2020-09-21

A PARTIR DE UN CONCURSO VIRTUAL

Esculturas de artesanos llegaron a los barrios

Las figuras en hierro, y elementos similares, que resultaron del primer concurso organizado por la cofradía “Unidos por el metal”, ya se encuentran en diferentes zonas de la ciudad.

Un guitarrista, un cóndor, una mujer mapuche y un choique, desde hace pocos días, se distribuyen en distintos barrios.

El certamen había comenzado hace un par de meses, con la intención de que los artesanos realizaran obras en sus talleres, mientras mostraban los avances a partir de fotos y videos, siempre a través de la virtualidad, para evitar el encuentro de gente en época de pandemia.

Además, había un trasfondo solidario, ya que el objetivo era que distintas empresas apoyaran el emprendimiento, con fondos que, más allá de un porcentaje destinado a los premios, sirvieran para comprar pintura para la biblioteca Néstor Kirchner, del barrio Nahuel Hue, sitio que se suele utilizar para realizar actividades en beneficio de los más necesitados.

El deseo se cumplió, ya que la pintura se entregó, junto con pinceles y rodillos. Además, el director de la biblioteca, José “Pichi” Arpires, había expresado su intención de que, como parte del proyecto, hicieran, sobre una chapa, el rostro de Néstor Kirchner, para colocar en la entrada.
Matías Nicolás Puchy, hombre multifacético, se encargó de cumplir con el pedido.

Le entregaron una gran chapa de dos milímetros de espesor, y asumió la labor.Ahora, ese enchapado ya está colocado en el frente de la biblioteca.
“Tengo treinta y cuatro años, y desde los doce trabajo en lo que es metalúrgica y construcción”, contó Matías, quien un par de días a la semana cumple tareas como guardia de seguridad, y se encarga también de tomar la temperatura y brindar alcohol para las manos, en la feria Sin Fronteras, de la calle Onelli.

Asimismo, realiza trabajos sociales, ya que, según indicó, colabora con el subsecretario de Comunidad y Territorio, Marcos Pavón.
Por ejemplo, limpia calles, pinta plazas, y también entrega módulos alimenticios, junto al Ejército. “Es muy emotivo llevarle cosas a las juntas vecinales”, expresó. En cuanto a la tarea que hizo en enchapado, consideró: “Es un privilegio poder volcar lo que uno lleva adentro. Fue una experiencia única”.

Christian Masello

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