EL HOGAR BETANIA, BUSCA SUMAR 24 VOLUNTARIAS
Mujeres en alto riesgo, necesitan la ayuda y solidaridad de sus congéneres
Se trata de llegar a las más necesitadas, aportando más que un grano de arena; una excelente ocasión para salir de la retórica e ingresar de lleno en una actividad altruista y solidaria. Mujeres que necesitan de sus congéneres, como voluntarias, para el funcionamiento de ese espacio de contención. Las vacantes son 24.
En base a la demanda ante casos de mujeres en situación de riesgo, el Hogar de Tránsito Betania lanzó un comunicado para sumar voluntarias.
En medio de los festejos por el Día Internacional de la Mujer, ¿qué mejor gesto que sumarse, para brindar una mano a quienes lo necesitan? Se sabe del valor y empuje de las mujeres y de la necesidad que un alto número de ellas demanda, a raíz de situaciones de violencia y vulnerabilidad, convirtiéndolas en víctimas y personas que atraviesan situaciones de alto riesgo.
El Hogar Betania, que desde hace poco más de un año trabaja de manera silenciosa, necesita de la ayuda de mujeres que quieran sumarse, de manera activa y desinteresada, al voluntariado.
En diálogo con El Cordillerano, Mary Vicentini se refirió a la situación en la que trabajan y las necesidades que las impulsan a realizar esta convocatoria.
En la actualidad el hogar cuenta solo doce voluntarias. Para prestar el servicio de manera holgada y poder cubrir vacíos, por diversos motivos, es que lanzaron la convocatoria. El número ideal de voluntarias sería de 36 personas, que trabajen puertas adentro de la casa-hogar en turnos rotativos, según explicó Mary.
“Hola amiga. El Hogar de Tránsito para mujeres te necesita”, reza el comunicado. “Por eso, quienes ya somos parte del voluntariado, queremos darte a conocer nuestro proyecto”.
En él destacan que “atentas a una realidad palpable en nuestra ciudad, hemos tomado conciencia de que muchas mujeres que viven situaciones de violencia, de vínculos familiares dañados, de necesidad de migrar en busca de nuevos horizontes, o para cuidar algún miembro enfermo de sus familias u otras razones igualmente atendibles, no encuentran un lugar que las reciba y les brinde, desinteresadamente, calor de hogar y contención, un abrazo y consuelo y cubrir sus necesidades básicas, hasta que encuentren solución a sus problemas”.
“Por eso te invitamos a integrarte a nuestro grupo. Hace ya más de un año que caminamos juntas y queremos que compartas nuestra alegría de estar al servicio de hermanas que nos necesitan tanto. Solo tenés que brindar un poco de tu tiempo y un corazón dispuesto a servir con amor”, convocaron.
Quienes deseen sumarse pueden comunicarse con Luz Vásquez (teléfono celular 2944-399473) o con Mary Vicentini al 2944-919873.
Entre otras actividades el hogar de tránsito dicta talleres de cocina, estética corporal, manicura, actividades manuales y costura. Están abiertos a la comunidad -con algunas restricciones- de lunes a viernes de 13 a 17.
Las usuarias de Betania, ingresan al hogar diariamente a las 18 horas y permanecen hasta el día siguiente. A las 10, luego de tomar su desayuno, salen a sus respectivas actividades y retornan a las 18.
La capacidad de asilo es de ocho mujeres, pero puede extenderse a diez.
Gemelas de Emaús
El Hogar de Tránsito Betania trabaja en una casa que la Comuna les cedió en comodato, ubicada a metros de la Escuela Municipal de Arte La Llave.
Hasta el presente han atendido a más de treinta mujeres con distintos requerimientos. “Nos manejamos con derivaciones de Salud, Acción Social y la Comisaría de la Familia”, apuntó Mary.
El proyecto inicial, era solo para mujeres mayores de edad y sin compromiso de salud psíquica o física, “pero la mayoría llegan con situaciones complejas y con hijos”, remarcó y con casos de violencia y adicciones, entre otras.
Los costos que demanda el hogar de tránsito son afrontados desde distintos flancos. El municipio paga los servicios, pero “los demás gastos corren por nuestra cuenta”, dijo Mary.
El Hogar Betania, es una especie de hermana gemela de Emaús. Por lo que están bajo la asesoría del padre Pepe Lynch.
Mensualmente realizan una feria de ropa para recaudar fondos, que son destinados a la adquisición de alimentos. Por otra parte, están los aportes solidarios de la comunidad, tanto de comercios como así también de particulares.
En este sentido Mary señaló que quienes quieran aportar dinero “deben hacerlo directamente con el padre Pepe, que es quien administra esos fondos. Si la donación tiene que ver con alimentos, ropa u otros, lo canalizan a través de nosotras”, explicó.
Julio Luzuriaga