¿QUÉ SERÁ DE…?: Guillermo Francisco “Pancho” Pfaab, el barilochense que obtuvo 3 medallas de oro en Panamericanos
Nadie duda que Pancho Pfaab fue uno de los mejores exponentes del deporte barilochense. Tuvo una época dorada entre 1983 y el 2000; participó activamente en competencias durante 18 años. Su vida no fue color de rosa y en medio de su carrera, afrontó un cáncer. Hoy es el entrenador del Club San Fernando.
Pancho Pfaab es uno de los grandes estandartes del deporte barilochense. Dueño de una calma y un carisma únicos. El remero formado deportivamente en el Club de Regatas Bariloche fue uno de los más sobresalientes exponentes que haya tenido la ciudad. Es que Francisco Pfaaf fue un fuera de serie, tiene ocho campeonatos argentinos, ocho Sudamericanos, 3 medallas de oro y 3 de bronce en los Panamericanos de Cuba, Mar del Plata y Winnipeg. Participó de los Juegos Olímpicos de Barcelona y los de Atlanta, además de estar en el mundial junior de 1986 y en los mundiales mayores de 1994 en Indianápolis, Estados Unidos; 1995 en Tampere, Finlandia; en 1998 en Colonia, Alemania, y 1999 en St. Catharines, Canadá.
El barilochense nacido el 11 de octubre de 1968, cursó sus estudios primarios en la escuela 48 de la Península San Pedro. Luego hizo el secundario en el colegio Ángel Gallardo. Con sus 51 años es hijo de Francisco José y Mercedes Romano, quienes tuvieron además a Enrique Pfaab, reconocido periodista. Hoy está casado con María Victoria Berreito y tuvo tres hijos, Iván, Vera y Dante.
Con la su habitual tranquilidad, Pancho cuenta “arranqué a remar en 1983, en el Club de Regatas, vivíamos en el kilómetro 16. Yo había ido de los 8 a los 9 al club y en un momento comencé a hacer handball y básquet, lo tenía de profesor a Quique Muena, pero ya te digo vivíamos en los kilómetros y era todo un trastorno ir tres veces por semana. Como yo quería hacer actividad física todos los días, me decidí por el remo, porque todo me quedaba ahí y lo acompañaba a mi hermano. Además yo cuando era más chico, jugaba con algunos amigos al fútbol en el predio del club y ahí estaba Raúl Stuke que me fue llevando poco a poco y finalmente enganché con el remo”.
En uno de los tantos podios que consiguió en su vida.
El comienzo de un camino exitoso
De aquel, todavía pueblo, Pancho Pfaab rememora y cuenta que “comencé a remar y ya iba todos los días. Un día se me acerca Raúl Stuke y me dice ‘si entrenás todos los días capaz vamos a Buenos Aires’. No paré, porque me gustaba viajar. Eso que me dijo fue en marzo y viajamos con él en un colectivo a mi primera regata en septiembre en Tigre. Todo medio chapucero lo nuestro, salimos un miércoles, pedimos un bote prestado, era lo que se podía hacer en esa época. Cuestión que corro y gano el campeonato argentino. Nadie lo podía creer, yo no lo podía creer. Era mi debut y con una victoria en categoría menores de 16 en single. Creo que el programa tenía 30 o 40 regatas y la mía era a las 10, era la primera. Como consigo la victoria me dijeron que había una posibilidad de que ingresara a la selección junior, esto fue en el 85 y viajé dos meses a Buenos Aires, recuerdo que era un grupo muy numeroso, y me fue muy bien”.
En el Club de Regatas, recibiendo el reconocimiento de su gente.
Ese maldito cáncer
Pancho estando en Bariloche logró clasificar a los Juegos Olímpicos de 1988 que se iban a desarrollar en Seúl. Luego viajó, comenzó a estudiar y en esa primera mitad del año logró consolidarse para ir a los Juegos que eran septiembre. “Me realizan unos estudios, ya con todo listo para viajar y me descubren el cáncer una semana antes y no pude viajar, porque tuve que empezar a hacerle frente a esta enfermedad”.
Con una entereza admirable Pffab comenta que “yo creo que no tuve opción ni de pensarlo, no era consciente de lo que tenía, mi cabeza pensaba que no estaba dentro de las posibilidades que no pudiera seguir remando. Estuve un año sin competir y me llevó dos años volver a un estado de selección y al nivel que tenía. En el verano de 1991 recién volví a la selección argentina con nivel y pude entrar a los Juegos Panamericanos en Cuba donde quedamos cuartos, pero el primero fue excluido por doping positivo y entonces quedamos terceros y tuvimos medalla de bronce”.
Llegaron los logros
Pfaab recuerda que “cuando comencé a competir fuerte en los campeonatos argentinos conseguí títulos, no fueron muchos comparados con otros remeros de clubes grandes, primero porque no podía estar en todos y luego porque los que estábamos en selecciones no corríamos regatas locales.
Hay algunos chicos de esa época que consiguieron 20 o 30 campeonatos. Fui campeón sudamericano 8 veces, viajé a dos Juegos Olímpicos en Barcelona en 1992 y a Atlanta en 1996. Viajamos al Mundial Junior en el 86 y después viajé a los mundiales del 1994, 1995, 1998 y 1999. En los Panamericanos obtuve 3 bronces en Cuba en el 91, dos oros en Mar del Plata en 1995 y un oro en Winnipeg en 1999. Cuando llegué por primera vez a Tigre conocí el ambiente, no había mucha oportunidad de revistas en esa época acá en Bariloche y empecé a ver a los grandes de Argentina. Antes de la caída del Muro de Berlín, en 1992 estaban los alemanes del este que ganaban en todos los mundiales y todo. Si había 14 pruebas, ganaban 13”.
Entrenando en brazo Campanario, lugar del Club de Regatas Bariloche.
Los que marcaron su vida
El barilochense Francisco Pancho Pfaab comparte que “Yo tuve tres etapas y cada uno de los entrenadores que me acompañaron, tuvo su impronta. Raúl Stuke sin dudas fue el que me hizo cambiar el rumbo, me enseñó a remar y me marcó mucho. Cuando llegué a Buenos Aires, estaba Alberto Demiddi, en su auge de entrenador, fue el mejor remero de Argentina en su momento y como entrenador tenía mucho carisma y lo tuve varios años como entrenador de la selección. En la selección luego lo tuve a Ricardo Daniel Ibarra, con quien tuve grandes resultados, y en la última etapa me formó como entrenador Carlos Medeiro”.
Entrenando la parte física en el club.
De biólogo a profesor de Educación Física
“Recuerdo que quería serio biólogo y de la mano del remo y del deporte terminé estudiando Educación Física. Yo creo que me fue llevando y yo no quería largar el deporte. Todo se fue enlazando, toda mi vida se liga al remo. Creo que el deporte me deja mi vida entera, termino siendo entrenador.
Hoy es mi vida misma, tengo amigos, contactos en todo el mundo, esas cosas te va dejando este mundo del deporte”. Pancho Pfaab hoy es entrenador del Club San Fernando, entidad que tiene tres deportes muy fuertes, hockey, rugby y remo, y el barilochense se encuentra al frente del remo. Cuenta Francisco que “de mis hijos Iván y Vera están muy comprometidos con el handball, y Dante que es el más chico, sigue probando, no los presionamos, ellos seguramente van a decidir. En Bariloche me acuerdo que me gustaba el básquet, siempre fui alto, me llamaba la atención, pero no era muy hábil, eso me hubiese gustado practicar”.
La gente de Bariloche reconoce lo que hiciste
Pffab rescata: “creo que de tener la oportunidad, transitaría el mismo camino, lo haría tal cual, seguramente algunas cosas trataría de mejorarlas. Bariloche ha crecido mucho y la gente no deja de reconocerte los logros, más allá de su crecimiento sigue siendo un pueblo chico, y es una ciudad que siempre ha reconocido a sus deportistas que han tenido logros nacionales. La gente le daba mucha importancia al deporte. Hace un año y medio que fui, pero hoy estoy más acá y viajo a Mendoza a ver a mi hermano, en Bariloche no me queda familia, pero siempre tengo ganas de visitarla”.
Desde otro punto, ya como entrenador.
La mística del Club de Regatas
El entrenador barilochense hace un análisis metódico sobre lo que tiene el Club de Regatas. “Creo que han salido muchos buenos remeros porque siempre se ha destacado en el remo argentino. Es por historia, por la cultura y por la dificultad que tienen los chicos al formarse, esto sumado al mérito de la gente que maneja el club, todo se conjuga. Siempre hay buena cantidad de remeros, el clima que reina en Bariloche no es nada favorable y eso de alguna manera construye la mística, el empuje de Raúl Stuke y la gente que tiene Bariloche. No cualquiera va a remar en julio con las condiciones que tiene Bariloche y los que lo hacen llegan, es como una preselección natural y muy importante porque los que pasan julio, empiezan a tener un nivel muy bueno”.
Solo palabras de agradecimiento
El barilochense Francisco Pfaab dice “creo que mi vida deportiva se la debo a la familia, tu vida depende de tu familia. A Raúl porque ha mantenido el club que no es poca cosa. Una cosa es fundarlo, algo muy loable que hizo Eduardo Hernández, pero luego hay que sostenerlo en el tiempo, que es algo realmente muy meritorio y por todo lo que se hizo en el último tiempo, creo que el objetivo actual es que el club comience a rodar solo”.
Enrique Pffab: “Pancho tuvo siempre una cuestión de superación personal”
Su hermano Enrique cuenta de Francisco que “toda su vida fue igual, es muy tranquilo, había empezado a ir al club y él me acompañaba, y empezó. Fue cuando Raúl Stuke le vio pinta y lo empezó a acomodar y a formar. Creo que el remo encajó justo en su carácter, siempre digo que es como un buey, agacha la cabeza y tira para adelante, de hecho en la primera regata que gana en el Argentino, que él era menor y corrió contra los junior, se subió al bote, se bloqueó de todo y cuando ganó no se dio cuenta, porque arriba del bote es muy competitivo, pero por una cuestión de superación personal”.
Martín Leuful