2020-09-14

GRAN CANTIDAD DE AUTOS "ABRAZARON" AL AEROPUERTO

Barilochenses de distintos sectores pidieron por el regreso del turismo

Las lágrimas de Walter Cortés lo sintetizaron todo. El secretario general de la delegación local de la Asociación Empleados de Comercio, en diálogo con El Cordillerano, no pudo contener esa expresión de dolor. “Estamos en una situación de tristeza… Yo no puedo hablar más… Me siento mal”, dijo, y se quebró.

Estaba al borde del camino, mientras pasaba una cantidad inaudita de vehículos para brindar “un abrazo sobre ruedas” al aeropuerto, como forma de mostrar el deseo de gran parte de la ciudadanía de que reabran las vías aéreas y terrestres en pos del regreso del turismo.
Se levantó los lentes para secarse los ojos, porque llegaba gente a saludarlo, a consultarle algo, pero esa mezcla de bronca y sufrimiento lo carcomía…

Ya había hablado con otros medios, y de tanto repetir las condiciones en que veía a los habitantes, a causa de la problemática económica acarreada por las medidas relacionadas con la protección contra el COVID-19, venía con una carga emocional que, simplemente, lo desbordó.

Antes, había expresado: “Les digo a los gobernantes que empiecen a mirar, porque esto va a crecer mucho más. Seremos miles y miles… Bariloche se va a poner de pie, en la calle. Necesitamos que nos den una respuesta. Precisamos que haya turismo, comerciar, que la gente tenga salud, buena alimentación… La población, hoy, está con una sola comida diaria. Eso está mal; los chicos se alimentan de forma pésima”.

Sobre la diversidad de sectores que respondieron a la convocatoria, comentó: “Es llamativo que estemos todos, pero se trata de una situación en la que, justamente, todos sufrimos… Tenemos que buscar la forma, entre empresarios y trabajadores, de estar juntos. En la lucha, vamos a poder lograr algo; si nos quedamos en casa, no conseguiremos nada”.

Cortés se mostró muy afectado. Viene de participar en varias manifestaciones que tuvieron como fin, al igual que la del aeropuerto, propiciar la apertura de la ciudad, de cara a la anhelada llegada de visitantes. “Todo es incertidumbre. No nos dicen nada: ¿cuándo van a venir los aviones?, ¿cómo va a ser el protocolo para el turismo?, ¿nadie nos pregunta ‘che, necesitás dinero’?... Si uno va al súper y llena un chango con mercadería son doce mil pesos… la plata no alcanza, y la gente vive situaciones muy feas. Como barilochenses y argentinos, no nos merecemos esto”, consideró.
“No podemos seguir con tantas restricciones. Para ir a Bolsón, tenés que pasar siete barricadas de policías. Preguntan a dónde vas, qué vas a hacer… Mi madre, de ochenta y siete años, está en El Hoyo, y, de vez en cuando, la voy a ver, pero es traumático llegar… No se puede vivir así. Al virus hay que tenerle respeto, pero no por eso vamos a dejar de hacer nuestra actividad, porque, si no trabajamos, lo que viene es la pobreza y la miseria”, concluyó... Luego, las lágrimas.

La opinión de un empresario

Al ver la cantidad de autos que se había acercado al aeropuerto, el empresario Alberto “Beto” Del Giúdice indicó: “Se siente que estamos todos”.

“Esto es comparable con lo que sucedió cuando cayeron las cenizas, el pueblo está unido: empleados, sindicatos, empresarios, comerciantes… acá vinimos todos, somos vecinos de Bariloche que pedimos trabajo”, aseveró.
Beto opinó: “Hace falta un plan, ya no sirven los préstamos ni las leyes de emergencia”.

Cuando se le consultó acerca de si consideraba factible que, en este escenario de pandemia, las personas decidirían viajar para visitar destinos turísticos, Del Giúdice expresó: “La gente por supuesto que vendría, dentro de esta nueva normalidad. Copiemos lo que hacen en otros países; no hay que pensar demasiado. Debemos mirar lo que pasa en sitios como Suecia, en Europa, donde todo está abierto, y nosotros no tenemos vuelos desde hace seis meses. Me parece insostenible”.

Concejal presente

“Ha sido una frustración que no nos hayan dejado ingresar al aeropuerto”, dijo el concejal Pablo Chamatrópulos, que también se acercó a pedir por el reinicio de los vuelos.
“Los barilochenses hemos demostrado que podemos hacer las cosas bien.”

Con los protocolos adecuados, el transporte aéreo no representa ningún riesgo sanitario. Es insólito que, tras seis meses, se le prive a una ciudad, tan alejada de los centros emisores, del uso de la aviación civil”, sostuvo.

En ese sentido, puntualizó: “Hay un montón de herramientas que dan seguridad sanitaria, entre ellas el hisopado en origen, que permite demostrar que un ciudadano que va a venir a la ciudad no es portador del virus, y, por tanto, no representa ningún riesgo”.

También se refirió a las dudas acerca de quién podría utilizar el transporte aéreo en una eventual reapertura: “La responsable de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), Paola Tamburelli, dejó entrever, sin dar precisiones, que probablemente habría una primera etapa donde solo viajarían aquellos que necesitan hacerlo por trabajo, afectados a actividades esenciales, pero la comunidad pide que todos puedan hacerlo”. 

Christian Masello

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