NUEVAS ECONOMÍAS
El consumismo y su impacto en los problemas mundiales: “estamos en una etapa de transición”
Lo dijo Pablo Gustavo Rodríguez, autor del libro “La Economía del Bien Común”. Se refirió a la crisis del sistema capitalista. “Se estimula a comprar y comprar, lo que genera más desperdicios y un esfuerzo de los consumidores para trabajar más horas para adquirir esos bienes. O peor aún, endeudarse para adquirir esos bienes”, señaló.
Pablo Gustavo Rodríguez estudió antropología, se doctoró en Ciencias Sociales, es coach ontológico y docente de la Universidad de La Plata. Publicó el libro “La Economía del Bien Común y otras nuevas economías pos capitalistas”. “Estamos viviendo una etapa de transición”, definió y agregó que de esta crisis terminal se dan cuenta los que la gestionan como los que la padecen.
Los reclamos sobre las desigualdades sociales en distintos países, como Chile, son cada vez más efusivos y categóricos por parte de la sociedad. “Los gobernantes muestran que el sistema ya no puede satisfacer las necesidades de la gente”, consideró.
Uno de los aspectos de la crisis del sistema está vinculado al consumismo. Según Rodríguez, es promovido por el mismo sistema porque lo necesita. “El pacto del New Deal era dar empleo para todos y buenos salarios para que puedan consumir, entonces eso impulsa el crecimiento de la producción y genera las ganancias de los capitalistas y también mayor confort para la gente, interpretado como progreso para las familias. Esa época dorada ya pasó y no volverá”, explicó el docente de la Universidad de La Plata.
El sistema necesita del consumo, aseguró Rodríguez y señaló que lo hace a través de la publicidad, la obsolescencia programada -los productos que se rompen en poco tiempo- y la obsolescencia percibida que consiste en sacar nuevos modelos de lo mismo, aunque sigue funcionando. “De esta forma se estimula a comprar y comprar, lo que genera más desperdicios y un esfuerzo de los consumidores para trabajar más horas para adquirir esos bienes. O peor aún, endeudarse para adquirir esos bienes”, apuntó.
Sobre el peso del consumismo y la injerencia en los graves problemas ambientales, el barilochense Adrián Monjeau, licenciado en Ciencias Naturales e investigador de la Fundación Bariloche y CONICET, señaló que “todos consumimos, pero hay una porción de ese consumo que está puesto en la lucha por el reconocimiento social. Si estás tratando de que te reconozcan por una adquisición compulsiva, te van a reconocer por lo que no sos, por lo que aparentás”, reflexionó. “Sería mucho más fácil -continuó- ser querido, y construir en conjunto un lugar amado resolviendo las dificultades. Que es como se construye la felicidad”, consideró. Para él, si resolvemos “la cuestión interior, vamos a poder resolver los grandes problemas planetarios”.
Sobre los países que implementaron políticas públicas orientadas a achicar la desigualdad social, Rodríguez dijo que en la Unión Europea se aplican políticas de economía circular sobre las pymes para que realicen un mejor uso de los recursos, con una menor cantidad de desperdicios. “Buscan que los fabricantes se hagan cargo de lo que producen”, dijo y lo ejemplificó con la consigna de “no consumir con envases descartables”, aunque alguien los sigue produciendo. Señaló el caso del gobierno de Francia que legisló para que los electrodomésticos que dejan de funcionar regresen a la fábrica. “Se hacen cargo, usan las piezas que pueden servir para otros productos. De esta forma son más responsables”, continuó.
Rodríguez también rescató el caso de Buthan, país del sur de Asia. El gobierno mide el éxito no por el Producto Bruto Interno (PBI) sino por otros indicadores para medir el tiempo libre de los vecinos, el vínculo entre ellos, las expectativas de que en el futuro las cosas van a estar mejor, la satisfacción general de las personas. Aplican el Índice de Felicidad Bruta.
“Tenemos que dejar de medir los medios para empezar a medir los resultados”, opinó el autor de “La Economía del Bien Común y otras nuevas economías pos capitalistas”.
FOTO PABLO RODRÍGUEZ
Pablo Rodríguez.
Daniel Pardo