2020-05-25

LA PRIMERA PRÁCTICA EN EL MUNDO

Pisteros socorristas de la región participaron del plan de Andorra para detectar COVID-19 en toda la población

Mayra Benegas contó la experiencia en los test anticuerpos masivos. AADIDESS manifestó su satisfacción por el compromiso que asumieron.

La Asociación Argentina de Instructores de Esquí, Snowboard y Pisteros Socorristas (AADIDESS) difundió su satisfacción porque pisteros socorristas argentinos que estaban haciendo temporada en Andorra se pusieron a disposición para colaborar como voluntarios en el testeo masivo, apenas se declaró la emergencia sanitaria por el COVID-19.

Mayra Benegas vive en Esquel y llegó hace tres días a su casa después de 60 horas de viaje que incluyó el tramo de Andorra a Madrid, luego a Buenos Aires y más tarde el cansador recorrido hacia el sur del país. Hace 7 años que viaja al principado del suroeste de Europa con fines laborales.

Mayra contó que, junto a sus compañeros y compañeras, participaron en la primera fase del test masivo de anticuerpos acompañados por un nutrido equipo sanitario. “Pidieron la colaboración y la gran mayoría de los pisteros argentinos nos pusimos a disposición”, dijo. Cuando llegaban al lugar donde se realizaban los testeos, debían cumplir con las estrictas medidas de seguridad, como la utilización de una bata cerrada, guantes, barbijos.


En pleno trabajo.

El objetivo del gobierno de Andorra con esta iniciativa -primera en el mundo-, que analiza la expansión del coronavirus en toda la población, fue aplicar medidas de confinamiento selectivo y tener datos para analizar de forma exhaustiva cómo se propaga el virus en la sociedad y el índice real de mortalidad. Hay que considerar que se trata de una población de 77.000 habitantes.

El test de anticuerpos dura 5 minutos y consiste en un pinchazo en el dedo para sacar dos gotas de sangre. Ese proceso estaba cronometrado y, por supuesto, antes se debían ingresar los datos de identidad de la persona. “No es obligatorio pero la gente quiere hacerlo”, comentó Mayra. Las personas que pasaron por el testeo fueron informadas a través de mensajes de textos sobre el resultado.

Las gotas de sangre se introducen en un detector de inmunoglobulina G e inmunoglobulina M. La G es la que permite saber si una persona ha tenido COVID-19 y la M es la que indica si está actualmente contagiado. En caso de detectarse inmunoglobulina M, se realiza a la persona en cuestión de horas una prueba PCR, la que expone la presencia de material genético del virus para confirmar el resultado. Si vuelve a dar positivo, la persona infectada y los que están en contacto con ella se aíslan en cuarentena.

“Se informa si la persona está infectada o no, y también si ya se generaron anticuerpos”, explicó la esquelense y aseguró que “fue una linda oportunidad para ayudar”. Desde la asociación que nuclea a los pisteros socorristas señalaron que “al ser Andorra el primer país en implementar este sistema de detección global, es fundamental el rol que asumieron. Estamos orgullosos de su vocación de servicio”.

Los pisteros socorristas que participaron de la actividad propuesta por el gobierno de Andorra fueron Facundo Galeano, Jorge Leuful, Francisco Losada, Mayra Benegas, Guido Fishbacher, Nicolás Matayoshi, Laura Quiroga, Nahuel Britos, Florencia Carrasco, Sofía Saravi, Lautaro Alonso y Héctor Poblete de Argentina y Elmer Vasquez de Chile.

Mayra comentó que cuando un test brinda información sobre algún síntoma, se informa a la persona que debe dirigirse inmediatamente a su médico de cabecera. “Allá es obligatorio tener uno”, contó. Antes de emprender la vuelta a casa, vio que las políticas del gobierno de Andorra se flexibilizaban cada vez más con el fin de reactivar el movimiento de la economía.

De hecho, ayer se informó que el gobierno de Andorra levantará las restricciones de circulación por las fronteras a partir del lunes 1° de junio, según informó el jefe de Gobierno, Xavier Espot, en una conferencia de prensa. Hoy Andorra registra 49 casos activos; de los 763 casos confirmados, 663 ya fueron dados de alta. Y fallecieron 51 personas por COVID-19.

La vuelta a casa

Mayra comentó que la vuelta fue reconfortante, aunque también “chocante” en el terreno de las medidas de seguridad. Contó que en Andorra se respetan de forma estricta las medidas preventivas. Cuando llegaron a Ezeiza debieron esperar cinco horas sentados en el piso hasta que les informaron su salida. “Nos fue muy bien porque conozco otros pasajeros que tuvieron que esperar mucho más”, comentó. Luego, la delegación que había bajado del avión debió subirse a los respectivos colectivos. Mayra observó con preocupación que no se cumplían con normas básicas de higiene. “No abrieron la puerta porque no se podía, no circulaba el aire, en el baño no había elementos de higiene”, describió. Ahora, en Esquel cumple los días de aislamiento mientras mira por la ventana.

Daniel Pardo

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