La acción temprana es fundamental para los casos de cardiopatía congénita
En nuestra ciudad sabemos de situaciones de bebés que han fallecido debido a cardiopatías congénitas, muchas de las cuales quizás podrían haberse evitado acentuando cuidados y controles durante el embarazo.
Marcela Cabral en su programa “Mano y contramano” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7), dialogó con el doctor Carlos Labaroni, cardiólogo infantil, para poder comprender un poco más la problemática y cómo prevenirla.
Desde la Fundación Calma, donde Labaroni acompaña y colabora, han presentado un proyecto de ley. Esto va mucho más atrás en el tiempo, “llegué a la zona del Valle hace 15 años y no había ningún cardiólogo infantil en el sistema público de toda la provincia”.
A partir de ahí comenzaron a crear un sistema de atención con varios cardiólogos infantiles, de hecho San Carlos de Bariloche cuenta con uno en el Hospital Zonal. “También en hay en El Bolsón, en General Roca pronto serán dos y en Cipolletti ya hay tres”.
Primero fueron encontrando patologías en chicos y chicas que eran más grandes y que ya habían sufrido mucho por sus cardiopatías “a veces podíamos ayudar y otras llegábamos tarde para hacerlo”.
Con el paso del tiempo aumentaron el recurso para poder anticiparse “a su vez vivimos el avance de la medicina lo que hizo que se pudieran enfocar en diagnosticarlos antes de que nazcan”. Entonces es primordial la prevención y la toma de acciones tempranas durante el embarazo. “Tratamos de proveer un diagnóstico pre-natal de las cardiopatías congénitas para que podamos elegir mejor el lugar en el cual el bebé debe nacer de acuerdo a su complejidad para que pueda tener la atención adecuada, mejorar su sobrevida y disminuir las secuelas que puedan originarse” afirmó.
Es necesario clarificar lo que implica una cardiopatía congénita “es una enfermedad del corazón que traemos desde el nacimiento, que se genera cuando éste se va formando, en los casos más graves se pueden diagnosticar antes de que el bebé nazca”. En los casos leves se conoce al tiempo de nacido incluso muchos meses después, puesto que no pone en riesgo la vida temprana.
Habló de los casos severos “en cuanto cambian la forma de circulación de la sangre que tienen en la panza de la mamá que es muy distinta a la que tenemos todos, se descompensan”. Esos son los chicos que intentan diagnosticar durante el embarazo para brindarles una mejor calidad de atención y la posibilidad de sobrevida sobre todo sin secuelas. “La mayoría de los casos incluso aunque sean severos se pueden reparar mediante una cirugía” aclaró.
Al hablar del sistema de Salud respecto de las cardiopatías dijo “es una movilización muy importante para la familia que lleva a estar meses fuera de su domicilio, eso tanto en el sistema público como el privado, está de alguna manera contemplado”. Aclaró que no siempre es fácil ni rápido pero se logra.
Detalló “en la provincia de Río Negro tenemos un lugar de alojamiento inclusive para los acompañantes de los chicos que tienen cardiopatías, un trabajo que no es solo médico porque cuenta con la articulación de servicios sociales y otros actores de gran importancia”.
Secuelas
Cada caso es muy particular pero el doctor Labaroni habló de posibles secuelas de los niños y niñas que padecen una cardiopatía congénita “incluso dentro de la misma patología hay algunos que quedan sin ninguna y otros que sí”.
En general la actividad física competitiva se puede ver un poco limitada, “la recreativa no porque nos hace bien a todos eso significa que podrán andar en bicicleta o jugar con sus amigos al fútbol” ejemplificó.
Cualquier madre sueña con transitar un embarazo placentero y ver nacer a su bebé sin problemas de salud, pero no siempre es así. Al momento de enterarse del diagnóstico el mundo se les viene abajo. “Por eso nuestro primer objetivo es hacer el diagnóstico antes de que nazca para eso es primordial que a toda embarazada se le pueda hacer un estudio para ver el corazón del bebé”.
Aclaró que no es necesario que lo haga un cardiólogo de niños “hay muchos médicos obstetras o especialistas en imágenes que pueden hacerlo”.
En las cardiopatías menos severas citó puntos de alarma a tener en cuenta “algunas quizás no se detectan en la vida prenatal porque los signos son muy variados pero hay que comunicarle al pediatra por ejemplo si el bebé se agita mucho cuando toma la teta teniendo que hacer pausas para descansar”.
Agregó que “los signos se superponen bastante con la bronquiolitis o infecciones respiratorias, se marca debajo de las costillas o el hueco del cuello se hunde un poco cuando respira o si tiene un color morado en labios y manos”. Esas son las cosas a las que hay que estar atentos.
En la mayoría de los casos detectados no hay relación de herencia directa de los padres “sabemos que si la mamá tiene un problema cardíaco hay un diez por ciento de probabilidades que su bebé también”. En el caso de que sea el padre el riesgo baja a un cuatro por ciento.
Para finalizar habló de las recomendaciones, “por lo que conocemos hasta el momento solo se trata de hábitos de vida saludable de los padres, creemos que puede haber algo más pero no está demostrado aún”.
Para aquellas personas interesadas en conocer más pueden ingresar a la página de Facebook Cardiopatías Congénitas. Fundación Calma. Patagonia Argentina y hacer llegar su inquietud a Ana María Rodríguez.