ANTONIO TARRAGÓ ROS Y SU EMOTIVO RECUERDO DE RAMONA GALARZA
“Tenía un timbre como de pájaro, esas voces que tienen algo de Dios”
Antonio Tarragó Ros participó de “El Expreso Periodístico” y habló con Antonio Zidar sobre la partida de su amiga Ramona Galarza, destacada artista y referente del chamamé, que falleció en la noche del lunes. “Estamos en un día tristísimo”, expresó conmovido el cantante. “Lo último que recuerdo de Ramona fue riéndose. La llamaba muy seguido porque era muy amigo de ella”. Y compartió: “A mí me gustaba hacerla reír”.
La recordó en la intimidad como “una amiga extraordinaria llena de códigos. Mi papá era muy amigo del esposo de Ramona, Fernando López, y cumplía años el mismo día, el 19 de junio”. Luego contó: “Yo heredé a todos los amigos de papá y los cuido. Entonces todos los días hablaba con Ramona. Éramos como de la familia”.
“Así, como la gente la amó y la ama, hace muy bien. Porque ella tenía un respeto por la gente… Sacaba una fuerza de no sé dónde”. Y recordó algunos viajes que compartieron para presentarse, en Rosario y “la última vez que fuimos a Corrientes, me bajé yo a tocar para que ella no tuviera que entrar ‘al galope’, como tenía dificultades para caminar. La gente entretenida conmigo y entraba ella cantando”.
Luego también se refirió a ella como cantante. “Dos voces conocí que eran así. Mercedes y Ramona. Mercedes te cantaba por teléfono y te morías. Y Ramona lo mismo”. Y describió “Tenía un timbre como de pájaro, esas voces que tienen algo de Dios. Los indios guaraníes dicen que la voz es el alma o que el alma está en la voz”.
“Hay gente que canta y nada, sigue igual después de eso, como que algo cambia en la vida, en el mundo. Ramona tiene eso”.
Tarragó Ros recibió el mensaje sobre la partida de la querida cantante de chamamé en la madrugada. “Me pasé llorando toda la mañana. Y ahora empecé a acordarme de Ramona porque hablé con un sacerdote. Y me dijo ‘Ramona ya está bien. Está descansando’. Y pude entender eso”.
“A mí, me pasa que por la edad que yo tengo, empiezo a quedarme sin referentes. Todos los que tienen 10 o 12 años más que yo se empiezan a ir. Ernesto Sábato, Yupanqui, Ariel Ramírez, por ejemplo, era gente que me permitía estar cerca, con su inteligencia, su sabiduría, su humor. Y Ramona era una de ellas”.
También describió el estrecho vínculo de amistad que los unía a ellos y a Luis Landriscina. “Ramona tenía conmigo una relación que me llenaba de responsabilidades. Porque decía: ‘dígale a Antonio, pregúntele a Antonio’. Porque sabía cuánto la amaba yo. Y el otro era Luis. El ‘Gringo’ y yo siempre estábamos. Luis la llamaba y se hacía que era otra persona”, contó entre algunas risas, sobre las bromas del humorista Luis Landriscina, que también era muy amigo. “Ya estamos riendo. Eso era Ramona”.
Le gustaría un homenaje muy particular
Antonio Tarragó Ros se refirió también a cómo le gustaría homenajearla. “Sus cenizas tienen que estar en el escenario Cocomarola y que todos los años se cante, cantemos y ella lo haga con nosotros, y esté con el público que la ama”.
En otro momento de la charla dijo “lo llamé a Juan Carlos Pallarols, el que hace los bastones de los presidentes e hizo la rosa de Lady Di, y me dijo, ‘Ya sabía que me ibas a llamar. Tengo que hacer la rosa de Ramona como hice la de Lady Di’. Y ahí hablamos de la eternidad y se me fue esa angustia que tenía”.
Sobre la lucha por el cupo femenino en los festivales y la importancia de su figura como referente del folclore, Tarragó Ros destacó que “con Jesús, cuando nadie estaba con él, las últimas que estuvieron fueron mujeres, la madre y Magdalena. Eso me releva de toda opinión”.
Verónica Lohrmann