El Yacht Club Bariloche se mantuvo activo durante la cuarentena y va preparando la vuelta
Antes de la cuarentena por la pandemia de COVID-19, durante febrero, el Yacht Club Bariloche había participado con actuaciones destacadas en la Semana Internacional del Yachting que se realizó en el Club Náutico Mar del Plata y en el Campeonato Norpatagónico en Villa La Angostura.
“Después se cortó todo. El otoño fue espectacular. Justo tocó un otoño increíble para navegar y no pudimos hacer nada. Así que los chicos siguieron haciendo físico en las casas”, contó Bojan Magister, dirigente del Yacht Club Bariloche y entrenador del equipo. Además mediante una aplicación de la federación internacional, corrieron regatas y participaron de torneos online. “Está muy bueno por el tema reglamento y táctica y estrategia”.
“También tuvimos la suerte de que tuvimos un montón de charlas muy buenas”, contó. Las capacitaciones fueron, la mayoría organizadas por el Yacht Club Argentino en un ciclo de charlas, y también por veleristas cordobeses, en las que pudieron tener contacto con deportistas de elite, sobre entrenamiento, construcción de barcos, cómo trabajar con la vela y algunas de las competencias más importantes del mundo. “Tuvimos charlas con argentinos que están en la Copa América, que es como la Fórmula Uno; gente que corrió muchas veces la vuelta al mundo, y los mejores diseñadores navales”.
Algunos de los integrantes del club, “también estuvieron con el equipo juvenil de la federación. Se había hecho una preselección bastante grande y se estaba empezando a trabajar para los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar, que se terminó suspendiendo”, contó. “Pero lo bueno es que la federación sigue trabajando muy fuerte con los juveniles para adelante, para los campeonatos mundiales, y los juveniles son los que después van a ser los olímpicos mayores. Hay un equipo de la federación que está trabajando con todos estos chicos de Argentina, que algunos son del club también. Y todas las semanas tienen charlas y diferentes tipos de clases”.
Entre diez y quince chicos y chicas de las distintas categorías de la escuela del Yacht Club Bariloche estuvieron en contacto durante la cuarentena, entrenando, participando de las charlas y demás actividades. Los integrantes de la escuela de windsurf también estuvieron conectados, participando de capacitaciones y algunos profesores del club pudieron hacer cursos de formación. “Y ya estamos con los protocolos” señaló. “Se bajaron hace dos meses los protocolos de la federación y ahora estoy terminando de acomodarlo para presentarlo en la Municipalidad y tener todo en regla para, cuando mejore el clima, estar en el agua”.
Con respecto al protocolo, destacó: “Básicamente la cantidad de gente, el viento con el que se navega. La vela, en lo que es laser, windsurf, es un deporte que es individual, así que en el agua no tenés contacto, ni siquiera te acercás. Pero sí en lo que es el funcionamiento dentro del club. Baños y vestuarios, que los chicos tienen que venir cambiados al club, el playón, la forma en que se trabaja con el entrenador, que no tiene que haber contacto, como la mayoría de los deportes”.
Generalmente, la temporada de navegación termina a fines de mayo, y vuelve a comenzar a principios o mediados de septiembre; en invierno no hay actividad, principalmente por el frío, pero también porque la mayoría de los chicos esquía. “Este año vamos a ver cómo viene porque se cancelaron todas las fechas de todos los campeonatos”, explicó. “Nosotros casi siempre en agosto tenemos el Metropolitano y, a principio de octubre, siempre estamos en Buenos Aires con la Semana de Buenos Aires, un campeonato grande que se corre en Argentina. Y ahora lo único que capaz que se hace es el Campeonato Argentino de Laser en Córdoba en noviembre, que no está nada definido”.
“Las únicas clases que va a empezar en Buenos Aires son Optimist y Laser, porque el resto de los barcos la mayoría son de a dos, entonces todavía no pueden”, explicó. “Si ya en Buenos Aires se empieza a navegar y a entrenar y viene todo bien, de a poquito se va a empezar a largar”.
“Es bastante difícil mantener la motivación”, compartió. “Igual está bueno para hacer otras cosas. Hubo un montón de cosas, charlas y cosas muy interesantes y con gente que es muy probable que, en otra situación, la oportunidad no iba a estar. Gente de ese nivel y poder hacer preguntas”.
Con respecto a su experiencia en aislamiento, “aprovechando la montaña, entrenando, estudiando, porque trabajo no hay desde marzo. Hice un montón en el club. Y haciendo planificaciones de la escuela de bici que empezamos el año pasado. Preparado todo para adelante, estudiando, entrenando y disfrutando de la bici y la montaña”.
Verónica Lohrmann