CORONAVIRUS Y EMBARAZO
No se ha producido la trasmisión vertical de la infección de la madre al bebé
De los más de un millón trescientos mil positivos por coronavirus registrados en el mundo, se han dado relativamente pocos casos de embarazadas con síntomas respiratorios que hayan requerido hospitalización. En ningún caso, se habría producido la transmisión vertical de la infección de la madre al bebé, como demuestra la ausencia de receptores en la placenta en los casos analizados.
Los especialistas de todo el mundo sostienen que la leche materna está fuera de toda sospecha y, por el contrario, representa una valiosa fuente de anticuerpos protectores. El embarazo es un período delicado para las enfermedades respiratorias, a causa de la compresión ejercida por el útero sobre los pulmones. Sin embargo, la infectividad clínica del coronavirus no es severa en el embarazo.
Después de tres meses de difusión del virus, solo hay que atenerse a las medidas higiénicas de prevención. Sin embargo, si una embarazada se contagia de coronavirus, existen niveles de riesgo más o menos elevados en función del tiempo de gestación.
Los médicos refieren que el virus no parece pasar a la placenta, por lo que no puede afectar al feto directamente. Si acaso, podría interferir en su bienestar si provocase una subida de la temperatura materna, como, por otro lado, puede suceder con cualquier síndrome infeccioso.
De hecho, por encima de 39 grados, la temperatura puede dañar la placenta y al embrión. Pero en el caso del coronavirus esto solo puede producirse cuando se desencadena un síndrome pulmonar importante. No obstante, ante un episodio de tal calibre, la futura mamá permanecerá internada y, en caso necesario, será asistida en cuidados intensivos.
Recomiendan los profesionales de la salud que si la persona gestante resultase positiva y sintomática, habría que seguir el protocolo establecido, con un control exhaustivo de la temperatura materna, por el bienestar del feto. Así pues, no es necesaria una monitorización especial de la salud fetal, ni hay razón para adelantar el parto o para recurrir a una cesárea, salvo si se llega a una situación imprevisiblemente severa.
Además sugieren que las embarazadas que llegan a un hospital con tos u otros síntomas sospechosos deben ser valoradas según determinados criterios sobre el riesgo de infección: procedencia de las zonas de riesgo, posible contacto directo con personas infectadas o descripción de condiciones de salud preocupantes, evidenciadas, por ejemplo, por la frecuencia respiratoria y la saturación de oxígeno. En los casos graves, se decidirá el ingreso en una zona de aislamiento, con un adecuado dispositivo de protección para el personal.
Se recomienda a las embarazadas que deben atenerse a los criterios normales de sentido común y prudencia recomendados para la población general, es decir: 1) correcto lavado de manos, frecuente y siempre después de venir de la calle, haber usado el transporte público, etcétera. 2) Uso de barbijos, sobre todo, si se tiene conocimiento de haber entrado en contacto con un individuo infectado. La recomendación es, en caso de salir a la calle por necesidad, utilizar tapabocas. 3) ¿Son suficientes los barbijos quirúrgicos de usar y tirar, o bien los caseros elaboradas correctamente, siguiendo las indicaciones del Ministerio de Salud? No representan un escudo inviolable para los patógenos, pero ofrecen una protección suplementaria de hasta el 85%, si se usan bien. 4) Toser y estornudar en la zona de la cara interior del codo. 5) Evitar tocarse con las manos sin lavar zonas como la boca, la nariz y los ojos. 6) Usar pañuelos de usar y tirar. 7) Evitar el contacto con personas sintomáticas. 8) En caso de no disponer de agua y jabón, utilizar un gel desinfectante de base hidroalcohólica y aplicarlo por toda la superficie de las manos. 9) Hay que procurar evitar los gestos habituales de los que casi no se tienen conciencia, pero que son un potencial vehículo de transmisión de un virus que puede estar presente en cualquier superficie, como una baranda, la barra de un bar o el picaporte de una puerta. 10) No tocarse la cara, los ojos, la nariz y la boca sin haberse lavado las manos antes.
Además es necesario ventilar el espacio durante diez minutos, tres veces al día. Ducharse y cambiarse de muda diariamente. Hay que tirar cada día la basura generada. Beber agua en abundancia. Mantener el contacto con amigos y familiares por teléfono. Es aconsejable mantenerse activa, por ejemplo, por medio de rutinas de fitness en línea, como yoga o pilates para embarazadas.
Por último, según decida el equipo médico, se debe realizar la prueba del coronavirus a la futura mamá para garantizar la máxima seguridad en el parto, tanto para la madre como para el bebé.
Preguntas y respuestas
¿Pueden las mujeres embarazadas transmitir el virus al feto o al recién nacido?
Según el CDC, se cree que el virus que causa el COVID-19 se propaga principalmente por el contacto cercano con una persona infectada a través de gotas respiratorias. Aún se desconoce si una persona embarazada con COVID-19 puede transmitir el virus que causa COVID-19 a su feto por otras vías de transmisión vertical (antes, durante o después del parto). Sin embargo, en casos recientes limitados de bebés nacidos de madres con COVID-19, ninguno de los bebés ha dado positivo para el virus que causa COVID-19. Además, no se detectó el virus en muestras del líquido amniótico o en la leche materna.
¿Puede una madre infectada transmitir el virus a su bebé a través de la lactancia materna?
Se desconoce mucho acerca de cómo se propaga COVID-19. Se cree que la propagación de persona a persona se produce principalmente a través de gotas respiratorias producidas cuando una persona infectada tose o estornuda, de forma similar a como se propaga la gripe y otros virus respiratorios. En estudios limitados sobre mujeres con COVID-19 y otra infección de coronavirus, Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS-CoV), el virus no se ha detectado en la leche materna, sin embargo, el CDC no sabe si las madres con COVID-19 pueden transmitir el virus a través de la leche materna.
¿Deben las madres continuar amamantando si tienen coronavirus o entran en contacto con alguien que está enfermo?
Sí. La leche materna contiene anticuerpos y otros factores inmunológicos que pueden ayudar a proteger al bebé de la gripe. Ella es la fuente recomendada de nutrición para el bebé, incluso mientras la madre está enferma. Si una madre está demasiado enferma para amamantar a su bebé, debe extraer su leche para que el bebé continúe recibiendo su leche materna y no se arriesgue a disminuir su suministro futuro. Antes de amamantar o de extraer, las madres deben lavarse bien las manos con agua y jabón. (Con datos de mibebeyyo.com)