2020-08-14

ENTREVISTA EN EL CORDILLERANO ENTRENA

Cachito Vigil: “Cada vez que uno juega, gana”

Sergio “Cachito” Vigil, entrenador de los equipos nacionales de hockey sobre césped, pasó por “El Cordillerano entrena”, el programa que conduce Carla Chiarandini en El Cordillerano Radio, y habló de toda su experiencia con las selecciones y de cómo vive la cuarentena.

El destacado entrenador, contó que decidió su profesión “desde muy jovencito”. “Primero tomé la decisión de ser docente y estar en procesos de enseñanza y aprendizaje con las personas, cuando iba a la escuela y sentía que se podía disfrutar de otra manera las capacidades de cada persona”.

“Veía que cada ser era distinto y que todos tenían ganas de aprender y de desarrollarse. Pero había caminos que no eran los apropiados para determinadas personas y había generalmente una línea conductora única. Entonces imaginé como sería como docente, tratando de tener en cuenta las distintas características de las personas”, detalló.

“Y cuando me encontré con el deporte, descubrí que esa docencia la podía hacer en el deporte. Primero tuve la suerte de entrar a un deporte con docentes que tenían pasión y tenían mucho cariño por las personas con quienes entrenaban. Y ahí me despertaron las ganas de conjugar docencia y deporte, y seguir con ese sueño. Entrenar a personas para que puedan ser campeones de la vida, donde la excusa sea la actividad que desarrollan, sea deporte, sea determinado estudio, sea determinado rubro profesional”, resaltó Vigil.

“Pero lo que quería era estar en un espacio donde las personas quisieran encontrar a su campeona interior y donde esas personas pudieran poner a su campeona interior al servicio de un equipo para construir equipos campeones. Que vayan más allá del deporte, equipos campeones que puedan transformar la vida”, graficó.
El entrenador del seleccionado femenino entre 1997 y 2004, y después del combinado masculino, con respecto a si le costó más un equipo u otro, respondió: “Todo me cuesta. En el sentido de que no hay un día que no me cueste. Como también no hay un día que no descubra algo que me deje la enseñanza de que eso que costaba, con búsqueda, con trabajo, con persistencia, puede convertirse en algo maravilloso”.

Rescató que: “La vida del día a día, de relaciones humanas, de relaciones deportivas en la alta competencia, de búsqueda de la excelencia, cuesta. Cuesta sudor, sudor corporal y cuesta sudor neuronal. Cuesta sudor espiritual. Pero eso que te cuesta es lo que después te genera una felicidad enorme”.

“Entonces creo que el camino de aprendizaje no es cómodo. El camino de aprendizaje es estar en un espacio de transición, de búsqueda de ir de A a B, y en ese camino de transición, que se llama ‘proceso’, te pasa de todo. Te pasan todo tipo de emociones, fallás, errás, acertás, volvés a encontrar nuevas alternativas, aprendés del otro, aprendés de vos mismo, aprendés de tus jugadoras”.

“Y ¿qué me pasó? Ambos me costaron y ambos me dieron excelentes aprendizajes. Considero que cuando entrené a las Leonas, creo que era un momento en que nos encontramos personas apropiadas y que nos hicimos muy bien en ese momento. Porque creo que hay momentos en que las características de uno y de otro nos ayudaron mucho.”

“Y a mí me parece que con los chicos, que fue un aprendizaje muy grande, nos encontramos en un momento no apropiado. Creo que nos deberíamos haber encontrado diez años después o seis años después. Nos encontramos demasiado rápido y creo que yo no era el entrenador para ese momento de ese grupo de jugadores”, explicó. “Creo que, con la selección masculina, no nos encontramos ambos en el tiempo en que necesitaba uno del otro”.

En la cuarentena, “por suerte, estaba en Buenos Aires. Porque yo viajaba constantemente de Chile a aquí, y puedo estar con mi familia. Y eso se lo agradezco a Dios porque pude estar con mi esposa y mi hijo. Hubiese sido durísimo pasar estos cinco meses alejado de ellos”.

Al ser consultado sobre cómo lo encuentra la cuarentena por la pandemia de COVID-19, indicó, “me encuentra ocupado en ser responsable y hacer lo que corresponde para cuidarme y cuidar a los demás también”, destacó. “Y me encontró también ocupado en reflexionar constantemente con los equipos que tengo -tanto las Diablas como las Vikingas, como las chicas de Náutico de Uruguay-, y el equipo familiar y el equipo de amistad, reflexionando y tratando de ver cómo cuidarnos como seres humanos. Y también tratando de ver cómo hacer de esta etapa, una etapa de mucha construcción, humana, conceptual y profesional. Y también prepararnos para poder vivir, en el momento que venga, trasformados”.

Más adelante señaló, “Hemos hablado mucho con los equipos y nos hemos puesto en el lugar de cada grupo de sociedad. Cuando se hablaba de encierro, hemos tomado conciencia de que hay personas en la salud, que nos ayudan en la recolección todos los días de la basura que queda en nuestras calles y así infinidad de personas, que sí están encerrados combatiendo el virus y con un fin de tanta nobleza que es cuidar de los seres humanos, cuidar de los enfermos”.

“Y a partir de ahí, salieron muchos temas. Qué es encierro, ponernos en el lugar de otro, generar empatía, ponernos en el lugar de las personas y ayudar como equipos a las personas que tienen carencias económicas, carencias espirituales, carencias porque han perdido su trabajo, carencia de lugar para habitar. Todos esos aspectos, hacia afuera y hacia adentro nuestro. Porque cada una de las personas de los equipos vivía realidades diferentes. Entonces todo eso ha sido un espacio de toma de conciencia.”

“Y en lo personal, es un espacio al que trato de darle un lugar muy importante todos los días, cada mañana, en ese espacio de reflexión y de cómo podemos contribuir cada uno de nosotros para ayudar en este aspecto. Y a partir de ahí, planifico cada día, cada semana en relación a eso”, dijo.

El entrenador luego se refirió al crecimiento del hockey. “Yo creo que el hockey fue creciendo a través de los años y mucho antes de la etapa que la vida me bendijo con la posibilidad de entrenar a ese equipo que fueron las Leonas, que trasformó mi vida y nos transformó. El hockey venía teniendo crecimiento, transformaciones a través de jugadoras, entrenadores, de familias, dirigentes, clubes”.

“Y después hubo una etapa donde se conjugó la unión de un grupo de jugadoras que tenía un talento increíble y un hockey país que generó una unión muy grande a través del trabajo que hicieron las asociaciones y la confederación, y una persona que fue muy valiosa que fue Luis Ciancia. Una persona que pensó una revolución en el hockey. Por supuesto que también hubo un montón de personas antes. Pero ahí se unió el hockey en todas las regiones. Empezó a haber entrenadores regionales que no solo captaban jugadoras sino que desarrollaban, entrenaban y había una unión muy grande entre todos los entrenadores regionales del país y los entrenadores nacionales, capacitaciones que nos ayudaron mucho y jugadoras y jugadores de una calidad tremenda. Y ahí fue una explosión”, describió.

“Después ocurrieron resultados muy importantes que, unidos en este mensaje de valor del hockey, se hizo muy fuerte hacia afuera. Y el hockey empezó a ser, no solo por los torneos que logró, sino empezó a ser, por los valores que transpiraba el hockey. Y llegó a la sociedad y a partir de ahí, empezó a ser un hockey para todos”, expresó. “Los resultados fueron muy importantes pero acompañaron un proceso muy generoso que venía desarrollando el hockey. Entonces se unió todo”.

“Y después esto continuó y continúa. El hockey ya es una marca registrada como deporte, tanto el femenino como el masculino. Hoy se habla de hockey en su totalidad. Y no tengo duda de que la cantidad de jugadores y jugadoras que siguen surgiendo le dan cada día más calidad a los seleccionados, y podemos estar disfrutando, no tengo dudas, del primer o segundo mejor hockey del mundo. Porque Argentina hoy, damas y caballeros, es eso. Junto con Holanda, Australia, creo que es el mejor hockey del mundo”.

Al referirse a los niños y niñas que quieren llegar a la selección indicó “les diría que no se pierdan la posibilidad de jugar la vida y que lo importante es llegar a ser un niño de selección, que no quiere decir que te llamen a una selección, sino que cada niño se puede elegir a sí mismo, porque disfruta en libertad quien quiere ser”.

“Es imposible no ganar en la vida si uno sigue jugando. Cada vez que uno juega, gana. Y hasta cuando erra, cuando no lo eligen, cuando no pudo ser quien quería ser, gana conciencia, gana experiencia. Lo único que no tienen que hacer es dejar de jugar”, señaló el entrenador.

“Que sepan siempre que no hay rivales en la vida: hay oponentes de juego, que son amigos que eligen jugar el mismo juego que nosotros”, finalizó.



Texto: Verónica Lohrmann

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