DOCTOR SANTIAGO KWEITEL
“Hay chicos que quieren salir y hacer deportes, otros le tienen miedo al virus”
Santiago Kweitel, reconocido médico pediatra deportólogo, director de la diplomatura en medicina deportiva pediátrica de la Universidad Favaloro, dialogó con Carla Chiarandini en el programa “El Cordillerano entrena” de El Cordillerano Radio, 93.7, y destacó la importancia de la actividad física en los niños y las niñas.
“Hay una lucha contra la tecnología, en la mayoría de los casos, y también contra lo que genera en los chicos, y la sensaciones. Porque hay muchos que quieren salir y hacer un montón de cosas y hay otros que tienen miedo, que van a encontrarse con el virus y les va a pasar algo, entonces también hay que lucha contra los temores, las fobias y las fantasías. Porque como muchas veces se dice, es como un enemigo invisible, no lo vemos, no sabemos dónde está, lo cierto es que está en todos lados”, expresó en referencia al COVID-19.
“Hay que salir porque nos hace bien a la cabeza, al cuerpo, nos hace sentir bien, y respetando sí todo lo que nos dicen los expertos para no ponernos en riesgo. Y no solamente a los chicos, porque si les pasa algo, lo más probable es que sea algo muy leve, pero puede actuar contagiando al resto de la familia y, en algunos casos, puede ser algo muy serio”, detalló.
Como recomendación, el profesional resaltó que “los chicos tienen que hacer lo que les dé felicidad, primero, buscar una actividad que los haga sentirse bien, que los conecte con la actividad física y que, dentro de lo posible, asegure la adherencia a la práctica deportiva para toda la vida. Eso es importante. No tiene que ser la frustración de lo que no hicimos nosotros. Si a nosotros nos hubiese gustado hacer tal cosa y lo llevamos a nuestro hijo, estamos equivocados porque es otra persona”.
“Siempre está la opción de lo que es la actividad física y lo que es deporte. La actividad física engloba al deporte. Ir a patinar, a trepar a los juegos de la plaza, ir a andar en bicicleta, es actividad física, y no es deporte organizado. Son dos cosas distintas. El deporte tiene las reglas que es como darle un marco más estructurado a la actividad física”, señaló.
Con respecto a la edad recomendada para que los niños comiencen a practicar un deporte específico, en opinión del profesional, “en los primeros años de vida, hay que asegurarse las habilidades motoras básicas, aprender los patrones básicos de movimiento. Un chico que no sabe correr, que no sabe saltar, que no sabe lanzar, no tiene sentido empezar a enseñarle un gesto complejo como lanzamiento de jabalina o el revés del tenis, porque primero tiene que aprender lo básico”.
“Sí hay que ser inteligentes a la hora de motivarlos. Podemos usar un deporte como vehículo para aprender las habilidades motoras básicas, los patrones básicos de movimiento, y una vez que llegamos a eso, sí empezar con cosas más difíciles, que implica lo coordinativo, para ir desarrollando los gestos típicos de cada disciplina deportiva.”
“La primera mitad de la primaria tiene que ir dirigida a estas cosas básicas y después empezar con el polideporte. Que metan en su biblioteca de movimientos, todos los movimientos posibles, todos los gestos deportivos posibles. Eso va a hacer que sean mejores deportistas en el futuro y, si hablamos de rendimiento deportivo, que sean mejores atletas de más grandes”. “Algo más específico, puede ser a los 10 años. No es que no lo puedan hacer antes, lo que pasa es que antes hay que asegurarse otras cosas básicas”, opinó. “Pueden hacer deporte, obviamente, pero si el profe entiende lo que está haciendo y con el grupo etario con el que está trabajando, va a insistir en usar los elementos y las reglas del deporte para poder aprender todo eso y después sí meterle con lo específico de cada deporte”.
“De hecho, la especialización deportiva precoz es algo que está relacionado con el aumento de lesiones por sobreuso. Entonces, justamente, si queremos tener atletas sanos, lo que tenemos que tratar de hacer es que no tengan muchas lesiones por sobreuso porque pueden condicionar su permanencia en el deporte”, rescató.
Con respecto al trabajo de fuerza en menores y los mitos relacionados, expresó: “La fuerza es vida y es una capacidad motora que necesitamos para todos los días. Entonces fuerza hay que hacer siempre”.
“Ahora una cosa es entrenar la fuerza de diferentes maneras, que puede ser con pesas, con bandas elásticas, con ‘medicine ball’, con el propio peso corporal, y otra cosa es pensar específicamente el halterofilia desde edades muy tempranas. Que se puede también, como cualquier otra disciplina deportiva, lo que tiene es que no hay que hacer solamente eso”.
Recordó que: “Entrenar la fuerza mejora la salud, la composición corporal, la calidad de los músculos, la calidad de los huesos, hace bien para un montón de cosas. Todos los beneficios del deporte, el control de la grasa, mejora la presión arterial, el perfil lipídico. Entonces es parte de los que tenemos que hacer, parte de la salud”.
“Por otro lado, el tema de que si entrenás la fuerza te quedás petiso, que se rompen los cartílagos de crecimiento, es un mito popular que no tiene ningún asidero científico. Surge de un trabajo muy antiguo de unos japoneses, que vieron que unos chicos que trabajaban en el puerto cargando bolsas, que no alcanzaban su talla objetivo genética. Pero era trabajo esclavo, chicos que cargaban peso pero no tenían una metodología de entrenamiento, que estaban desnutridos y un montón de situaciones, que hacían que no fuera lo que es hoy entrenar la fuerza de un chico en un club o en un cole.”
En cuanto a “entrenar la metodológicamente o más formalmente”, señaló que los expertos a nivel mundial aseguran que “desde los 7 u 8 años se podría, siempre y cuando estén cognitiva y madurativamente preparados para entender las consignas”.
Con respecto a que puedan practicar la fuerza desde los 16 años, opinó que “no tiene ninguna lógica” y señaló que muchos gimnasios reciben a los chicos a partir de esa edad porque “madurativamente están más desarrollados y, por otro lado, no requieren profe que esté especializado en chicos”. También resaltó que “el gimnasio cuando está preparado para adultos no debería ser el ámbito para chicos”.
“Habría que ver cómo estructurarlo para que en un gimnasio haya alguien que sepa mucho del desarrollo de la fuerza en los chicos, y en un ámbito seguro y preparado con elementos para chicos también”, expresó. “Lo que sería mucho mejor es que se empiecen a estructurar mejor las clases de educación física con circuitos para que los chicos puedan entrenar esto. Las sociedades científicas dicen que seis veces por semana tienen que entrenar la fuerza”.
Verónica Lohrmann