2020-04-12

¿Qué será de…?

Jorge Ernesto “Tin” Martin, el hombre de los más de 10.000 alumnos

Jorge Martin fue parte de la rica historia del motocross de Bariloche. Hoy a sus 61 años, es instructor y sus enseñanzas fueron capitalizadas por poco más de 10.000 alumnos. “Mi padrino es Juan Carlos Deyurka”, cuenta.

Jorge Martin, nació el 10 de agosto de 1958 en San Carlos de Bariloche. Hijo de Ernesto Martin y Ana María Torres Curth, cursó sus estudios primarios en la Escuela 16 y los secundarios en la ex Escuela Nacional de Educación Técnica N 1 Jorge Newbery. Tiene dos hermanas, Ana y María Laura. El instructor de motocross se casó con Adriana Grandi y tuvo a Rodrigo y María Florencia.


Año 1976 en Colonia Suiza.

A los 61 años, Jorge Martin comienza a contar su historia de vida, ciertamente ligada al motocross desde muy joven. “En 1974 comienzo con las motos, mi mamá me regala una vieja BKW 200 y allí comencé a andar en moto, me desplazaba e iba al colegio. Luego en 6to año arranco con las carreras de motocross y mucho tuvo que ver en esto Juan Carlos Deyurka que fue el que me ayudó a que arranque. Luego pude comprarme una Gilera que era de Oscar Handsen. Otro que me impulsó fue Arturo Zimermann y tu hermano. Nos prestaba el taller y nos quedábamos hasta la madrugada con Santiago Ruberti que era nuestro mecánico. Luego empecé a trabajar en la CEB y ahí compré mi primera moto, antes era todo de prestado (risas). Otro que me ayudó mucho fue Raúl Valdés que tenía la casa de repuestos “Jorge”. Si mal no recuerdo, Raúl fue el primer barilochense en salir a competir fuera del país, estuvo un mes en Estados Unidos, creo que fue en el año 1976”.

Los comienzos

Jorge Martin cuenta que “al motocross lo vi cuando iba a la Escuela 16, ahí lo conocí. Tenía un compañero de colegio que se llama Miguel Lastra y es creo medio pariente de Pichi Carrasquedo y una vez fuimos a ver una carrera al cerro Otto y me volví loco. Jugábamos en un desnivel a que era la bajada de Colonia Suiza y corríamos ahí a pie. A correr, como dije antes comencé limitado, todo prestado. Fui muy compinche con Horacio Estrada y con Jorge Bortoni. Siempre viajabamos a la región, yo trabajaba en la Cooperativa y tenía horarios rotativos. Era un gran trabajo, pero iba en contra de cualquier deportista. Una vez fui a correr a Cutral Có, me pasó a buscar el Eduardo Gutiérrez y salimos a la competencia, yo sin dormir. En uno de los saltos casi me mato, ahí estuve dos años parado hasta que volví a correr”.


Año 1980 con la Suzuki.

El campeonato que no fue

Jorge Martín cuenta que “en 1982, venía ganando mi primer campeonato zonal, y se desató el conflicto de Malvinas y se suspendieron todas las actividades. Corría contra Ruffini, Jorge Bortoni, Horacio Estrada. Era la 125 Fórmula Internacional, cosas del deporte y de la vida. Llevo 45 años ininterrumpidos en el mundo del motocross y sigo hasta hoy porque en estos últimos años convertí lo que me gusta en mi trabajo ya que desde 1999 soy instructor de Gary Semics.

De Bariloche al mundo

Martin sigue con su relato indicando que “todo lo que logré como piloto lo he logrado como instructor. Di cursos en Andalucía, Islas Canarias, Panamá, Colombia, Chile y en toda la República Argentina. Hoy soy junto con Juan Pablo Luzzardi y Poli, dos grandes pilotos, sponsoreado por Fox.

Las carreras de antes

Jorge Martin sentencia que “recuerdo antes que pasabas por diferentes talleres días antes de las competencias y en todos se trabajaba hasta la madrugada. Se acondicionaban las motos, porque no aguantaban, se rompían los cuadros, las ruedas, las horquillas, y obviamente los motores.


Junto a Cairoli.

Entonces se adaptaban cuadros, se ponían refuerzos y eran horas y horas de trabajo con las motos nacionales, a las cuales podíamos acceder. La Gilera mía tenía una horquilla de Triumph. Más adelante comenzaron a llegar las motos de afuera, que eran todas de contrabando, que se ingresaban por Chile. Recuerdo que cuando arribaron los Garagnani, Gustavo Ezquerra y Goyito, que eran dos fenómenos, tenían las Montesa que ya eran motos de otras características. Luego con la Ley del Deporte, se podían ingresar, de hecho en el año 80, la Unión Motocross Bariloche era tan fuerte en pilotos que 8 pilotos compramos 4 Suzukis 125 y 4 Yamahas 250.

Claudio Pesce

Claudio Pesce fue, a mi entender, el más profesional de todos los pilotos que conocí de aquella época. Tomé cursos con él y decía que para ser buen piloto había que ser buen atleta. En aquella época había pilotos que subían con el pucho en la mano y la latita de cerveza. Claudio fue un tipo que marcaba tendencia, lo mismo que Gustavo Ezquerra. Recuerdo un piloto internacional, Joel Robert que vino a Villa la Angostura de la mano de Jean Pierre Raemdonck. Dictó un curso, era 6 veces campeón del mundo. Todos quedamos estupefactos. En lo personal no podía creer como entraba en las curvas, nos mirábamos todos, nadie podía creer que nunca cortaba”.

Los cursos

Jorge Martin hizo de su pasión su modo de vida, es que al estar vinculado en el motocross, en el año 99 hizo el curso de entrenador de Gary Semics, se hizo instructor de esa licencia en el sur del continente y comenzó a desempeñarse. El ex piloto y ahora entrenador cuenta que “la verdad es que el deporte, que ahora es mi forma de sustento de vida, me dejó mucho. Hoy conozco toda la Argentina me dio la posibilidad de conocer lugares que nunca pensé que los iba a conocer. Brasil, España, Chile, Colombia. Me dejó muchos amigos y pasé los 10.000 alumnos que han tomado mis cursos. Dentro de mis alumnos los he tenido a Darío Arco, Marco Schmit, Rodrigo Landa y Juan Pablo Luzzardi que hoy es el campeón argentino”.

Los cambios

El MX evolucionó mucho. Al respecto Jorge Martin cuenta que “ creo que el factor fundamental para la Argentina, es que haya desembarcado la fecha del Mundial de MX a Villa la Angostura, hay que pensar que el mejor motocross del mundo lo podemos ver y palpar una vez al año, eso hace que los pilotos evolucionen, además las motos hoy tienen diferente tecnología. Creo que al motocross argentino le hace falta la decisión de hacer un certamen en el norte y otro al sur del Río Colorado y un solo encuentro para definir a los mejores. Así como está hecho es inviable para cualquier piloto, son enormes las distancias. Recuerdo en mi época Claudio Pesce fue el que impulsó que se le diera viáticos a los pilotos y se les daba 1 litro de nafta por cada 10 kilómetros recorridos.

El boxeo, su otra pasión

Jorge Martin sentencia que “El boxeo es mi otra pasión, un gran deporte y que tuvo una época increíble en Bariloche. Pajarito Hernández, Yeyé Hernández. Soy muy amigo de Maravilla Martínez. El motocross me dio todo, nadie obviamente es profeta en su tierra, pero afuera soy muy reconocido y viajo mucho, estoy mucho tiempo en Buenos Aires. Hoy Bariloche aprendió que tiene una buena cantera de pilotos, Nicolás Madero, Juan Pablo Luzzardi. Antes en Colonia se pasaba la máquina cada 6 meses y los pilotos corrían en los circuitos detonados. Eso se ve en Europa, los pilotos de Bélgica, que fueron siempre destacados, entrenan en esos circuitos y los barilochenses están acostumbrados a entrenar en ese tipo de circuitos, que están totalmente rotos

Reflexiones

Jorge Martín cuenta que “hoy tengo que agradecer a mucha gente, a Jean Pierre Raemdonck por haber traído del motocross a Bariloche, a Juan Carlos Deyurka por haber sido mi padrino, a mi madre, a mi familia, a la familia Garagnani ya que con ellos comenzó el motocross en cerro Otto. A Carlos Bendstrup y a Miguel Saavedra”.

 

Martín Leuful

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