2020-05-13

OTRO GRAN PASO

Vecinos del INTA fueron vacunados en el salón comunitario

Los vecinos del barrio INTA, en el contexto de la pandemia del COVID-19, dieron un gran paso con respecto a mejorar su calidad de vida, recibiendo por primera vez la visita de personal de salud pública.

La iniciativa que surgió de parte de la junta vecinal encontró respaldo en el Centro de Salud del San Francisco y la respuesta inicial fue la asistencia de personal sanitario que realizó una jornada de vacunación en el centro comunitario.

Miguel Yánez mencionó el histórico momento “quizás por falta de información teníamos gente mayor que nunca se había vacunado, es triste pero real”. Por una cuestión de territorio les corresponde ese centro de salud ubicado en el San Francisco III, pero no es en este caso por proximidad puesto que para acudir allí, las familias deberían tomar un micro hasta el Ñireco y otro hacia la salita, entonces les queda más práctico continuar en uno solo hasta calle Moreno y acudir al Hospital Zonal.

“Tenemos gente que no sabía que esa era nuestra salita de salud y creo que hasta ahora, nadie había ido a atenderse ahí” aseguró. “Habían varios bebitos que sus mamás no habían completado el calendario de vacunación así que gracias a la predisposición del personal de salud se pusieron al día” comentó Yánez.

Ahora que ya realizaron el primer contacto, quedarán articulados para beneficio de los vecinos; tiempo y profesionalismo puesto al servicio de la gente, es un logro digno de mencionar.

“Van a venir más seguido a visitarnos, a hace tareas de prevención y creo que se está haciendo un buen trabajo”, consideró.

Yáñez no está solo, Claudio Pacheco camina a su lado apostando a un futuro mejor, en el poco tiempo que llevan unidos trabajando por el barrio han obtenido varios logros importantes, “desde la primera nota que nos hizo El Cordillerano las familias sintieron un incentivo y se comenzaron a hacer visibles, no es fácil pero apostamos al progreso” comentó.

Ubicación

Pese a que es uno de los barrios más antiguos de la ciudad, pocos lo conocen, está ubicado antes de ingresar a nuestra ciudad, en la margen derecha, sobre la costa del lago, viven las aproximadamente 75 familias que lo componen.

Antes estaba separado de la ruta por una línea de arbustos muy frondosos, ahora gracias al apoyo de máquinas del municipio y mucha mano de obra de esas familias, ha quedado todo espejado y por fin, asoma el INTA a simple vista.

Un cartel también realizado por los vecinos, da la bienvenida a un sector de Bariloche que durante muchos años se mantuvo en el mayor de los olvidos. “Somos tres generaciones de esta zona y ahora en muchos lotes está la casa de los abuelos, hijos y nietos”.

Ahora apuestan a que con poco dinero pero un poco de esfuerzo, vayan mejorando sus terrenos, cercos y frente de sus viviendas, “los vecinos se están entusiasmando gracias al avance que van viendo, eso es gratificante”. Proceso que de seguir contando con una ayuda a nivel institucional, sin dudas llegará a buen fin.

Al hablar del aislamiento por la pandemia dijo “dentro de todo estamos bien, nuestra gente se está cuidando mucho, prácticamente va solo al mercadito que tenemos más cerca, usa barbijo, ha tomado conciencia que como somos un barrio que ya de por sí está medio aislado, entonces si nos cuidamos y estamos atentos a quién entra y no salimos, el virus no nos afectará”.

Agregó “hemos sabido de gente que quería venir de visita a alguna casita y le han dicho que mejor no, en realidad no venían nunca ¿y ahora que estamos en cuarentena quieren venir?”, dijo bromeando”.

Economía

Están complicados como en cualquier otro barrio “por suerte algunos han sido beneficiados con el apoyo económico del gobierno, otros tienen la ayuda social con la tarjeta alimentaria y desde el CAAT N°1 asisten a familias con módulos alimentarios”. Aclaró que no a todos pero la ayuda está llegando.

Fue precisamente el contacto con el CAAT uno de los primeros pasos que dieron cuando decidieron armar la junta vecinal, “nos fueron enseñando cosas de cero porque no teníamos idea, pero en ese sentido hay que decirlo, nos sentimos muy respaldados”.

Agregó “somos realistas y conscientes que solo salir a los medios a criticar no sirve, golpeamos algunas puertas y nos abren, a veces no en los tiempos que pretendemos pero no nos podemos quejar”.

Ya están trabajando con el Plan Calor, tanto las garrafas como la leña “creo que somos uno de los barrios que menos pide pero agradecemos cada cosa que recibimos”.

Ahora las 75 familias del barrio INTA continúan en sus hogares, aisladas y vacunadas, esperando el momento de poder continuar con sus rutinas cotidianas.

Susana Alegría / Fotos: Facundo Pardo

Te puede interesar