2020-04-27

EXPECTATIVA EN CENTROS INVERNALES

Se perderían ingresos de entre el 50 al 75% en la actividad turística por efectos de la pandemia

 

Una encuesta publicada por Invertur, refleja que la mitad de las compañías del sector dicen que su facturación se reducirá dramáticamente en 2020. La crisis que provocó la pandemia de coronavirus todavía es difícil de cuantificar, ya que aún no hay un final a la vista y la reactivación del trabajo parece quedar muy lejana para la industria.

La comunidad de inversiones turísticas Invertur publicó una interesante encuesta entre diferentes inversores, fondos, desarrolladores, gestores de activos, referentes públicos y privados de las economías regionales, y consultores especializados, que permite hacer una pequeña radiografía del estado en el que se encuentran las firmas del sector.

En el trabajo titulado “El día después”, cinco de cada diez consultados dijeron que prevén una pérdida de ingresos de entre el 50% y el 75% para este año, mientras que un 20% calcula que su facturación bajará entre un cuarto y la mitad del total. En relación con esto, casi el 50% de los encuestados respondió que menos del 25% de su fuerza de trabajo está actualmente en riesgo.

Pensando en la era poscoronavirus, Invertur le preguntó a su comunidad cuáles son los mercados que responderán primero en la fase de recuperación. Lógicamente, el 93% sostuvo que serán el local y nacional. Apenas el 6% apostó por el regional, mientras que 1% aseguró que será el internacional. Por último, el 89% de los participantes dijeron que los incentivos fiscales, crediticios y laborales serán clave para potenciar a las compañías de turismo. En tanto, el 10% aseveró que se debe poner el foco en los planes de promoción, marketing y comunicación.

Opinan distintos sectores

OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) estima una caída del 45-70% en la economía del turismo internacional para este año, dependiendo de la duración de la crisis y la velocidad en que la industria rebote.

WTTC (World Travel & Tourism Council) proyecta 75 millones de empleos en riesgo en nuestra industria en el mundo (hace menos de 2 semanas atrás los estimaba en 50 millones), en otras palabras, estima que se perderán 1 millón de empleos “por día” por los efectos del coronavirus. Cifra que lleva a una pérdida estimada de US$2.1 trillones que la industria aportaba al PBI global. Yendo a las regiones, 49 millones de empleos y US$800 billones se estiman perder en Asia-Pacífico, 10 millones de empleos y US$552 billones en Europa, 7 millones de empleos y US$570 billones en USA, Canadá y México. Otros países que se verán fuertemente afectados serán: Italia, España, Alemania, Francia, UK, Japón, Indonesia, India y Brasil.

WTTC estimó el 13 de marzo que el turismo internacional caerá hasta un 25% en 2020, con su correspondiente caída del empleo global en 12-14%, cifras que aumentarán en cada actualización. Para tener como referencia, la última vez que se contrajo nuestra industria fue en la crisis financiera de 2009, apenas 3,9%.

Tourism Economics, consultora especializada en seguir los datos globales de nuestra industria, estima que los arribos globales en 2020 caerán entre 10,5% a 17,9% vs 2019, esto es 263 millones menos de arribos.

A pesar de la probada resiliencia -H1N1, volcanes, atentados, crisis financiera-el impacto y alcance de esta pandemia no tiene comparación e invita a trabajar en equipo para asimilar el golpe (cuantificándolo) y prepararse para la recuperación.

Centro invernales

Pablo Torres García, presidente de la Cámara Argentina de Esquí y Montaña (CAEM), refirió de qué manera se preparan para esta temporada de invierno. Hace pocas semanas, este 2020 comenzó a presentar sus primeros días de frío. Y si bien faltan algunos meses para el invierno, los amantes de los deportes de nieve ya comienzan a palpitar lo que, en situaciones regulares y ante la ausencia de una pandemia que impida el normal desarrollo de todo tipo de actividades, significa la apertura de la temporada invernal en los centros de esquí del país.

A priori, la cuarentena y la consecuente suspensión del movimiento turístico parecían señalar que las tablas de snowboard, las botas y los guantes iban a quedar guardados hasta, por lo menos, el año que viene. Sin embargo, desde la CAEM se dejó entrever que las intenciones son totalmente opuestas.

“Nos estamos preparando para tener una temporada. Hoy la invitación y lo que hemos convenido entre todas las compañías es alistarnos para salir a jugar el partido. El punto es: ¿qué partido?”. Así abrió Pablo Torres García, presidente de la CAEM, la charla con Mensajero, en la que explicó que la idea del grupo es cumplir a rajatabla con los lineamientos de un protocolo sanitario propuesto por el Ministerio de Turismo y Deportes. “La mayor seguridad que tenemos es entender que lo más importante es la salud. Nosotros vamos a seguir todas las directivas que emanan del gobierno y la autoridad de aplicación”, aclaró.

Según explicó el titular de la organización, dicho protocolo debe establecer determinados factores: quién toma la temperatura al pasajero, cuánta gente puede entrar al lugar y cómo se resuelve el esquema de colas en las ventanillas, por ejemplo. “Cada procedimiento tiene su particularidad en cada centro de esquí y estamos en el proceso de ese armado”, aclaró.

Con respecto a la postura de los complejos ante esta decisión, Torres García señaló que el empeño está puesto en ser proactivos y entender que hay mucha gente bajo su responsabilidad: “Nuestro mayor desafío es mantener todos los puestos de trabajo y es para lo que estamos trabajando”.
Finalmente, el empresario puso en duda la llegada de turistas extranjeros, debido al cierre de las fronteras y a la complicada situación que atraviesa Brasil, uno de los principales emisores de viajeros en este segmento. “Creemos que si hubiera una apertura, sería absolutamente nacional”, concluyó.

Por su parte el secretario de Turismo de Bariloche, Gastón Burlon, habló con Cadena 3 sobre la posibilidad de reactivar la actividad turística en la ciudad tras finalizar la cuarentena. “Antes que nada está la salud”, dijo.

“Estamos preparados como destino para tener la posibilidad de reabrir (los centros invernales) pero el tema es que analizamos que no vamos a tener la afluencia de siempre. No podemos hacer futurología pero sabemos que desde Brasil no vamos a contar con turistas por las nulas medidas de ese gobierno ante pandemia”, indicó.

En la misma línea, agregó: “nosotros recibíamos muchos vuelos de Brasil y lo mismo pasa con Chile. Todo va depender de cómo se desenvuelva la situación para decidir qué se va a poder hacer y qué no”.

El funcionario también destacó que en Bariloche, se “continúan las tareas de mantenimiento” para “atender a los turistas” una vez que se levante la cuarentena.

Las proyecciones

Sobre cómo será el proceso de la vuelta a la actividad, el especialista Pérez Márquez apuntó que las crisis seguirán sucediendo. “Somos un planeta conectado y es inevitable asegurar que por variables sociales, económicas, de salud o medioambientales estaremos frente a nuevos desafíos en el futuro. Prepararnos como profesionales e incorporar en la estructura del ecosistema turístico la gestión de riesgos permitirá que seamos cada vez más eficientes al momento de gestionar una futura emergencia y contener sus impactos”, aseguró.

Por su parte, Romano rescató cuatro ítems de este proceso en el sector privado: 1) Fusiones, cierres y nuevas empresas en juego. 2) Mayor especialización en las pymes. 3) Mayor colaboración. 4) Mucha digitalización.

“Estas características generan un escenario muy competitivo pero da la posibilidad de un uso mucho más eficiente de los recursos y, quien realice bien la tarea de saber y ser bueno en lo que hace, tiene la oportunidad de crecer y diferenciarse muy claramente”, subrayó. Y agregó: “El principal cuidado que hay que tener en cualquier estructura durante este año es el de la caja (cashflow). Al no tener certezas de cuándo y cómo será el retorno a la actividad, es fundamental cuidar lo que hay para garantizar la operación (cuidando el trabajo y el capital humano de las organizaciones).

Será requisito esencial el pensar fuera de la caja, ser creativos y asumir que se debe trabajar para 2021/2022”. (Con datos de Invertur, Mensajero y Cadena3).

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