El Gimnasio 1 fue sede de una nueva edición del torneo de fútbol “Día de la Mujer Trabajadora”
El domingo 8 de marzo se realizó la sexta edición del Torneo Amistoso de Fútbol “Día de la Mujer Trabajadora” organizado por la Defensoría del Pueblo de Bariloche, un campeonato de futsal que se llevó a cabo en el Gimnasio Municipal Nº 1 y contó con la participación de seis equipos de la ciudad.
Cerca de 50 jugadoras que se desempeñan en distintas ligas de Bariloche fueron protagonistas del evento deportivo, en total seis equipos de la ciudad: El Mallín, El Rejunte, Panteras, Las Quemeras, Cruz del Sur, y Estrella del Sur. El torneo se disputó en dos zonas de tres equipos, con partidos de cinco contra cinco. Se jugó semifinal y final, y el equipo que resultó ganador del certamen fue El Mallín.
Desde la organización, agradecieron especialmente a la Subsecretaría de Deportes de la Municipalidad de Bariloche por el préstamo del Gimnasio Municipal Nº 1. Del mismo modo, se destacó el acompañamiento de los árbitros Maira Colín y Sebastián Parra y la colaboración de integrantes de la Defensoría que ayudaron en la realización del campeonato.
El torneo amistoso que se desarrolla en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora comenzó a disputarse en el año 2014 con el objetivo de “generar un espacio lúdico y de sensibilización de los derechos de niñas y mujeres, reivindicando el derecho al juego como un Derecho Humano libre de discriminaciones”.
La defensora del Pueblo, Beatriz Oñate, indicó: “puntualmente acompañar a las jóvenes, a las personas, a las mujeres que están en el deporte; justamente un deporte que siempre fue considerado masculino, donde las mujeres recién están empezando a hacer un camino y que, si hace veinte años una mujer decía que quería jugar al fútbol, le ponían un rótulo despectivo”.
La defensora del Pueblo, Beatriz Oñate, charla con una de las jugadoras.
“Es parte de los cambios culturales que tenemos que atravesar y buscar todo lo que tenga que ver con la equidad, y en pos de una sociedad más igualitaria, y donde todos se sientan cómodos y plenos en la realización de sus vidas”, manifestó.
“Por ejemplo, hace veinte años era mucho más difícil y decían de forma despectiva que cómo una mujer iba a estudiar una carrera de hombres, y sin embargo, muchas mujeres se plantaron porque era su vocación, porque lo sentían así. En este caso es su deporte, lo que quieren hacer en su tiempo libre y de esparcimiento, y debe respetarse en su condición de persona humana y en su dignidad”.
“Un poco eso, romper con los estereotipos y los mandatos que nos han establecido de que las mujeres tienen que tener determinadas conductas y tener determinados sentires, y los hombres otros, cuando en realidad la persona humana es íntegra”, concluyó.
Verónica Lohrmann