INICIAN TRÁMITES PARA SU EXTRADICIÓN
Detuvieron en Brasil a un prófugo de una causa por narcotráfico
Jorge Daniel “Lembo” Giacobone Martín permanecía prófugo de la Justicia Argentina desde hacía largo tiempo. Fue el único integrante de una numerosa banda dedicada al narcotráfico que no pudo ser juzgado. En febrero pasado, fue detenido en la ciudad de Porto Seguro, de la República Federativa del Brasil y se iniciaron los trámites atinentes para su extradición. El resto de los integrantes de la banda recibió diversas penas y uno falleció en Buenos Aires, cumpliendo su condena.
Giacobone Martín (37), nacido en Córdoba capital, fue el único integrante de la organización criminal que no llegó al juicio oral y permanecía prófugo con pedido de captura y declaración de rebeldía. El pasado mes de febrero, resultó detenido en la ciudad de Porto Seguro de la República Federativa del Brasil y se iniciaron los trámites atinentes para su extradición, de acuerdo a lo previsto al “Tratado de extradición vigente entre la República Argentina y la República Federativa de Brasil”.
Así se desprendió de diversos documentos del Tribunal Oral en lo Federal Criminal de General Roca, que además tuvo que erogar unos 35 mil pesos para abonarle a una traductora oficial, su participación en la traducción de una serie de documentos que se acumularon en 35 carillas o fojas.
Pero en torno a la organización también hubo otras novedades. El pasado mes de marzo el tribunal ordenó la extinción definitiva del caso en relación a Mario Bistagnino, uno de los que fue señalado como cabecilla de la organización criminal dedicada al tráfico y comercio de estupefacientes. Falleció tiempo atrás por una insuficiencia cardíaca en Buenos Aires y ahora la Justicia Federal cerró definitivamente el caso en su contra. Había sido condenado en octubre de 2015 a la pena de siete años de prisión.
En una sentencia elaborada por los jueces Alejandro Silva, Simón Bracco y Marcelo Grosso, del Tribunal Oral en lo Penal Federal de General Roca, se declaró extinguida la acción penal contra Mario Bistagnino, fallecido en una clínica de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
De acuerdo a las constancias del expediente, el deceso del nombrado se produjo el 22 de julio de 2019, a las 5.30, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a raíz de una insuficiencia cardiovascular aguda. Sin embargo recién en el mes de marzo de este año, los jueces analizaron los detalles del caso y siguiendo el dictamen fiscal, decretaron la extinción definitiva de la causa en su contra.
La investigación estableció que la organización desarticulada, trasladaba droga desde Buenos Aires a la provincia de Río Negro en encomiendas.
Aunque se comprobó que operaban con diversos brazos de la banda desde el norte del país, e inclusive países limítrofes, hasta Bariloche y la región. En los distintos procedimientos, incautaron dinero, autos, camionetas, celulares y balanzas, entre otros elementos.
Las condenas
La sentencia, dictada por el mismo Tribunal Oral Federal de General Roca, impuso siete años de prisión a Mario Bistagnino (60), Jorge Samuel “Profe” Molina (46) y Ernesto Alberto “Tío” Cardozo (61) al encontrarlos autores penalmente responsables del delito de tráfico y tenencia ilegítima de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por la intervención de tres o más personas.
Según se consideró probado durante las audiencias, Bistagnino actuaba como distribuidor de las sustancias y Molina y Cardozo tenían a su cargo llevarla a la ciudad rionegrina desde la Capital Federal. El Tribunal también le impuso a Leonardo Daniel “Leo” Amado (38) seis años de prisión y a Fernando Luis Ribulgo (32) seis años y medio, quienes se encargaban de la distribución de las sustancias entre distintos vendedores al menudeo en Bariloche y El Bolsón.
Por otra parte, los magistrados condenaron a Raúl Antonio “Gordo” Maza (57) a cinco años y medio de prisión, mientras que también le impuso dos años y seis meses de prisión condicional a Cintia Maza (27), su hija, como partícipe secundaria. A pedido de la Fiscalía, a estos últimos imputados no se les aplicó el agravante del tráfico organizado.
En el veredicto también se ordenó el decomiso de la totalidad del dinero secuestrado a los condenados, cinco motos, un cuatriciclo, tres autos, dos camionetas, once celulares, una TV plasma, una notebook y dos balanzas. Finalmente, se ordenó la extracción de testimonios para continuar la investigación en la ciudad de San Carlos de Bariloche respecto de otras personas, a partir de la información que surgió del juicio oral y público.
Sin llegar a la instancia de juicio, también estuvieron vinculados al proceso Nahuel Federico Fariña (31), nacido en Lanús, y Nicolás Vule Cháves (38), nacido en Neuquén. Ambos compartían una vivienda en el barrio Hipódromo de Bariloche y en su poder tenían pequeñas cantidades de droga, por lo que fueron imputados por tenencia simple de estupefacientes. La entidad del delito y su falta de antecedentes les permitió negociar una suspensión de juicio a prueba que nunca se concretó y años después terminaron siendo sobreseídos por prescripción de la acción.
Párrafo aparte mereció la situación de Gustavo “Alejo” García Eguiguren (45). El sujeto, oriundo de San Isidro, no se presentó al juicio y fue declarado en rebeldía, ordenándose su captura, que curiosamente se dio apenas un día después de que terminó el juicio contra sus consortes de causa. Su detención se produjo el 24 de noviembre de 2015, alrededor de las tres de la mañana, en la intersección de Avenida de los Pioneros y calle Sauco. Portaba un DNI a nombre de Mariano Felipe Martínez y además, entre sus pertenencias, las autoridades hallaron dos envoltorios de nylon que contenían 56,41 gramos de cocaína.
Poco después, acumuló una condena a cuatro años y seis meses de prisión y multa de 1.500 pesos, como autor penalmente responsable de los delitos de comercialización de estupefacientes y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y otra a un año de prisión por el delito de portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal y resistencia a la autoridad.
El desarrollo de la investigación
El primer imputado fue detenido luego de que una encomienda con 40 kilos de marihuana fuera detectada en la terminal de ómnibus de la ciudad de Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, y se dictase una orden de detención para aquella persona que retirara el cargamento en su destino, la localidad de El Bolsón. Posteriormente, se profundizó la pesquisa a través de la intervención de los teléfonos utilizados por los miembros de la banda, hasta que en los primeros días de diciembre de 2009 se procedió al allanamiento de numerosos domicilios de la ciudad patagónica, produciéndose al mismo tiempo la detención de los acusados.
Así las cosas, entre el 4 y el 9 de diciembre de 2009 se llevaron a cabo seis allanamientos y una requisa de vehículo, los que arrojaron como resultado el secuestro de 18,5 kilogramos de marihuana, 9 tizas de clorhidrato de cocaína, 34 pastillas de éxtasis, 40 troqueles de LSD, además de sumas de dinero en efectivo. La causa tramitó originariamente ante el Juzgado Federal de Bariloche, con intervención de la Fiscalía Federal a cargo de Jorge Bagur Creta.
Mariano Colombo