CONEJEROS REVIVE LA EMOCIÓN DEL ROL PROTAGÓNICO
El viernes proyectan “El azote” por la TV Pública
La película que dirigió José Campusano se filmó íntegramente en Bariloche, con participación decisiva de vecinos y vecinas en el staff técnico y en el elenco. En 2017 se había consagrado como Mejor Película argentina en el Festival de Mar del Plata.
Este viernes 15, desde las 22, el cine barilochense vivirá un gran momento. Aunque el director de “El azote” sea el bonaerense José Campusano, buena parte del elenco y del staff técnico se conformó con vecinas y vecinos de esta ciudad, además de rodarse íntegramente en barrios de Bariloche. Además, el guión se basa en hechos reales que sucedieron en una institución del Alto. Después de lograr el máximo galardón en el Festival de Cine de Mar del Plata en 2017, la TV Pública será el vehículo para que el film llegue a la televisión abierta.
Ana María Conejeros, madre de Carlos (Kiran Sharbis) en la ficción, compartió sensaciones ante el nuevo logro. Cuando se enteró, “me emocioné mucho, lloré todo el día”, compartió. “La productora me mandó un mail para decirme que van a pasar la película y recordé cuando una amiga (la asistente de producción, Tatiana Cannistraci) me sacó una foto acá enfrente de mi barrio del kilómetro 20, en el lago”, rememoró. “En esa época, (Ricardo) Darín iba a filmar en la cordillera y yo pensaba que iba a trabajar de extra ahí para ganar unos mangos”. Sin embargo, el recorrido fue otro.
Lihué Vizcaíno (de pie) y Ana Conejeros.
La cuestión es que “mi amiga mandó todo y después, me fui a una asamblea de la Patagonia en Comodoro Rivadavia (Conejeros es activista ecologista). Cuando estaba allá recibí un mail, diciéndome que había quedado preseleccionada. Igual me fui a Santa Cruz porque estaba ahí nomás, pero me pegaron un llamado para decirme que tal día tenía que estar en una audición en Bariloche y me mandaron un diálogo para que fuera practicando”, reconstruyó. “Cuando llegué, empecé con la audición, creyendo que era para Darín… Con la supuesta nuera que tenía, me dijeron cómo iba a ser, frente al lago Gutiérrez… Después, a la chica la sacaron, a mí me dejaron y decían que me tenían que envejecer porque (su personaje) tenía más de 70 años y mi hijo, 42”.
Al saber de esa caracterización, “entre nervios y con mucho miedo, pregunté si había quedado y me dijeron que sí”, sumó la vecina del kilómetro 20. “Empezamos a rodar y fue impresionante, a veces llegaba a mi casa a las 2 de la mañana porque estaba todo el día. Creo que estuve dos semanas, hasta que se terminó de rodar y se hizo la cena de despedida porque al otro día, la productora se iba”, recordó. “Me llamó José (Campusano) y me dijo: ‘Anita, vení por favor’. Ellos estaban parando en un departamento por Pioneros y me mostró dos fotos. Como estaban lindas, pedí que me las mandaran por mail. ‘¿Cuál de las dos te gusta?’, me preguntó. Le dije que no tenía un ojo fino de fotógrafa para ver alguna diferencia, para mí eran iguales… José me dijo que todavía no me las podía mandar porque eran las que iban a usar para el afiche de la película. Ahí me enteré que yo era la protagonista”, confió la entonces actriz.
El primer caramelo
“Imaginate lo que me pasó: lloré, no lo podía creer”, le dijo al cronista. “Estaba como el niño que recibe su primer caramelito: hasta el día de hoy queda el sabor en mi boca… Fue un regalo que me hizo José, de los más grandes habidos y por haber”, resaltó Conejeros. “Eso recordaba cuando me avisaron que la van a pasar. Me hace recordar a (Eduardo) Galeano: los nadie estuvimos en Mar del Plata, porque la mayoría de los actores no somos actores acá en Bariloche. Desde el más chico al más grande… Cuando la película llegó a Mar del Plata, me avisaron que había quedado seleccionada y que yo tenía que estar ahí… A mí me dio vergüenza y no tenía un mango. ¿Qué iba a hacer yo? Encima, la película ganó. Yo dije: los nadie estamos donde tenemos que estar”, proclamó.
Conejeros insistió con el bajo perfil. “Muchos de mis amigos fueron a los estrenos cuando estuvo en Buenos Aires y todo eso, pero yo no estuve porque se hace cine debate y no tenía ganas de estar ahí. Se dio en el Gaumont, en Rosario y en Córdoba, después la película se fue afuera a festivales y yo decía: los nadie estamos viajando, Campusano nos está llevando afuera, va a mostrar lo que es la otra parte de Bariloche, la parte de la ciudad turística que nadie ve pero de ahí somos. ¿Qué loco, no? Se iba a ver afuera, en grandes salas. Todo eso recordé cuando supe que van a pasarla el viernes".
En definitiva, “me dio una gran emoción… ¿Te digo una cosa? Yo no tengo televisión, ni cable ni nada y tal vez no la vaya a ver pero ya estuve. Campusano me pidió que por lo menos fuera al estreno en Neuquén, me asusté un poco pero ahí tengo primos, amigos y ellos me hicieron el aguante de ir a las tres funciones, las entrevistas, las preguntas y todo eso, porque yo nunca estudié cine”, insistió.
Consideró la protagonista que “Campusano es el precursor de hacer películas y trabajar en zonas precarias, de gente muy humilde”. Ante la inminente proyección, “estoy feliz de que todos me vayan a ver y vean a Bariloche. He visto fotos que sacaron del Alto y hay tanta belleza dentro de la pobreza, de los ranchitos con sus caños tirando humito... Eso es hermoso, impagable. La vida real de Bariloche. Campusano me regaló un lugar que yo ni esperaba. Me lo dijo el último día. Terrible el regalo que la vida te da a veces, ¿no?” Un presente cuyo sabor no termina de agotarse, como aquel del primer caramelo.
Rossi: “una alegría enorme”
Miguel Ángel Rossi fue el jefe de producción de “El Azote”. Profesional del cine, según su parecer también es trascendente la llegada a la televisión abierta. “Realmente, está muy bueno que se pase la película. Siempre es bueno que este tipo de trabajo llegue a la televisión abierta ya que está bastante complicado ver cine argentino. Es una de las pocas cosas interesantes que trajo esto de la pandemia: la posibilidad de ver más contenidos y un poco más de presencia del cine argentino”, ponderó.
Consideró el realizador que “igual se hace complicado así que es una alegría enorme porque hay mucha gente de la región y de distintos lugares del país que no ha podido verla. Hemos hecho un esfuerzo grande para hacerla llegar a bibliotecas o centros comunitarios a través de funciones gratuitas y tratando de que siempre haya alguien para charlar. Pero esta posibilidad es realmente importante, así que estamos muy contentos todos”, ratificó. “Ojalá que mucha gente la pueda ver y vivenciar los hechos que a veces no emergen en los medios ni en la sociedad, a través de una historia de ficción pero basada en hechos reales”, invitó. Que allí nos veamos.
Campusano y Rossi.
El staff completo
Guión y dirección: José Celestino Campusano.
Producción ejecutiva: Leonardo Padín y Mónica Amarilla.
Jefe de producción: Miguel Ángel Rossi.
Asistente de dirección: Marcos Izaguirre.
Jefa de locaciones: Constanza Rojas Domper.
Director de fotografía y cámara: Eric Elizondo.
Ayudante de dirección: Mariángeles Casella.
Asistente de producción: Tatiana Cannistraci.
Ambientadora: Verónica Manzanares.
Vestuario: Jazmín Fernandez Murgic.
Maquillaje: Manuela Segovia.
Foto fija: Gustavo Grassano.
Director de sonido: Nahuel Reyes Sosa.
Microfonista: Lázaro De Giovanni.
Gaffer: Fabián Forte.
Foquista: Sebastián Bravo Almonacid.
Ayudante de cámara: Mario Varela.
Key Grip: Horacio Florentín.
Utilero: Emilio Sánchez.
Jefe eléctrico: Matías Moccia.
Eléctrico: Miguel Garcés.
Meritorio de dirección: Nahir Jalil.
Meritorios Enerc: Matías Tapia, Aysha Mayor.
Montaje: Horacio Florentín.
Música: Claudio Miño.
Posproducción de Sonido: Assiz Alcaraz Baxter, Nahuel Horacio Reyes Sosa.
Mezcla de Sonido: Gerardo Kalmar.
Posproducción de Imagen: Lahaye Post.
Conformado y finishing: Damián Bentrón.
Colorista: David Vargas.
Elenco
Carlos: Kiran Sharbis.
Emiliano: Facundo Sáenz Sañudo.
Alicia: Nadia Fleitas.
Madre de Carlos: Ana María Conejeros.
Javier: Gastón Cardozo.
Luis: Federico Romero.
Analía: Lihue Vizcaíno.
Vidente: Diana Huusmann.
Director: Jorge Onofri.
Víctor: Pablo Sebastián Reyes.
Vendedora: Adriana Castelli.
Policía 1: Rubén Olivares.
Enfermera 1: Cintia Oliva.
Madre de Javier: Alicia Tealdi.
Padre de Javier: Rubén Fernández.
Madre de Luis: Susana Da Silva Evora.
Adolescente 1: Juan Fernández Morato.
Adolescente 2: Julio César Román.
Adolescente 3: Jonathan Villegas.
Policía Mujer: Melody Guerra.
Subcomisario: Maximiliano Altieri.
Maestra: Cecilia Mora.
Adolescente 4: Fernando Caro.
Adolescente 5: Carlos Javier Parra.
Asistente social: María Sol Sánchez Tamer.
Médico: Leonardo Espíndola.
Enfermera 2: Camila Vicente.
Policía 2: Horacio Paradela.
Policía 3: Mauricio Biava.
Policía 4: Ayrton Marín.
Policía 5: Fabián Ampuero.
Joven: Francisco Spadano.
Polaca: Ximena Miranda.
Hermano de Analía: Agustín Saenz.
Tía de Luis: Verónica Tessoni.
Todo el grupo.
Adrián Moyano