¿QUÉ SERÁ DE…? Jaime Andino Vilpán, el barilochense campeón latino y Fecarbox
Con una derecha implacable, el barilochense consiguió dos títulos muy importantes en su carrera boxística. Nacido en el alto de Bariloche se hizo un gran lugar en la historia del boxeo local.
Parece que fue ayer que el barilochense lograba poner nuevamente en los medios nacionales a la ciudad con el deporte de los puños. Han pasado varios años de los títulos conseguidos por Jaime Andino Vilpán, ese joven pugilista con su derecha implacable.
Con un hablar manso, Jaime Vilpán es otro de los boxeadores que, a fuerza de nocauts, pudo ingresar en las páginas de los boxeadores que serán recordados en este deporte tan difícil y duro.
Jaime Andino Vilpán nació el 2 de septiembre de 1984 en Bariloche. Cursó sus estudios primarios en la Escuela 154 de El Frutillar y culminó sus estudios secundarios en el CEM 36. Hijo de Haroldo Vilpán y de Mariela Cárcamo tiene tres hermanas, Romina, Macarena y Malén. Hoy vive con Aldana Miguel y tiene cuatro hijos, Ignacio, Brisa, Joaquín y Luz.
Sus comienzos
Con sus 35 años, Jaime Vilpán cuenta que “comencé a boxear cuando tenía 15 años, arranqué con Gallardo en la Escuela las Quintas, ahí estaba yo.
Toda mi familia siempre estuvo vinculada al boxeo, mi viejo era boxeador y entonces todos me apoyaron cuando arranqué. Entrenábamos varias veces a la semana y me empezó a gustar mucho el hecho de entrenar y tenía la idea que algún día iba a subir al cuadrilátero”.
Un debut inesperado que terminó en victoria
Cuenta Jaime Vilpán que “cuando tenía 16 años viajamos con todo el gimnasio a un festival que se iba a realizar en Epuyén. Queríamos ver a los boxeadores que se iban a presentar. Cuando arribamos nos dijeron que una delegación grande que tenía que viajar, no había viajado, entonces nos juntaron a todos los que estábamos en la misma categoría y me pusieron con Alejandro Paillalef. Le gané y fue mi primera victoria en el amateurismo”
El camino a ser profesional
El pugilista recuerda que “fue duro el camino del amateurismo, en total hice 44 ganadas, 4 perdidas. Luego llegó el debut como profesional con Fernando Díaz en Bariloche, a quien le gané por puntos en fallo dividido. En total, en el profesionalismo hice 30 peleas, 25 ganadas, 15 por K.O, un empate y cuatro perdidas”.
Llegan los títulos
Vilpán cuenta que “yo en el amateurismo había conseguido buenas cosas, inclusive fui campeón provincial de boxeo. Pero en el profesionalismo, me fue muy bien, tuve como gran promotor a Roberto ‘Poly’ Camba Delgado, que fue quién me llevó la carrera. Las puertas se me comienzan a abrir en Bariloche, cuando peleo con el chileno Hardy Paredes por el título interino del Consejo Mundial de Boxeo. Ese combate lo gano por puntos y lo defiendo contra Adrián Flamenco en Bariloche y con Escobar en Neuquén el 24 de julio de 2010. Esta última pelea la gano por K.O. en el Parque Central de esa provincia en un combate que fue transmitido por TyC”.
Unificación de títulos
Las puertas comenzaban a abrirse para el barilochense puesto que luego de la victoria en Neuquén se le da otra gran chance. “Cuando termina la pelea en Neuquén, ‘Poly’ Camba Delgado y el canal TyC cierran la pelea contra Lázaro Santos de Jesus, un brasileño, para unificar los títulos de la Fecarbox y el título latino del Consejo Mundial de Boxeo. El Pedro Estremador estaba colmado y la verdad mucha fue la gente que fue a ver esa pelea, iba bastante pareja hasta que en el sexto asalto logro conectarlo bien y lo mando a la lona. Fue impresionante, la gente estalló y era todo muy bueno para mi carrera”.
Dos viajes frustrados
Dentro de la carrera del barilochense Jaime Andino Vilpán, no todas fueron buenas. “Es que se me frustraron dos viajes. Uno que iba a viajar a Canadá para pelear por el título del mundo. Cuando ya estaba todo arreglado, el rival no me quiso pelear. La segunda fue viajar a Panamá, donde iba a ser semifondo en un enorme festival. Cuatro días antes de viajar nos avisan que el rival se había roto la mano y no me consiguieron rival, así que nos quedamos con las ganas de poder estar en esos dos países”.
En el Luna Park
Vilpan recuerda con mucha alegría un gran combate que tuvo en el Luna Park, ni siquiera por el resultado que sobre el final fue silbado por la mala decisión de los jueces, sino por lo que fue el mismo y lo que sucedió luego. “Ese día peleaban por el título del mundo Víctor Emilio Ramírez ‘EL Tyson del Abasto’ contra Alí Ismailov y yo estaba en las complementarias ante Leonardo González que venía de 14 victorias, todas por K.O. Lo tiré tres veces en tres rounds diferentes, pero las tarjetas dieron empate. Esa noche fuimos a comer a la Cuartera, un lugar donde acuden muchos boxeadores y amantes del boxeo cuando terminó la pelea. Todos habían visto el festival y cuando llegamos la gente me reconocía, me saludaba y me felicitaba por la pelea que había hecho”.
Sus ídolos
Vilpán cuenta que “siempre me gustó Oscar de la Hoya, cómo se movía, cómo peleaba, además veía videos de Sugar Ray Leonard, que era de otra época pero también lo supe admirar mucho. En cuanto a los entrenadores, de todos aprendí algo, quizás el que más me marco fue Gallardo con quién empecé, pero después estuvo Kaito Schmeisser, mi papá Haroldo que supo apoyarme y transmitirme cosas. Luis Cornelio también fue otro entrenador con el cual aprendí y Hernán Rosenthal, todos aportaron a formarme y con todos fui mejorando y dando lo mejor de mí”.
Con otro nombre
Entre las muchas historias que tiene Jaime, recuerda una: “había peleado dentro del amateurismo y no te dejaban hacer peleas seguidas. Me invitaron a un festival en Cervantes y viajé, con otro nombre, tenía que dar en la categoría, así que viajamos y yo había comido dos galletitas nada más para dar el peso. Llegamos como a las 21 30, me pesaron y di el peso, subí al cuadrilátero y gané por K.O., cag… de hambre por supuesto (risas)”.
Clasificado entre los 15 mejores del mundo
Jaime Andino Vilpán, en la categoría Super Pluma, supo ser segundo en el ranking argentino, noveno estuvo en la AMB, 12 en la OMB. Además en el 2010 estuvo 14 en la WBC, siempre en la categoría. Ese año en la WBC el mejor era el venezolano Jorge Linares, segundo estaba el japonés Takahiro Aoh, y tercero el americano Jason Litzau, luego seguían en la lista el mexicano Juan Carlos Salgado, el indio Roy Mukhlis, Francisco Cordero de Colombia, Argenis Méndez de República Dominicana, el colombiano Likar Ramos, el japonés Takashi Miura, el nicaragüense Santos Benavides, el venezolano Jaider Parra, le seguía otro japonés, Rikiya Fukuhara, el portugués Antonio Joao Bento, estaba el barilochense, y cerraba en el puesto 15, el boxeador de Ghana Maxwell Awuku.
“Agradezco todo”
El barilochense Jaime Andino Vilpán recuerda todo e indica “el deporte, el boxeo, me dejó amigos, muy buenos recuerdos de momentos compartidos con la gente que me acompañó, mucha experiencia, también decepciones claro está, son las menos. Si tuviera que volver a transitar este camino, cambiaría algunas cosas. Creo que sacrifiqué mucho, me costó, es difícil porque tenés que dejar todo y enfocarte en entrenar, la gente muchas veces no sabe el sacrificio que los boxeadores hacen y escuchabas hablar a la gente sin saber. Yo siempre estuve acostumbrado a comer bien y fui pesado, entonces me costaba mucho no comer, bajar de peso y las dietas eran interminables. Hoy tengo que agradecer también mucho a Roberto ‘Poly’ Camba Delgado, él fue el principal promotor de mi carrera y no hubiera llegado sin él, a mis viejos, a la familia. A la gente de Sumo Automotores, a Roberto de CarWatts y a Paravalancha. Muchas veces me pagaban todo para que viajara a todos los compromisos, eso es fundamental”.
Hoy está totalmente dedicado a la plomería en la ciudad. “Por suerte tengo mucho trabajo”, indica el ex pugilista. Su último combate fue una gran victoria, en Bariloche ante Mario “El Macho” Martínez, a quien venció por puntos el 9 de junio de 2012, momento en el cual se bajó para siempre del cuadrilátero.
Martín Leuful