2020-03-17

SE ENCUENTRAN EN LA ETAPA DE “REFLEXIÓN”

Once mujeres se presentaron para ser voluntarias del hogar de tránsito Betania

La respuesta a la convocatoria no llega a la mitad de las vacantes que necesita cubrir el hogar de tránsito y contención, para funcionar en óptimas condiciones. Veinticuatro sería el número ideal de voluntarias, cifra que Mary Vicentini se mostró esperanzada de alcanzar en los próximos días. Trabajan desinteresadamente, desde hace más de un año, brindando contención y ayuda a mujeres en situación de calle y riesgo.

A diez días del lanzamiento de la convocatoria de voluntarias para el Hogar Betania, once mujeres se presentaron. Realizan un período de evaluación y análisis en el que se determinará si reúnen las condiciones y están dispuestas a realizar trabajos en ese espacio de tránsito y contención, abierto para mujeres en situación de riesgo.

En diálogo con El Cordillerano, Mary Vicentini quien, junto a Luz Vázquez, se encuentra al frente de este hogar, comentó que si bien la respuesta ha sido buena hasta el momento, esperan que se sumen más voluntarias.

Cabe recordar que Betania necesita incorporar 24 trabajadoras para poder funcionar de manera óptima.

Según explicó Mary el sistema de incorporación consiste en reuniones con las aspirantes. “Nos encontramos en la etapa de reflexión con estas mujeres, con las que charlamos y les exponemos las características del proyecto y luego les damos un tiempo para que se presenten en los distintos turnos del hogar”, explicó. “Luego se toma la decisión desde ambas partes”.

La temática de ingreso consiste en estos pasos previos entre los que se destacan, además, tres visitas al hogar, tras las cuales llega el momento de la definición en cuanto al ingreso.

“En otros casos de convocatoria hubo más afluencia de mujeres para ingresar como voluntarias, pero esperamos que con el correr de los días se sumen más”, deseó Mary.

Si bien las personas a cargo del hogar evalúan las condiciones de cada aspirante, la última palabra la tienen las voluntarias que, tras conocer las tareas y la dinámica del hogar, son quienes deciden sumarse o no.

No se trata de un trabajo convencional, con una remuneración, es un voluntariado para dar una mano con actividades y particularmente tiempo, para las mujeres que se encuentran en situación de calle y otras circunstancias de riesgo.

Es decir que consiste en llegar a las más necesitadas, aportando más que un grano de arena. Es una excelente ocasión para salir de la retórica y e ingresar de lleno en una actividad altruista y solidaria. Mujeres que necesitan de sus congéneres para el funcionamiento de ese espacio.

La convocatoria fue lanzada el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

Sin aportes oficiales

Desde hace poco más de un año, Betania trabaja de manera silenciosa y se autosustenta sin el aporte de dinero de ningún organismo de gobierno, ni de asociaciones intermedias. Funciona en una casa que la Comuna les cedió en comodato; ubicada a metros de la Escuela Municipal de Arte La Llave. Los costos que demanda el hogar de tránsito son afrontados desde distintos flancos. El municipio paga los servicios, pero “los demás gastos corren por nuestra cuenta”, dijo Mary.

En la actualidad el hogar suma solo doce voluntarias. Para prestar el servicio de manera holgada y poder cubrir vacíos que se pueden dar por diversos motivos, es que lanzaron la convocatoria. El número ideal de trabajadoras sería de 36 personas, que laboren puertas adentro de la casa, en turnos rotativos.

El texto de la convocatoria lanzada hace unos diez días dice: “Hola amiga. El Hogar de Tránsito para mujeres te necesita. Por eso, quienes ya somos parte del voluntariado, queremos darte a conocer nuestro proyecto. Atentas a una realidad palpable en nuestra ciudad, hemos tomado conciencia de que muchas mujeres que viven situaciones de violencia, de vínculos familiares dañados, de necesidad de migrar en busca de nuevos horizontes, o para cuidar algún miembro enfermo de sus familias u otras razones igualmente atendibles, no encuentran un lugar que las reciba y les brinde, desinteresadamente, calor de hogar y contención, un abrazo y consuelo, y cubrir sus necesidades básicas, hasta que encuentren solución a sus problemas”.

“Por eso te invitamos a integrarte a nuestro grupo. Hace ya más de un año que caminamos juntas y queremos que compartas nuestra alegría de estar al servicio de hermanas que nos necesitan tanto. Solo tenés que brindar un poco de tu tiempo y un corazón dispuesto a servir con amor”, convocan.

La rutina

Entre otras actividades en Betania se dictan talleres de cocina, estética corporal, manicura, actividades manuales y costura. Espacios de capacitación abiertos a la comunidad -con algunas restricciones- de lunes a viernes de 13 a 17.

Las usuarias ingresan al hogar diariamente a las 18 horas y permanecen hasta el día siguiente. A las 10, luego de tomar su desayuno, salen a sus respectivas actividades y retornan a las 18.

La capacidad de asilo es de ocho mujeres, pero puede extenderse a diez.

El proyecto inicial era solo para mujeres mayores de edad y sin compromiso de salud psíquica o física, “pero la mayoría llegan con situaciones complejas y con hijos”, remarcó y con casos de violencia y adicciones, entre otras.

Hasta el presente han atendido a más de treinta mujeres con distintos requerimientos. “Nos manejamos con derivaciones de Salud, Acción Social y la Comisaría de la Familia”, apuntó Mary.

Betania, es una especie de hermana gemela de Emaús. Por lo que están bajo la asesoría del padre Pepe Lynch.

Cada mes realizan una feria de ropa para recaudar fondos, que son destinados a la adquisición de alimentos y elementos necesarios para el diario funcionamiento del espacio de contención. Por otra parte, están los aportes solidarios de la comunidad, tanto de comercios, empresas y particulares.
Quienes quieran donar dinero “deben hacerlo directamente con el padre Pepe, que es quien administra esos fondos. Si la donación tiene que ver con alimentos, ropa u otros, lo canalizan a través de nosotras”, explicó Vicentini.

Las mujeres interesadas en sumarse, pueden comunicarse con Luz Vásquez (teléfono celular 2944-399473) o con Mary Vicentini al 2944-919873.

Julio Luzuriaga

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