MÉDICO NEUMONÓLOGO ALEJANDRO PICCONE
“Es imprescindible ventilar los ambientes donde hay combustión de gas”
El martes en horas de la noche, se conoció la triste noticia de que un nene de cuatro años falleció luego de inhalar monóxido de carbono en su casa del barrio Nahuel Hue. La intoxicación provocada por este gas tóxico constituye un accidente común durante la época invernal; especialistas señalan que la principal medida para evitarla consiste en garantizar la ventilación de los ambientes. Una ventana abierta cinco centímetros o un respiradero en la pared puede salvar vidas.
El martes, un niño de cuatro años y su madre, de 24, fueron trasladados de urgencia al Hospital Zonal “Dr. Ramón Carrillo”, luego de que su padre los encontrara inconscientes en su vivienda del barrio Nahuel Hue. En horas de la noche, se conoció la trágica noticia del fallecimiento del menor, en tanto que su madre sigue internada, aguardando una evolución favorable.
Acerca de las intoxicaciones con monóxido de carbono (CO), el médico neumonólogo Alejandro Piccone, mantuvo un diálogo radial con Antonio Zidar en el programa “El Expreso Periodístico”, a través de la FM 93.7, e indicó que se trata de una problemática que afecta a muchas personas en época invernal: “el monóxido es un gas que no tiene olor, gusto ni sabor, no es detectable. Uno no se da cuenta que lo está inhalando, y como es enormemente afín por la proteína que transporta el oxígeno, al acumularse en el ambiente, va intoxicando a la persona sin que se dé cuenta”.
Con respecto a los síntomas, el médico señaló que pueden autodetectarse con mayor facilidad en personas adultas, aunque de todas formas pueden ser confusos: “los adultos sentimos dolor de cabeza, náuseas, mareos, desorientación. Puede haber cosmovisión borrosa, hasta la pérdida del estado de conciencia, el coma y la muerte. En los niños es más complejo porque ellos no se dan cuenta y no pueden decir lo que sienten”.
De esta manera, Piccone destacó que la principal medida de prevención para evitar este tipo de accidentes radica en garantizar la ventilación de los ambientes: “donde hay combustión, hornallas, hornos, estufas a leña, debe haber ventilación. Es importante que la comunidad entienda que dónde haya una llama, aunque sea del horno, donde hay combustión, tiene que haber ventilación”.
En esta línea, el médico señaló que aunque existen detectores de CO, estos no siempre son económicamente accesibles para todas las personas: “hay detectores de monóxido que se compran, son fieles y avisan, pero es difícil que todos puedan tener uno”. Una ventana abierta cinco centímetros o un respiradero en la pared son necesarios para evitar una tragedia.
“Otro de los accidentes que pasan son en los garajes cerrados, que prenden el auto, lo dejan calentando a la mañana y ese ambiente cerrado con la combustión, y los gases tóxicos que genera el motor -entre ellos dióxido de carbono- también pueden causar intoxicación. No es lo más común, pero también sucede. También en casas donde hay viejos calefones o estufas que no se limpian en años” añadió Piccone.
Consecuencias en la salud
Según comentó el médico neumonólogo, las mayores consecuencias en la salud que pueden generar este tipo de intoxicaciones son a nivel cerebral si la intoxicación se produce por un tiempo prolongado. “Hay consecuencias si el paciente supera la intoxicación aguda y estuvo mucho tiempo aspirando. Por ejemplo, haber entrado en coma y haberse recuperado. Pero es sobre todo a nivel cerebral, en los pulmones no, porque el aire entra y sale. El gas es desplazado por el oxígeno, por eso el único tratamiento es dar oxígeno para que este desplace al monóxido de la proteína que lo transporta” explicó.