2020-05-05

HERMOSO EJEMPLO DE CONSTANCIA Y DEDICACIÓN

Malena, una diseñadora de modas muy especial

En el barrio Nuestras Malvinas podríamos anunciar que hay una futura diseñadora de ropa y accesorios, pero hablar en futuro ya sería un error, pues con tan solo diez años, está abocada a esta tarea desde hace mucho tiempo.

Se llama Malena Fernández y dialogamos con Selva, su mamá, para que nos cuente de este hermoso ejemplo, para poder compartirlo con los lectores y lectoras

Malena tiene una máquina de coser de las chiquitas y con eso, hizo barbijos para toda su familia y continúa diseñando indumentaria y vestidos de noche, tanto para sus muñecas, como para las de sus amigas.

“Desde hace mucho tiempo que ella pasa horas mirando tutoriales con su papá y los pone en práctica con las cosas que tiene a mano, recicla y mira revistas”, dijo.

Como también le gusta dibujar, hace primero los diseños en lápiz y después los lleva a la tela, va vistiendo a sus muñecas y a las de sus amigas, modelos que si se hicieran a otra escala serían vestidos de alta costura por la calidad.

Selva comentó “a mí particularmente no me gusta nada de eso, entonces ella intenta enseñarme, incluso le ayuda a su hermanito de 8 años con las consignas manuales que le dan en la escuela”. A él también le gustan mucho las herramientas y aprender e inventar.

Malena está muy atenta a la realidad y apenas supo que había que utilizar tapabocas quiso hacer algunos para su familia, “yo había estado arreglando el sommier de mi cama y la parte de abajo trae una tela, como estaba rota la saqué del todo y la lavé”. Ella la descubrió, “de golpe la veo que estaba doblando y cortando para empezar con los barbijos”.

Lo maravilloso es que tiene una maquinita pequeña, casi de juguete, que le regalaron sus familiares de Entre Ríos, “la maneja con un pedal eléctrico entonces cuando necesita hacer un doblez más grueso, se le complica mucho”. Incluso arregla la ropa de su familia que necesita costura “me cosió todas las calzas que se me habían roto”, dijo Selva.

A veces la familia ya está en la cama y ella sigue creando “puede ser la una o las dos de la mañana y escucho que está con la máquina, terminando algún vestido”.

Malena sueña con ir a una escuela de arte, “hoy por hoy no tengo los medios, fuera de la pandemia cuando trabajo tampoco tengo horarios como para llevarla ni traerla” se lamentó.

Un hermoso ejemplo de esfuerzo y dedicación, con una gran cuota de creatividad en una niña de tan solo diez años, un ejemplo a seguir.

Susana Alegría

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