2020-08-03

HISTORIA DE VIDA

Germán Catriñanco, una vida dedicada a la gastronomía

El 2 de agosto fue el Día del Trabajador Gastronómico, fecha que desde 1948 se celebra en conmemoración a la constitución de la Federación Obrera Argentina de la Industria Hotelera. San Carlos de Bariloche al ser una ciudad elegida por turistas de todo el mundo, cuenta con la atención de personal del ramo de excelente calidad.

La fecha es propicia para conocer la historia de vida de uno de los trabajadores del rubro, Germán Catriñanco, quien se desempeña como mozo desde hace 27 años en el Hotel Llao Llao.

“Mi carrera gastronómica la empecé en 1983 en el restaurante Canta Gallo de calle Gallardo, ahí conocí a un tal Almonacid que me llevó a trabajar al Bella Vista” comenzó a recordar al ser entrevistado en el programa “El Expreso Periodístico” de la 93.7 El Cordillerano Radio, conducido por Antonio Zidar y Daniela Lucero. Ese hotel era parte de la misma cadena que abarcaba el Interlaken y Andino por lo que rotaba entre los 3.

Es imposible al hablar de dicha cadena, no mencionar a Teodoro Sambracos, parte de la historia de la hotelería local. “Fue una persona muy buena y experimentada, el Interlaken por ejemplo era exclusivo donde se hospedaban muchos americanos y todavía no se destinaba al turismo estudiantil”.

Continuó rememorando, “antes para llegar a ser mozo había que pasar por distintas secciones como bachero, peón de piso y así ibas ascendiendo hasta donde querías”.

Germán fue realizando ese recorrido “fui subiendo de a poco y cuando Sambracos se fue al Hotel Panamericano, trabajé casi siete años ahí”.

Con respecto al aspecto personal que debía presentar cada mozo dijo “en aquellos tiempos los metres eran muy exigentes, cuando entrábamos al salón nos revisaban para ver cómo estábamos”. Llegar a ocupar el cargo deseado llevaba mucho esfuerzo y compromiso.

Tiempo después pedían personal para hacer algunas horas extras en el Llao Llao “cuando fui me encontré con dos metres, uno argentino y uno francés, este último me hizo llamar una semana después para sumarme al staff permanente”.

Al hablar de su trabajo allí comentó “es un hotel de una cadena muy importante entonces hay que cumplir las reglas que exige ese nivel” aclaró. Estuvo presente en grandes eventos “cuando vino el presidente Clinton, la Cumbre Iberoamericana, la de generales, la de jefes de Estado del año 95, el G20 o cuando vino el primer ministro de China”.

Su experiencia en el trato con estas personalidades ha sido buena “depende la habilidad y predisposición que uno tenga puede interactuar con ellos, si estás en este trabajo es porque te tiene que gustar, sino eso se nota mucho”.

Son incontables las anécdotas que fue sumando a lo largo de su vida de gastronómico “en la Cumbre Iberoamericana de Presidentes, el edecán de Lula Da Silva nos vino a pedir un café, se lo preparé y se lo di, a los diez minutos viene de nuevo y pregunta quién se lo preparó, levanté la mano y me dijo que al presidente le encantó, que le haga otro igual”. El grupo de mozos pensó que se avecinaba un problema, sin embargo, se trataba solo de un hermoso elogio, ese momento quedó registrado en el libro del hotel.

El Llao Llao ha recibido a muchos famosos “Marco Antonio Solís, Armando Manzanero, Natalia Oreiro, Shakira, Luciano Pereyra y jugadores de fútbol ni hablar de todos los que han pasado por ahí”. Con algunos y si se daba la ocasión, se tomaba una fotografía para el recuerdo “por ahí cuando las muestro no me creen” dijo.

El oficio del mozo no es simple, largas jornadas con poco descanso, a contra horarios muchas veces del común de la gente, “a mí me ha dado muchas satisfacciones, formé una familia, tengo dos hijos, uno de 31 y uno de 24, y una nietita”.

Germán tiene el sueño todavía de poner un local de gastronomía propio “cuando me jubile ojalá pueda lograrlo, ahora tengo 56 y es mi mayor proyecto”.

Una vida dedicada a la gastronomía que aún continúa, “mi trabajo es como un sueño y lo hago con mucha pasión” finalizó diciendo.

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