2020-09-10

ESPOSA DE UN POLICÍA

"No tienen un verdadero franco, es inhumano"

Familiares de efectivos, policías retirados, e incluso varios en actividad que preferían pasar desapercibidos, por temor a represalias institucionales, se reunieron en la esquina de Moreno y Onelli hasta alcanzar un número importante.

Mientras los convocados conversaban entre ellos, Priscila Gómez de Saravia, esposa de un policía activo, transformada en vocera de la causa, manifestó: “Necesitamos mucho más de lo que ofrecen. Pedimos que se abra una mesa de diálogo. Nadie nos llamó para conversar, a negociar”.
Sostuvo, además, que “la primera jerarquía de la fuerza cobra alrededor de treinta mil pesos, cuando la canasta básica de alimentos es de cuarenta y cinco mil, es decir que ni siquiera cubre eso”.

Cuando se le señaló que, con el aumento anunciado, ese valor mínimo rondaría los cuarenta mil, ella sentenció: “Pero nosotros exigimos que lleguen a los setenta mil”.

Priscila, asimismo, indicó que procuraban un “aumento del servicio adicional, y que las horas extras pasen a ser pagas como aquél, ya modificado, con las actualizaciones solicitadas”.

Por otra parte, agregó: “Más allá de lo económico, pedimos la eliminación del sistema de tercia que se utiliza en la actualidad; queremos que se tengan en cuenta las horas que trabajan y las que tienen de descanso”.

Esto viene a cuenta de que, con el método citado, el trabajo se divide en tres turnos rotativos continuos. Así, un agente que se desempeña a la tarde, al día siguiente va a la mañana, y, en esa misma jornada, debe cumplir el horario nocturno; de esa forma, el tiempo que le otorgan libre no tiene en cuenta el período de descanso que correspondería por la actividad desarrollada. “Hay tres guardias por semana. No tienen un verdadero franco, un día de tranquilidad plena. Es inhumano”, afirmó Priscila.

Otro ítem al que hizo referencia la vocera fue el de la falta de artículos indispensables para tomar recaudos frente al COVID-19. En ese sentido, expresó: “Ni siquiera hay guantes para el personal, ni alcohol en gel, tampoco lavandina. En un momento se les dio barbijos, pero no fueron repuestos. Ellos tienen que salir a comprarse las cosas, porque no les brindan los elementos que se necesitan para su cuidado”.

Luego, aclaró: “Nuestro reclamo involucra a Río Negro, las marchas que se hacen en Buenos Aires, y otras partes del país, fuera de la provincia, no tienen nada que ver con nosotros”. A las 11.15 horas, Priscila declaró que su deseo era que la gobernadora, o el ministro de Seguridad, se contactaran para “tener un diálogo”. Ya a esa hora, anunciaba: “Si no obtenemos una respuesta, vamos a acampar en el Centro Cívico”.

Christian Masello

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