DIERON A CONOCER DETALLES DEL PLAN CALOR 2020
En plena cuarentena es muy difícil conseguir y comprar leña de la zona
Desde hace varios días conseguir proveedores de leña de la zona es casi imposible. Las ventas y entregas, por metro cúbico, se frenaron ante la llegada de la cuarentena por COVID-19. Los proveedores “informales” de la ciudad temen salir y ser demorados en los controles policiales. Como resultado, muchas familias de bajos recursos, se ven imposibilitadas de adquirir leña ante la llegada de los primeros fríos del año. La Comuna informó sobre el Plan Calor 2020.
Tal como señala el dicho popular: “el hilo siempre se corta por lo más delgado”. A la difícil situación que genera la cuarentena, ante la llegada del COVID-19, se suma la falta de servicios elementales tal como lo es, para esta época del año, la venta de leña para la calefacción en un alto porcentaje de hogares de nuestra ciudad.
Si bien, oficialmente, desde la Comuna se informó a este medio que los comercios de ese rubro “están habilitados a través de la Resolución 811”, muchos de aquellos que se dedican a la venta, reparto y entrega de leña, lo hacen desde la “informalidad”; es decir en negro.
Los más variados casos se dan ante esta realidad que golpea a los sectores más necesitados, teniendo en cuenta las bajas temperaturas que comienzan a registrarse en las tardes, noches y las madrugadas en esta época del año en Bariloche.
A esto debemos sumar a aquellas familias que en sus hogares utilizan leña no solo para calefacción, sino que además la usan para cocinar y calentar agua para, entre otras cosas, bañarse y lavar ropa.
Por regla general de la necesidad, estos casos se dan en los hogares de menores recursos económicos donde, actualmente, se ven imposibilitados de salir a trabajar en changas u otras tareas que abran las puertas a un ingreso diario de dinero, para, como mínimo, hacer frente a los costos básicos, como la alimentación de la familia.
Misión imposible
Vecinos que se encuentran ante esta realidad, apuntaron que “ es casi imposible conseguir leña de la zona”. El cuadro de situación nace de las restricciones enmarcadas en el decreto nacional.
Si bien, como ya se dijo, la venta de leña está permitida, quienes componen ese rubro “informal”, deciden no salir a las calles ante la posibilidad de ser demorados en los controles policiales. Estiman que al tratarse en su gran mayoría de transacciones en negro, no solo perderían las cargas sino también sus rodados.
En diálogo con este medio, comerciantes del sector, legalmente habilitados, señalaron que en medio de la cuarentena trabajan con un sistema de compras telefónicas y envíos a domicilio. Al mismo tiempo proveen, semanalmente, de este material a comercios tales como verdulerías y pollerías; las ventas de grandes cantidades a particulares son casi nulas.
En el caso de estos negocios los valores -por cada 100 kilogramos- de la llamada leña dura, que no es de la zona sino la traída desde el norte del país, promedian los 1.400 pesos, el algarrobo, y 1.500 pesos, el quebracho colorado. Algunos usuarios mezclan esta leña con la de la zona para abaratar costos y aumentar volumen, con el objetivo de sacar mayor provecho a la compra.
En cuanto al mercado “informal” los valores oscilan en los mil pesos el metro cúbico de leña de la zona.
El importante número de hogares sin conexión a la red de gas natural, se yergue ante esta realidad, como una de las más destacables deudas sociales en Bariloche.
Muchas familias, en su mayoría de bajos recursos económicos, calefaccionan sus viviendas con leña, en aparatos y mecanismos de los más precarios que, entre otras cosas, suman el riesgo de generar incendios.
Julio Luzuriaga / Fotos: Fabio Hernández