Docentes notan importante baja en las conexiones a clases virtuales
Lo fueron constatando en las clases de las últimas dos semanas, justo después del anuncio del Consejo Federal de Educación acerca de que “ningún alumno repetirá el año”. La complejidad de la educación en tiempos de pandemia tiene varias aristas.
Varios docentes de Bariloche expresaron a El Cordillerano: “hemos notado que después del anuncio, los chicos con conectividad han bajado sus entregas. Ese mensaje de que “no se repite” hizo que un grupo grande de chicos dejara de participar. Lo cual preocupa mucho porque el año que viene tendrán que recuperar todos estos saberes ya su vez llevar a cabo las metas propias del 2021.”
La ESRN no tiene repitencia desde el año 2017, por lo cual no se aplica ese método de evaluación a las y los estudiantes desde entonces. Se trata de “trayectorias individuales”, que son diferentes en cada caso y así se evalúan.
Fabián Araujo, director del ESRN 97, reflexionó sobre cómo debe interpretarse el anuncio oficial en varios puntos. Con respecto al sistema de evaluación, explicó que “la asamblea del Consejo Federal de Educación determinó que todos los aprendizajes que tuvieron lugar durante 2020 serán evaluados y acreditados, para continuar en una progresión de aprendizajes que abarcará el ciclo 2020 y el 2021 como una única unidad pedagógica. Tal como viene ocurriendo.” Algo así como un ciclo lectivo bianual.
El director del establecimiento sostuvo que los diferentes dispositivos o métodos que la escuela adopte en lo que resta del año “son formatos que nos permiten tener un acompañamiento más certero y cercano a los y las estudiantes”, por lo cual no hay justificación de que los alumnos abandonen sus tareas, ya sea mediante conectividad o mediante cuadernillo.
Por su parte, la vicedirectora de otro establecimiento educativo público de nuestra ciudad sostuvo también que “el anuncio lo que hizo fue confundir al resto de las provincias argentinas que sí se manejan con el sistema tradicional de que, si el alumno no aprueba tantas cantidades de materias, repite el curso.” Y agregó: “al alumno de quinto año se le está pidiendo e insistiendo ahora, que durante estos meses haga trayectorias paralelas a la que hace habitualmente para poder terminar este año”.
La situación educativa es mucho más compleja durante la pandemia. Desde los ETAP (equipos técnicos de apoyo pedagógicos), se registra un aumento de problemas de tipo emocional en los alumnos. “El equipo está sobresaturado con la cantidad de intervenciones que piden las escuelas por chicos deprimidos, problemas familiares, alcoholismo en adultos, golpes, pelas familiares, embarazos y otras situaciones”, explica la vicedirectora.
Los docentes manifiestan que los estudiantes están cansados, y es entendible, pero apuntan a incentivarlos de alguna manera. “El año no está perdido, hay que continuar” explican, y admiten que “hay bajas ya que es imposible reemplazar el aula. Los alumnos piden a gritos la sociabilización. Hacen sus tareas desde la soledad, a través de una pantalla. Hay algo que es irremplazable.”
Desde Unter Bariloche, Patricia Lande, sostuvo que en este contexto “los chicos y chicas tienen que seguir conectados con la escuela, a veces por la virtualidad y a veces con otros medios como lo son la entrega de alimentos o de cuadernillos.” Para Lande lo más importante es que permanezcan en contacto, por la vía que sea, que haya comunicación, “más allá del rendimiento académico de cada uno de los y las estudiantes.”
Afirmó que “no hay manera de evaluar en igualdades condiciones la tarea que están haciendo porque sin la presencialidad es imposible medir estos conocimientos que se están adquiriendo de distintas formas.”