Transformaciones en pandemia: ¿Cuáles son las claves del trabajo del futuro?
“El trabajo ha muerto” es el libro publicado por Adrián Gilabert. Comentó los aspectos positivos y negativos de la nueva modalidad de trabajo a distancia que se instaló con firmeza en los últimos meses.
El consultor Adrián Gilabert publicó su libro “El trabajo ha muerto” –sin saberlo- en el mejor momento posible. La investigación del autor incorpora las nuevas modalidades del trabajo, como el que se desarrolla a distancia. Comenzó a escribirlo en junio de 2019 y lo terminó el 2 de marzo, un día antes que se conociera el primer caso de Covid-19 en Buenos Aires.
El disparador para imaginar su libro fueron los datos que leyó de la consultora internacional Gallup sobre un estudio a nivel mundial referido a la satisfacción laboral. El resultado arrojó que el 85% de los encuestados estaba insatisfecho con sus trabajos. “Debería significar el acceso a lo material pero también el desarrollo personal y profesional. Parece que eso no se está cumpliendo”, reflexionó Adrián en Refugio Radio, el programa que conduce Marcela Psonkevich en El Cordillerano (93.7).
Sobre el teletrabajo que se aferró a la vida en pandemia, dijo que es una modalidad que se afianza definitivamente. Las grandes compañías decidieron que, hasta diciembre, por lo menos, mantendrán todas sus operaciones de forma remota. Y evalúan el panorama para 2021. Para eso, hacen encuestas y existen dos grupos bien definidos, comentó. Los que tienen hijos y los que no. “Parece que los que tienen hijos están desesperados por volver a la oficina, se convirtieron en tutores escolares y existe una sobrecarga”, explicó.
Adrián asegura que, en el terreno del trabajo a distancia, el equilibrio es clave. Señaló que existen tareas que se pueden hacer desde la casa, sin ir a la oficina, “pero la tarea creativa requiere del encuentro”. Adrián señala que, para resolver un problema vinculado a un proceso, a un producto, funciona mejor cuando estamos conectados físicamente.
“No nos vayamos a los extremos”, apuntó y definió que es una modalidad que sirve mucho, nos hace más productivos, eficientes, genera placer, “pero no olvidemos que periódicamente está muy bueno trabajar y crear juntos”.
El consultor señaló que estuvo estudiando las leyes que rigen en otros países el teletrabajo. Dijo que, por ejemplo, utilizan la herramienta para fomentar el cupo para personas con discapacidad. “Es una gran ventaja, existe una ventaja sobre la huella de carbono porque al haber menos transporte, existen menos traslados, menos combustible, menos contaminación”, explicó. Y agregó que también será necesario en este nuevo paradigma pensar en las viviendas del futuro que deberán contemplar en su diseño más espacios destinados al trabajo.
Estamos en el medio de una transformación define Adrián. Si bien existe gente que está conectada más tiempo de lo necesario durante el día, “también otras personas se dieron cuenta que en cuatro horas pueden cumplir con su trabajo”.
Asegura que estamos en el medio de una transformación. Hay gente que está conectada con el trabajo demasiadas horas durante el día. Aunque también hubo otras personas que se dieron cuenta que en cuatro horas puedan cumplir con el trabajo. “El futuro del trabajo no tiene que ver con la jornada laboral, sino con la creación de valor a partir de crear soluciones y creatividad”, comentó.
En este aspecto, Adrián cuestionó la nueva ley argentina que regula el tema y establece un horario determinado. “Eso ya no existe en muchos países, la clave del teletrabajo es la movilidad y que se trabaja por objetivo”, señaló y agregó que una idea no necesita de muchas horas. Necesita de inspiración, apuntó.
Ahora, ¿las empresas están preparadas para esta nueva realidad? “Algunas sí, muy pocas”, indicó y aseguró que deberán incorporar conceptos nuevos como el propósito y los talentos. Esto significa pensar en los negocios desde la razón de ser, y no sólo por su rentabilidad, y armar equipos de trabajo en función de la complementación de talentos.
Además, aseguró que los liderazgos también están viviendo una transformación. “Ya no es como lo conocíamos, como el jefe verticalista que controla todo el tiempo lo que hace el equipo de trabajo. Eso ya no existe”, comentó. Las características del nuevo líder en los próximos años será la del gran “aceitador” de conexiones, a disposición del equipo para construir soluciones.
Daniel Pardo