2020-05-07

PACIENTES QUE FORMAN PARTE DE UN GRUPO DE ALTO RIESGO

Por el COVID-19, extreman medidas de sanitización en centro local de diálisis

Ciento cuarenta personas llegan al centro de diálisis local Diaverum donde, entre otras cosas, se vieron obligados a suspender la entrega de colaciones o refrigerios ante la llegada del coronavirus. Estos pacientes, en su mayoría mayores de 60 años de edad, forman parte de un grupo de alto riesgo ante la pandemia. Desde la dirección de la clínica, extremaron las medidas de higiene y sanitización. Además, el contexto adverso los llevó a reformular hábitos laborales.

La diálisis es un tratamiento médico que consiste en eliminar artificialmente las sustancias nocivas o tóxicas de la sangre, especialmente las que quedan retenidas a causa de una insuficiencia renal. Las personas que presentan insuficiencias renales, severas o crónicas, deben someterse a esta práctica cada dos días.

El médico nefrólogo, Nelson Junqueras (MP 2115), director médico del centro Diaverum sede Bariloche, dialogó con El Cordillerano y explicó de qué manera debieron acomodarse a las exigencias que demanda la llegada del COVID-19.

Diaverum Argentina, funciona en nuestra ciudad en la clínica ubicada en calle Fagnano 957. Inaugurado en 1981, este centro cuenta con veinte puestos de diálisis, equipados con televisores y Wi-Fi gratuito.

En la actualidad ciento veinte personas realizan hemodiálisis y otras veinte diálisis peritonial, según explicó Junqueras y agregó que cuentan a varios pacientes mayores de 60 años de edad.

Al referirse al protocolo señaló que “es muy complejo y estricto en cuanto a la higiene y sanitización, pero ahora ha sido muy reforzado. Nos regimos por normas y mandatos internacionales”, dijo.

Estrictos controles

Los pacientes son trasladados en vehículos que han sido acondicionados con un divisor plástico, que aísla al pasajero y al conductor.

“La noche anterior al ingreso del paciente, les hacemos un cuestionario para saber si tiene síntomas, compatibles con COVID-19”, señaló Junqueras.

“Si está todo bien, el chofer del auto vuelve a preguntarle al momento de pasar a buscarlo y al ingresar a la clínica se vuelve a hacer el cuestionario, a lo que se suma la toma de temperatura corporal”, dijo. 

“Ingresan por una sola área. Aguardan en una sala especialmente acondicionada y luego ingresan a diálisis en uno de los veinte puestos, que cumplen con todas las normativas habituales y vigentes”, aseguró el nefrólogo.

En tanto, el personal cuenta con los Elementos de Protección Personal (EPP) para la atención de pacientes, tal como indican las normativas nacionales e internacionales.

Al retirarse el paciente, lo hace por una puerta diferencial y en el mismo coche que los trasladó hasta la clínica. “Esos autos se sanitizan en cada subida y bajada de los pacientes”, acotó el médico.

Servicios remotos

Entre la diversa gama de cambios que la pandemia trajo consigo, en Diaverum se destaca el aumento y refuerzo de limpieza y sanitización de los espacios y equipamientos. Trabajan en tres turnos diarios de 6 a 11, de 12 a 16.30 y de 17.30 a 21.30.

Al término de cada turno de atención, el personal sanitiza los sectores y, dependiendo de la superficie, “utilizamos distintos insumos. En la mayoría de los casos lo hacemos con lavandina al uno por ciento, como indican las normas. Y, además, se pulverizan los puntos de contacto como picaportes y puertas”, apuntó Junqueras.

“Entre los cambios restringimos muchísimo la circulación del personal. Las cuestiones burocráticas las hacemos a distancia, me refiero al papeleo y las recetas. Brindamos de manera remota servicios de apoyo como nutricional, psicológico y de trabajadora social. Otras consultas las estamos llevando a delante a través de internet o por vía telefónica”, dijo.

Las reuniones del personal, en su mayoría, se realizan actualmente de forma remota.

“Circulamos dentro del edificio con barbijo quirúrgico o tapaboca, dependiendo el área”, agregó.

“Hemos suprimido la colación a los pacientes, a quienes les dábamos durante la diálisis un refrigerio. Lo hicimos para no incorporar ningún material extra, por ese motivo lo hemos anulado”, comentó.

Distancia y tapaboca

Otro de los cambios se refiere a los horarios de atención a proveedores que ahora son dos horas por la mañana y dos por la tarde. El personal sanitiza al momento de incorporarlos y de acuerdo a las características del producto se utiliza la sustancia que corresponde.

Atiende, además de vecinos de Bariloche, a tres pacientes de Villa La Angostura y a cinco de localidades de la Línea Sur. Hay otro centro en esta ciudad que recibe pacientes de otras ciudades.

Desde el inicio de la pandemia hacen que los pacientes usen el tapaboca, desde el momento en que salen de su hogar hasta el regreso.

En el final de la charla el nefrólogo llamó a la comunidad para que, a medida que se vayan ampliando las posibilidades de circulación, no olviden respetar, no solo los pacientes en diálisis, las medidas de prevención.

“Debemos mantener el distanciamiento, usar el tapaboca, lavarnos frecuentemente las manos y evitar acercarnos a menos de dos metros de otra persona. Esta será la única forma de controlar la expansión de esta enfermedad que tanto daño genera”, convocó Junqueras.

Julio Luzuriaga

Te puede interesar