UN EJEMPLO DE SOLIDARIDAD
Luego de cuatro meses varados en Comallo, una pareja de personas mayores pudo volver a Tucumán
Dos adultos mayores, de 69 y 70 años, llegaron a la localidad rionegrina para visitar a unos parientes y los atrapó la cuarentena. Vivieron diferentes problemas, hasta que lograron -mediante una cadena de gestiones y de buenas voluntades- emprender camino rumbo a la ciudad de Concepción.
Juana Rosa Mercado (69) y Juan Antonio Espinoza (70), llegaron a Comallo desde la ciudad de Concepción de Tucumán (en Chicligasta) a mediados de marzo para visitar a unos familiares, sin sospechar que días después, el presidente de la Nación decretaría el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, que los confinaría por cuatro meses, a más de 2 mil kilómetros de su hogar.
Allí quedó esperándolos un hijo que padece algunos inconvenientes de salud, por lo que su regreso era imprescindible desde el primer día.
Luego de pasar un tiempo en casa de sus familiares, la pareja tuvo un conflicto con ellos y tuvieron que ser asistidos para poder alojarse en otro sitio. Así fue como llegaron a residir en el Hogar de Niños de Comallo, “Al Amparo de la Roca”.
Una vez allí, llenos de angustia por la situación que les tocó vivir a tanta distancia de su lugar de origen, la pareja conoció la solidaridad de buenas personas que se acercaron para ayudarlos y ver la manera de que pudieran retornar a su lugar de nacimiento.
Las solicitudes y gestiones llegaron hasta Claudio Thieck, titular de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) en todo el territorio rionegrino, quien comenzó a tejer un entramado de ayudas para Juana Rosa y Juan Antonio.
Silvia Zanabria del Instituto Patria junto al director del Hogar, Roque Colazzo, fueron los primeros en ayudarlos, alojarlos y contenerlos. Luego los trasladaron hasta la Terminal de Bariloche, donde los recibió Thieck junto al equipo de la CNRT y se tomaron todos los recaudos sanitarios, para que la pareja pudiera viajar tranquila y segura.
“Ambos estuvieron muy agradecidos con nosotros. Se emocionaron muchísimo y agradecían todo el tiempo a Dios, al presidente Alberto Fernández y a quienes colaboramos con su regreso. Sin embargo, para nosotros esto no es más que hacer nuestro trabajo”, aseguró Thieck en diálogo con El Cordillerano.
“Cuando nos llegó el pedido, empezamos a llamar a CNRT en Buenos Aires, así como con la Casa de la Provincia de Tucumán, para poder resolver su problema rápidamente. Si bien esta es una delegación técnica, uno no puede dudar un instante cuando se trata de darle una mano, o una solución a la gente que la está pasando mal, hay que ver el lado humano y empatizar, sino nos tenemos que dedicar a otra cosa”, opinó.
En esa línea, agradeció a otro de los eslabones de la cadena que le llevó una solución a la pareja: Marcelo Botti, quien colaboró en forma solidaria y desinteresada, trasladando a Juana y a Juan hasta la Terminal de micros de Buenos Aires.
A partir de allí, se hizo cargo Hernán Nacuzzi, de CNRT Capital. Las personas fueron alojadas en un hotel y luego, pudieron ser trasladados hasta Concepción de Tucumán, donde están llegando hoy lunes.
“A veces nos toca coordinar un operativo de retorno de 50 o 60 personas y no tiene la misma satisfacción que nos generó a todos los que participamos de las gestiones, haber podido ayudar a esta pareja. Estamos muy felices, porque el desamparo y la desesperanza que tenían eran muy grandes. Es bueno que todo haya salido bien y se haya resuelto de manera efectiva”, concluyó Thieck.
Diego Llorente