de los artículos encontró a Benito A. Crespo, “de 23 años en 1901, hallándose en Nahuel Huapi, encargado interino en 1904 y oficiando de titular en 1905”. El último funcionario del que da cuenta el apartado es Luis Morchio, quien se desempeñó como juez de Paz en 1907. Llamativa la edad de los empleados, ¿no? Todos relativamente jóvenes.

Beovide debió aburrirse en el Registro Civil porque “aparece de empleado de Policía el 1ro de julio de 1905, ocupando la vacante dejada por José de García, español, de 25 años el 27 de enero de 1904. Este García debió ser el primer escribiente policial del lugar, resultó quien trajo el primer gramófono de bocina que funcionaba a cuerda, tuvo boliche y pareciera haber sido destinatario del primer coche que trajera Rodríguez desde Neuquén y que llevaba transmisión a cadena. (Recuerdos de Benito Vereertbrugghen)”.

Las locaciones fueron inestables. “Abrazan las constancias a Nahuel Huapi, Carhué, General Escalada, Bariloche y San Carlos de Bariloche. Más aún, se firma en Nahuel Huapi hasta el 18 de marzo de 1899, se actúa en Carhué en un 29 de marzo de 1901, se vuelve al primitivo Nahuel Huapi, incluso un 10 de octubre de 1902”, es decir, cuando ya se conocía el decreto que había dado origen a San Carlos de Bariloche.

Después se pasó “a General Escalada con duración al 23 de enero de 1904; otra vez aparece la denominación de Nahuel Huapi hasta un 21 de diciembre de 1904; y tras un breve paso, surgiendo ahora Bariloche desde entonces el 23 de enero de 1905, definitivamente nace San Carlos de Bariloche”, rehízo Riesgo. “Repítese la mención de ese puño y letra del doctor Luis Ruiz Guiñazú, al escribir en los libros del Registro Civil la fecha 2 de mayo 1904 para cerrar actuaciones oficiales con el nombre de San Carlos de Bariloche”.

Adrián Moyano

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