2020-03-28

LOS ATACA DIRECTAMENTE

La importancia del ozono para combatir virus y bacterias

El ozono sirve fundamentalmente para destruir todos los gérmenes que están en el aire o en el agua. Ataca directamente virus o bacterias, “todo lo que sea contaminante que nos esté rodeando”, indicó Mario Marolla de la empresa MH Hidráulica SRL.

Consultado sobre la importancia de poseer un ozonificador, especialmente ante la llegada del invierno, más allá del tema que en este momento nos preocupa a todos, la emergencia producida por la presencia del COVID-19, Marolla dijo que “lo que estamos pasando ahora, se pensaría mal si solo uno cree que estos equipos solucionan el problema, pero sí son un paliativo, son una forma de cuidarnos, una forma de tener un ambiente más protegido”.

Asimismo refirió el empresario en el programa “El Expreso Periodístico” que se emite de lunes a viernes de 9.30 a 12.30 por El Cordillerano Radio (93.7), que “independientemente del momento que estamos viviendo, es más que necesario el equipo, porque es la única forma que nosotros podemos tener, al alcance de la mano, para pelearle a todo aquello que sea viricida, bactericida, fungicida y además desodorizar o purificar el agua”.

Dentro de la interesante información brindada al consultarle sobre si el gas ozono tiene propiedades altamente oxidantes, explicó que “totalmente, hay una tabla potencial de agentes oxidantes, en dicha tabla están todos los agentes oxidantes que uno tiene químicamente, el ozono ocupa el cuarto lugar, para que se den una idea, el cloro ocupa el décimo”.

Dentro de las consultas sociales con respecto a ozonificación, olores, ambientes viciados (que algunos llaman mal del edificio enfermo) y si el ozono ayuda a sanar los ambiente, indicó Marolla que “en esos edificios súper cerrados, que están enfermos realmente, donde el aire no es respirable y esos olores producen alergias, el ozono lo limpia y deja bien purificado el aire”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una cierta proporción de ozono en al aire, allí una tarea fundamental ya que “el ozono tiene muchas cualidades positivas, tiene algunas cosas que desacomodan la balanza, el ozono se genera y no se puede acumular, la única forma es generarlo constantemente y en cuanto dejamos de generarlo la inestabilidad hace que en pocos minutos vuelva a reconvertirse en oxígeno” y agregó que “la generación del ozono es a partir del oxígeno, es un arco voltaico que rompe la molécula de oxigeno que contiene los átomos, dos, se transforman y se juntan en tres, ahí el ozono empieza a actuar. Cuando paramos ese arco voltaico el ozono gradualmente vuelve a tomar la forma de molécula CO2, entonces hay dos cosas a tener en cuenta, en un ambiente que no haya gente no hay ningún problema en estar ozonizando el tiempo que sea y va a ozonizar todo lo que se encuentre; cuando tenés gente por una cuestión de salubridad es malo tener mucha cantidad de ozono en el aire, respirándolo, entonces la OMS en ese caso emitió una norma y esa norma no hay que sobrepasarla”.

Aclaró que “nosotros generamos un equipo con temporización, que arranca y para, arranca y para, según el ambiente, en base a un cálculo especial y de esa manera hacemos que nunca se pueda generar más de 0,01 partículas por un millón, que es lo que se exige. Hay aparatos de todo tipo, creados según el ambiente en el que se necesite actuar, son estandarizados y otros que se hacen bajo diseño”.

Por último, Marolla contó que “nosotros -por ejemplo- equipamos a la CEB en el kilómetro 4,500, donde siempre que se pasaba por Bustillo, en ese lugar, había un olor terrible, pusimos dos equipos que fueron desarrollados con el volumen adecuado para la estación de bombeo, esa es una aplicación industrial, para desinfectar la salida de efluentes, en este caso trabajamos de acuerdo a la necesidad en lo industrial y solucionamos el inconveniente”.

También se desarrollan equipos para la actividad comercial y particular. Informes y consultas a través de ventas@mhhidraulica.com – mario@mhhidarulica.com – Celular 154373473. Ángel Gallardo 153, San Carlos de Bariloche.

Equipo CEB Bariloche.

Gran eficacia

Desde la empresa y desde la Asociación Argentina de Ozono (ADELO) se informó que los virus no pueden vivir fuera de células vivas, necesitan estar dentro de un ser vivo para reproducirse. Cuando ingresan al cuerpo, infectan, se reproducen y propagan, causando enfermedades muy conocidas como la varicela, el sarampión, la gripe y muchas otras. Los virus, a diferencia de las bacterias, son siempre nocivos y provocan enfermedades a todo organismo al que atacan.

Mencionan que una vez que los gérmenes invaden nuestro cuerpo, consumen nutrientes y energía, además son capaces de producir toxinas (como venenos) que son las responsables de los síntomas de infecciones comunes como fiebre, resfrío, erupciones, tos, vómitos y diarrea. La mayoría de los gérmenes se propagan a través del aire en los estornudos, la tos (llamada “propagación por gotitas”) e incluso la respiración, y también a través del sudor, la saliva y la sangre. Algunos pasan de persona a persona al tocar algo que está contaminado, como darle la mano a alguien que está resfriado y tocarse después la nariz, con la gravedad de que algunos virus pueden vivir dos horas o más en superficies como mesas de cafeterías, picaportes de puertas y escritorios.

Existen cuatro tipos principales de gérmenes: las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos. Éstos pueden invadir plantas, animales y personas, y a veces nos hacen enfermar. El gas ozono, debido a sus propiedades altamente oxidantes, es mundialmente reconocido como bactericida, viricida, fungicida y desodorizante.

Desde fines del siglo XIX se viene utilizando con gran eficacia en el tratamiento de aguas de abastecimiento público, aguas residuales y en tratamientos ambientales. Actúa eliminando e inactivando virus, bacterias, hongos, esporas, algas y protozoos. A nivel ambiental y en concentraciones adecuadas, el gas ozono es capaz de eliminar los agentes contaminantes que no formen parte del aire limpio y seco.

A través de la aplicación del gas ozono se puede obtener una agradable atmósfera libre de olores, alquitranes de tabaco, humos, virus, bacterias y demás. Mejorando la calidad del ambiente conseguimos un mayor confort y eliminamos parte del estrés en el trabajo.

Es un gran ejemplo el efecto benéfico que se logra en el llamado “mal del edificio enfermo”, donde se producen jaquecas, conjuntivitis, alergias, epidemias de resfriados y gripes, además de malos olores.

Específicamente, el gas ozono actúa sobre los virus oxidando las proteínas de su envoltura y modificando su estructura tridimensional. Al ocurrir esto, los virus no pueden anclarse a ninguna célula hospedadora por no reconocer sus sitios de unión y, al encontrarse desprotegidos y sin poder reproducirse, son eliminados.

Para que las propiedades benéficas del ozono se manifiesten sin efectos colaterales, existen normas internacionales que dictan las concentraciones seguras máximas que este compuesto debe tener en el aire ambiente.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) fija como norma una concentración máxima de ozono de 0,1 ppm (partes por millón) para una exposición de 8 horas diarias.

A concentraciones inferiores ya se observan los efectos de inactivación de virus, bacterias, hongos, esporas, protozoos y eliminación de olores, lográndose un adecuado control de la calidad del aire ambiente, en especial en sitios de hacinamiento, con poca o nula renovación de aire, como hospitales, salas de primeros auxilios, comedores, escuelas, oficinas, habitaciones, etcétera.

En la actualidad se reconoce la relación que existe entre la propagación de enfermedades y la higiene ambiental y personal, por lo que la aplicación controlada de gas ozono en el ambiente interior de los domicilios, escuelas, oficinas, etcétera, podría contribuir al control de la transmisión de enfermedades vehiculizadas por el aire generando un ambiente sanitariamente seguro y libre de malos olores.

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