Premio del INT tomó a Gimena Portelli en plena introspección
Identificada habitualmente con el stand up y el humor, en “Un hondo silencio” ofreció una faceta radicalmente distinta. La actriz atraviesa una etapa de búsqueda y experimentación.
La luz rojiza se transforma en azul, mientras una mujer de espaldas parece terminar de vestirse y la música, puede insinuar sordidez. Los contornos se tornan difusos y sólo se ve con claridad un reloj que pende sobre la pared. Se escuchan campanas que suenan y la mujer, toma con una de sus manos las agujas para apurar su tránsito. La oscuridad que sigue se quiebra cuando ella enciende una vela y la luz, sobre todo ilumina su rostro. Apenas transcurrieron un par de minutos de “Un hondo silencio” pero ya se advierte que en la performance, Gimena Portelli no se desplazará por los caminos que tantas veces recorrió.
La actriz recibió uno de los Premios a las Actividades Performáticas Virtuales que instituyó el Instituto Nacional del Teatro (INT) para estimular la producción teatral a través de las nuevas vías que impuso la cuarentena. Tuvo su momento el sábado último por Instagram Live y si se tienen en cuenta sus antecedentes en “Mamis Comedy” junto a Vanesa Molina, su creación sorprende, a raíz de las atmósferas, los colores, el lenguaje y hasta la música elegidos.
Es que la convocatoria del organismo nacional coincidió con un momento particular en la trayectoria de Portelli. “Hace un año y medio o dos vengo haciendo un proceso muy interno sobre lo que venía trabajando. Frené bastante, porque desde que tenía 19 años hasta los 38 que tengo ahora, todos los años estuve produciendo, haciendo obra o actuando. Pero hace un año y medio empecé con un proyecto que estuve haciendo con unas colegas, una obra que habla sobre la mujer. Estábamos haciendo la dramaturgia también nosotras pero se vio afectada por la pandemia”.
A pesar del paréntesis forzado, “la realidad es que en estos cinco meses se abrieron otros proyectos o yo empecé a encontrar otras cuestiones, quizá porque tuve más tiempo para sentarme a pensar o a encontrarme conmigo misma y con lo que realmente tengo ganas de hacer. Empezaron a surgir nuevos proyectos ahora, así que si tengo que sacar algo positivo (del momento), es eso: reencontrarme con lo que más me gusta, que es el teatro”.
El viraje obedece a varias circunstancias. “Mi formación tenía que ver en los últimos tiempos con el teatro físico. Trabajé mucho con eso y me sigue gustando, pero al replantearme un poco qué es lo que quiero y demás, empecé a escribir de nuevo porque hacía muchísimo tiempo que no escribía. Escribir obra y reencontrarme con la dramaturgia… Ahora, con esto de la performance, empecé a experimentar por otros lados, fusionando lo audiovisual con el teatro”, describió la actriz.
Otras artes
Desplegar ese espíritu de búsqueda “es lo que tengo ganas de hacer: empezar a trabajar de la mano de la música y de la plástica. No sé si voy a poder profundizar mucho en este momento pero tengo muchas ganas de experimentar e investigar. Siempre uno va a aprendiendo y aprendo de todo, pero quiero salir del lugar cómodo en esta instancia. Así que me parece un desafío, sumarme a cosas que no son tan conocidas por mí”.
Desde esa perspectiva, la propuesta del INT “vino como anillo al dedo, me sacó de ese lugar cómodo. Dije: tengo que hacer una performance en mi casa con lo que hay y a la vez, tuve que ver qué quería contar. Tenía un montón de imágenes y de sensaciones que me iban sucediendo durante la cuarentena. Fui probando de a poquito, un poco tímidamente porque como vos decís, salí de lo que vengo haciendo y me fui animando”, concedió. “Más allá de que uno siempre se castiga y siempre se hace críticas, creo que el resultado está bien y ese es el camino por el que tengo ganas de ir y explorar, buscar y profundizar”, definió.
Como muchos y muchas, Portelli tuvo que hacer un curso acelerado. “La verdad, yo soy cero tecnología (sonrisas). Estoy aprendiendo un montón y encontrando herramientas que antes no tocaba ni de casualidad, así que ahí también me salgo de mi lugar cómodo. Inclusive, las redes sociales y el Instagram… Era la primera vez que hacía un vivo en Instagram, no tenía idea de cómo era, tuve que investigar para poder hacerlo y me parece que está buenísimo porque tiene llegada a un montón de personas”, admitió.
Para actores y actrices “es todo un desafío estar ahí, sintiendo que hay un público pero a través de un aparatito pequeño. Para mí es complejo, es un formato difícil para uno que está acostumbrado a tener el público ahí y recibir la energía del otro o del otre (sic) todo el tiempo. Todavía me cuesta bastante pero lo tengo que tomar como un aprendizaje constante porque para les (sic) artistas, el contexto todavía va a seguir de esta manera. Así que voy a tener que seguir aprendiendo de tecnología y redes”, avisó.
Tantas novedades y dificultades estimulan proyectos. “Con respecto a la performance y el INT, lo que tenía que hacer era una presentación en vivo, así que ya cumplí. Pero me empezó a pasar que digo: esto está bueno. Vamos a ver qué sucede… Así que escribí hace un monólogo que tiene que ver un poco con el humor, así que en este caso, vuelvo a las cosas que ya venía trabajando, aunque también buscando algunas cuestiones que me saquen de lo cómodo”.
La nueva creación “se llama Número par, habla de la cuarentena y de esto salir los días pares o impares (del DNI) y tiene algunos condimentos del contexto político. Tengo ganas de probar, no sé si hacer un vivo o quizá sí. No lo tengo muy planeado pero voy a probar de filmar algunas pequeñas producciones y subirlas, a ver qué pasa”, anticipó. “También con mi compañera, Vane Molina, empezamos a subir algunos videítos de Mamis Comedy porque tenemos un montón de material de la cuarentena con los niñes en casa”.
Además, no está dicha la última palabra sobre “Un hondo silencio”, porque “a la performance tengo ganas de seguir trabajándola para ver dónde me lleva, pulirla, sumarle más imágenes y también pulirla en cuanto a las luces, para ver qué queda de los 15 minutos pero extendiéndola más, siempre hablando de lo mismo: mi proceso en este tiempo”, detalló. Quienes no estuvieron ahí el sábado último, pueden husmear en el perfil de la actriz en Facebook y asomarse a tanta hondura.
Hablar sobre la mujer
Gimena Portelli desarrolla aquel proyecto de una obra sobre mujeres con “compañeras de Bariloche. Hicimos un proceso bastante largo porque estuvimos un año investigando y juntándonos. La verdad, sentíamos que nos atravesaban un montón de situaciones como mujeres, entonces al principio no sabíamos muy bien de qué íbamos a hablar hasta que entendimos que siempre nos unían las mismas conversaciones”, justificó.
Hasta fines de 2019, “ensayábamos, nos juntábamos para tener nuestras mateadas y conversaciones, siempre con respecto al proyecto pero atravesado por un montón de otros temas. La idea es ponerla en Bariloche… A principios de este año dijimos de juntarnos y cuando estábamos por arrancar cayó la cuarentena y no pudimos. Obviamente, quedó latente para avanzar apenas podamos juntarnos a ensayar. Propusimos en algún momento hacerlo por Zoom pero todas estamos atravesando distintos momentos, así que preferimos que el proyecto se encause nuevamente cuando se levante la cuarentena”, definió.
Polifacética, “también empecé un proyecto que habla sobre la esclerosis múltiple por Zoom y empezamos a ensayar un poco a través de la computadora. Aunque sea una cosa rarísima, no nos podemos quedar sin hacer nada, además a mí justo me agarró en un proceso en el que me pica de nuevo todo, entonces lo voy a aprovechar”, subrayó. “Obviamente, las ganas de volver a las tablas son mucho más fuertes pero en esta instancia, no se puede”, aceptó. Es mucha la energía que se está conteniendo.
Adrián Moyano