2020-04-29

La política en tiempos de pandemia: ¿Cómo conectan los líderes con la necesidad de la sociedad en medio de la crisis?

Pablo Díaz es consultor en marketing político y analiza, entre varias cuestiones, la articulación entre las demandas de la sociedad en el contexto actual de la crisis sanitaria –que deviene en económica-, desencadenada por la expansión del COVID-19, y las respuestas que surgen desde los poderes centrales del país, las provincias y los municipios. En diálogo con El Cordillerano Radio desglosó algunas de estas problemáticas. 

¿Qué pide la sociedad a los líderes políticos en tiempos de crisis? es una pregunta que quizás muchos podamos responder en una simple conversación durante la mesa familiar. Sin embargo, esta vez se trata de una situación sin precedentes para las sociedades que conforman hoy por hoy la población mundial, mayormente nacidas poco antes de mediados del siglo XX y muchos adultos jóvenes nacidos ya en el siglo XXI.

En el programa radial El Expreso Periodístico (FM 93.7), Antonio Zidar entrevistó al consultor en marketing político Pablo Díaz, quien señaló que, en resumidas cuentas, la sociedad argentina busca “un líder protector”. De esta manera, indicó: “estamos en un momento en que los liderazgos se han consolidado fuertemente porque la gente busca un líder protector. Esto, desde todo punto de vista de la salud, el estado de bienestar y lo económico. Las imágenes tanto del presidente como de los gobernadores e intendentes se han consolidado en detrimento de los otros poderes del estado que son el legislativo y el judicial, y también de la oposición, que han perdido protagonismo en esta pandemia, y han quedado desdibujadas”.

Según Díaz, durante estos más de cuarenta días de aislamiento social, preventivo y obligatorio, hubo un cambio en la demanda de la opinión pública que puede registrarse en tres etapas.

De esta forma, en un primer momento: “los primeros quince días fueron de muchísimo miedo. El temor se vio reflejado en la exigencia de la gente al presidente para que imponga la cuarentena. En ese momento, se discutía al ministro Ginés García por no haber tomado al tema con la importancia. Se veía lo que pasaba en Italia y España y nosotros no teníamos cuarentena obligatoria. Esto se ve muy reflejado en las encuestas: cuando le pedíamos a la gente que definiera su estado de ánimo en una palabra, las dos palabras que más sobresalían era miedo y muerte”.

Un segundo momento, según Díaz, se caracteriza por la disminución del temor y el cambio de foco a lo económico. “La gente vio que acá en Argentina no pasaba lo que estaba sucediendo en Europa, se vio que los números eran mucho menores, entonces eso hizo que disminuyera el miedo. Pero acá empezaron los problemas económicos, fundamentalmente de los cuenta propistas o los comerciantes que viven al día por la facturación cero. A partir de ahí, la demanda empezó a ser económica, dejó de ser exclusivamente sanitaria. La demanda de la gente fue, bueno, aguantamos la cuarentena pero necesitamos ingresos, y ahí salió el gobierno con el IFE, los créditos a tasas ceros, y ayudas a las empresas para pagar los sueldos de sus empleados”.

Por último, en una tercera etapa: “solucionado el tema del temor a la muerte, resulto o encausado el temor económico, empezó a tomar relevancia lo psicológico. Empezamos a ver las consecuencias del encierro, la angustia que genera, los problemas de ansiedad. Hay una necesidad de salir de muchas personas” definió.

El camino de Alberto Fernández a la consolidación

“Sin lugar a dudas el gran acierto de Fernández fue anticiparse, estar un paso delante de las demandas ciudadanas. También hay que tener en cuenta que el gobierno lee encuestas, son los mejor lectores de esto y han tenido buen pulso para hacerlo antes de que las demandas estén en explosión de la opinión pública. Estar un paso adelante del virus repercutió muy bien en esta crecida de legitimidad” señaló Díaz, con respecto a la gestión gubernamental hasta el momento.

En este sentido, el consultor traza un paralelismo de cómo llega Alberto Fernández al gobierno, y cómo está hoy, políticamente hablando: “Alberto Fernández llega a la presidencia mayoritariamente con votos prestados, de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y en menor medida por Sergio Massa. Los encuestadores lo mediamos y sabíamos que no tenía votos propios. A partir de que llega el 10 de diciembre empieza a construir su imagen y legitimidad propia, empieza a construir votos propios. Hoy podemos decir que los tiene, y lo consiguió a fuerza de construir legitimidad a través de la gestión. La crisis de la pandemia lo consolidó aún más”.

El lugar de la oposición

Pablo Díaz indicó que el rol de la oposición ha tenido poca relevancia en el contexto de la pandemia: “los que son gobierno saben que no se puede ser oposición estando en el gobierno, y lo peor que podían hacer era discutirle poder al presidente. Estamos en un país estrictamente unitario, por más que la Constitución diga que somos federales, en la práctica no es así. Los estados sub nacionales no tienen la billetera como para afrontar políticas propias, con lo cual no les quedaba otra que ser oficialistas. Las oposiciones de los congresos se vieron desdibujadas de la conversación. Algunos esbozaron cualquier artimaña para estar en los medios, algunas consideradas bien por la sociedad y otras mal”.

A este respecto, agregó: “cuando la oposición conecta con la necesidad de la gente, es útil, pero cuando critican por criticar cualquier medida no es considerada”.

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