2020-09-30

UN BARRIO QUE SIGUE “EN FORMACIÓN”

El 29 de Septiembre festeja su cumpleaños poniendo cartelería en las calles

El 29 de Septiembre cumplió 9 años de vida y el festejo durante esta pandemia será muy especial poniendo la cartelería correspondiente a los nombres de cada una de sus calles. La iniciativa forma parte del camino de afianzar cada día un poco más su identidad.

El invierno pasado se anunció desde el Municipio que en acuerdo con los vecinos se procedería a la regularización de las tierras, proceso que ya encaminado, se vio frenado por la pandemia.

Mercedes Farías es una referente del barrio cuyas tareas las desarrolla en conjunto con 17 personas más, una por cada manzana. “Sabemos que no tenemos derecho a nombrar nuestras calles y que es algo que no nos corresponde pero lo hemos hablado con el intendente y cuando se convierta oficialmente en barrio, si así lo desean, pueden renombrarlas”.

La necesidad de contar con una dirección es indispensable “nos ha pasado que al llamar a los bomberos, se pierde mucho tiempo explicando el lugar del incendio”. Además cuando alguien debe dar sus datos ante un trámite o un posible puesto de trabajo, nunca podía ser explícito con respecto a la ubicación de su vivienda.


Poco a poco se siguen organizando como barrio.

“Elegimos todos nombres de cerros, excepto las calles que rodean al barrio, esas por supuesto que no las hemos modificado” dijo. No contaban con el dinero necesario para mandar a hacer esos carteles, entonces cada familia que podía hacerlo, aportó cien pesos para la compra de chapones y Sandra, una vecina los fue pintando a mano. Ahora cada manzana se encargará de conseguir el poste para la colocación de los mismos.

Actualmente son 360 las familias que componen el 29 de Septiembre en las cuales hay aproximadamente 400 niños y niñas de 1 a 12 años. Farías hace cuatro años que comenzó a involucrarse en el merendero Manitos de Amor junto a Erica Bayer “por ahora soy una de las referentes pero la idea es que apenas se puedan hacer las primeras elecciones, los vecinos presenten listas y se haga todo según la ley”.

Ella apuesta al trabajo social y comunitario y Patricia Villalongo continúa con los trámites necesarios para que cada vecino pueda contar con su propio medidor de luz.

Tanto el Centro Comunitario como una de las calles llevan el nombre de Pablo Coudouy, el pionero al que tan solo diez familias acompañaron para asentarse en esa zona de la ciudad. “El fue midiendo con sus pasos los metros para delimitar cada lote” comentó.

Susana Alegría / Fotos: Facundo Pardo

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