La Diócesis Nuestra Señora del Nahuel Huapi cumple hoy XXVII años
Piden retomar las celebraciones religiosas presenciales con los debidos recaudos, cumpliendo con los protocolos establecidos.
Hoy miércoles 22 de julio la Diócesis de San Carlos de Bariloche cumple su XXVII aniversario, por lo cual a partir de las 19 horas se realizará una ceremonia religiosa en la Parroquia Inmaculada Concepción, la que podrá ser seguida en vivo por Facebook y YouTube.
El Cordillerano dialogó con el obispo Juan José Chaparro para compartir con la comunidad un día de festejo tan especial, debido a la cuarentena establecida por la pandemia de COVID-19.
Fue creada en el año 1993 y quedó a su cargo monseñor Frassia hasta el año 2000, luego fue sucedido por el obispo Carlos Maletti de 2001 a 2013 y desde entonces hasta la actualidad por el obispo Chaparro.
Es muy amplia la jurisdicción que abarca la Diócesis Nuestra Señora del Nahuel Huapi, la que cubre casi 80 mil kilómetros, comprendiendo en la provincia de Río Negro los departamentos de San Carlos de Bariloche, Ñorquinco, Pilcaniyeu, 25 de Mayo, 9 de Julio y El Bolsón, hasta Chubut.
“Nosotros consideramos que es una bendición el hecho de la creación de una diócesis propiamente dicha, no solo a nivel institucional sino porque significa darle mayor densidad a los propios lugares”. Eso de parte de la Iglesia significa una atención mucho más directa teniendo en cuenta que antes de 1993 el obispo venía quizás, una vez al año.
Es darle importancia también a la gente de nuestro lugar, a la forma de ser, de vivir y organizarnos tan diferente a la de otros lugares del país. “La realidad en la que nos toca vivir el cristianismo va variando y por eso hoy celebramos también nuestra propia identidad y expresiones religiosas, por nuestro pueblo y su fe”. Va mucho más allá de celebrar el inicio de una institución.
“Es desde dentro del corazón de la gente como vamos descubriendo los caminos propios, valoramos por ejemplo el encontrarnos buscando las formas, como la mateada que hicimos por Zoom con los catequistas” comentó. Hubo gente de El Caín, otros que fueron de Pilquiniyeu a Maquinchao para poder estar presentes, “lamentablemente nuestra conectividad en la Línea Sur es muy mala y eso hay que decirlo, pero a pesar de los pesares pudimos unirnos de manera virtual con muchos”.
“En este tiempo de pandemia la Diócesis de Bariloche tiene dinamismo y vida, un signo de esto fue la colecta de Cáritas en todo el país y parte de eso vuelve a nosotros, estamos vivos también con respecto a nuestra fe que es un valor importante en la vida de mucha gente”. Momentos para ampliar el corazón, el horizonte, la vida y las relaciones “esta es una buena ocasión para hacerlo y vemos cuántos están trabajando desinteresadamente por el bien de los demás”.
“Celebramos que estamos conectados de otra manera, que la iglesia no es más de lo mismo donde miramos solo el pasado”. Siempre en las comunidades se recuerda a catequistas o como por ejemplo en nuestra ciudad al padre Currulef, “pero tenemos que ver que hoy también hay gente que está construyendo y se está rompiendo el lomo escribiendo un nuevo capítulo de esa historia”. De eso se trata la celebración de este 27° aniversario de la Diócesis de San Carlos de Bariloche.
“Estamos viendo que son otros tiempos de la humanidad, la minería, los recursos del planeta y la tierra, tenemos un equipo que está trabajando en esto además”. Tratando de vivir el momento y acompañar lo que va sucediendo.
Al hablar de la pandemia dijo “en las grandes dificultades se pone a prueba la fe y la manera de encarar la vida, que tendría que ser en realidad, una sola cosa”.
Pedido de retomar las misas
Hay un pedido que parte del Obispado que es acompañado por las necesidades de la gente, el de retomar las celebraciones presenciales. “Como se hace en un restaurante, manteniendo el debido protocolo porque tenemos capacidad de organizarnos para ello” dijo.
“Hemos respetado lo que se ha dicho hasta ahora pero sí vamos a pedir que se haga la apertura de acuerdo a las condiciones de cada lugar” afirmó. “Para el pueblo es importante y el que diga que no es así realmente no entiende a la humanidad o tiene una mirada recortada”.
Ya han pasado más de cuatro meses “la gente sufre y si se abre el cerro Catedral para los residentes, me parece que con el mismo cuidado también se pueden regresar a las iglesias” recalcó.
De todas maneras la iglesia católica en este tiempo ha tenido una gran presencia en los barrios de nuestra ciudad apoyando a las personas que más lo necesitan “a eso voy, si pudimos hasta ahora recorrer los barrios, trabajando en la caridad y el acompañamiento tomando todos los recaudos de higiene y cuidado necesarios, cómo no podemos hacerlo también es estos aspectos”.
“Cuando a las instituciones se las necesita se les clama por ejemplo en la caridad, pero cuando para ellos no es algo funcional a otros, dicen que es un asunto de autonomía y no debería ser así”, señaló.
Mensaje a la comunidad
Comentó que como pastor el haber sido traído a esta comunidad lo toma como una gran bendición “no por el puesto sino por su gente y me parece que tenemos que seguir animándonos en la vida de la fe, creando vida y nuevas relaciones con nuestros vecinos, incluso, con aquellos que recién conocemos”.
Habló a todos los hermanos que creen en Jesús, no solo a los que integran la iglesia católica, “seamos un signo de su palabra para no fallarle imitando sus acciones y animarnos a seguir esta vida más allá de las dificultades”.
Cuidar nuestra vida y la de los demás con serenidad y paz es el mensaje final del obispo Juan José Chaparro, “tenemos que unirnos y escucharnos más, y como creyentes, ponernos en manos de Dios para que nos ilumine”.
Por Susana Alegría