2020-03-26

CORONAVIRUS

Una barilochense en China: “Acá se cumplió con el aislamiento sin rebeldías, por eso frenaron los contagios”

Valentina del Río estudia hace dos años en Shenzhen. Detalló la experiencia de vivir la pandemia con un gobierno que reaccionó rápido y fue estricto con las medidas. “La gente hizo lo que pidieron y hoy estamos volviendo a la normalidad”, describió.

Valentina del Río llegó cuando tenía 18 años a Shenzhen, en el sureste de China; una ciudad moderna con enormes centros comerciales y rascacielos. Su objetivo fue aprender el idioma y así lo hizo. El agradable ritmo de vida que aporta el ejercicio de absorber las riquezas de una cultura distinta se interrumpió con la aparición del coronavirus.

“Es una ciudad muy grande y de golpe se transformó en una ciudad fantasma”, describió Valentina en El Cordillerano Radio (93.7). Es que cuando las autoridades del gobierno chino pidieron que la gente saliera lo menos posible de sus casas, lo hicieron, “y veías un vacío en la ciudad que era realmente impresionante”.

El control es muy estricto. A la barilochense -como al resto- le tomaban la temperatura cuando salía de su departamento, cuando ingresaba, y cuando decidía ir de compras al supermercado. La mayoría de los comercios cerraron durante la pandemia. Los restaurantes estaban abiertos, pero vendía solo comida para llevar. Ahora, destacó Valentina, está volviendo todo a la normalidad.

“Nunca me prohibieron salir de casa”, aclaró, aunque no fue el caso de todos. Una amiga, también argentina, estuvo dos meses sin salir del departamento. Se organizaron para hacerle las compras de comida, pero no podía pisar los pasillos del departamento. “Es un predio con varios edificios, y cerraron todo”, describió.

La joven barilochense comentó que la normativa durante el desarrollo de la pandemia no siempre fue clara. Se modificó a diario, pero la sociedad se informaba y cumplía. “El gobierno lo dice y la gente lo hace. No existe ninguna rebeldía. Por eso hoy el tema está muy controlado”, explicó. Y agregó que los casos que se detectan ahora son de chinos que viajaron a Europa.

El 1° de diciembre de 2019 el coronavirus se identificó por primera vez en Wuhan, capital de la provincia de Hubei, cuando se reportó a un grupo de personas con neumonía de causa desconocida. Valentina contó que en un principio fue muy complejo porque cuando detectaron más casos, a fines de enero el país comenzaba a disfrutar de las vacaciones. El gobierno tuvo que reaccionar con rapidez para restringir el movimiento de gente y así evitar el contagio. “Fue rápido, estricto y la gente cumplió”, apuntó Valentina y agregó que “lo mismo debería estar pasando en Argentina”.

El número total de infectados diagnosticados en China desde el inicio de la pandemia es de 81.285. Fallecieron 3.287 personas. Al menos 2.531 personas murieron por el coronavirus en Wuhan desde que se detectara el brote.

Más allá de la normalidad que comienza lentamente a instalarse en el país, la gente toma recaudos, y, por ejemplo, no dejan de usar los barbijos en lugares públicos y mantienen la distancia de seguridad. Son cuidadosos, consideró Valentina. De hecho, continúan tomando la temperatura. En su descripción, la barilochense intenta transmitir la importancia de cumplir con el aislamiento. Desea que Argentina copie la fórmula de China porque vio que dio resultados. “Si no nos ponemos las pilas todos, no se sale. Hay que respetar el aislamiento”, aseguró convencida.

Daniel Pardo

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