Fernando De Nicotti anunció la presentación de “Puesta en escena”
Del ambiente educativo, el autor tuvo un sueño al que maduró y maduró, hasta convertirlo en una obra de ficción “psicológica”, según su correctora. Se dará a conocer el 6 de marzo en “la Dante”.
El ambiente literario comienza a sacudirse la modorra veraniega y aunque según el calendario todavía faltan unas semanas para el arribo del otoño, la actividad ya se perfila y puebla la agenda. Habrá que anotar, entonces: el viernes 6 de marzo desde las 19.30, Fernando De Nicotti dará a conocer su primera novela, a la que tituló “Puesta en escena”. El acontecimiento tendrá lugar en la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos “Nueva Italia” (Beschtedt 141), escenario poco usual cuya elección tiene un sentido, como se verá.
El autor tuvo la deferencia de atender a El Cordillerano mientras promediaba una tarde de carnaval. “El lector se va a encontrar con una historia de ficción centrada en un personaje que se llama Flavio, que se encuentra en un tiempo y un espacio desconocidos. Eso le provoca desconcierto, obviamente. Pero tiene la posibilidad de ir escribiendo lo que él está pasando y mientras tanto, se va conectando o va interactuando con algunas personas”, introdujo.
Para De Nicotti, “lo interesante es que hay personas que él conoce pero esos encuentros con esas personas lo desconciertan mucho más que cuando se encuentra con personas que no conoce”. Además, “es una historia no ordenada cronológicamente. Yo soy profesor de Historia y me gusta mucho la cronología pero sin embargo, acá hago unos saltos y vacíos temporales en la historia que generan cierta incertidumbre para el lector aunque obviamente, a medida que avanza la trama todo se va acomodando”.
Son las primerísimas armas del autor en el campo literario. “Para escribir esta historia, primero tuvo que aparecer. Se me ocurrió a partir de un sueño que tuve, ese fue el disparador. La tuve en la cabeza y a partir de ahí me surgió la necesidad de escribirla. Mis contactos previos con la literatura tienen que ver con que soy profesor de Sociales, estoy muy conectado con la lectura desde chico. Ya en casa, mucha lectura de ficción, de política, de diarios”, mencionó.
Pero además, “también estuve conectado con la escritura porque los materiales que yo elaboro para trabajar en el aula, en general son elaborados por mí. Incluso, en algunos he puesto cosas de ficción, pequeñas historias que me sirven como disparadoras para explicar algún proceso histórico. Me gusta mucho jugar con la ficción pero bueno, largarme a escribir lo que no sabía si iba a ser un cuento o una novela, fue a partir de ese sueño, que me pareció interesante”.
Aliento indirecto
El escritor también se encontró con otros estímulos en su vida cotidiana. “Diría que otro disparador importante fue cruzarse en la vida con un montón de gente que no está vinculada directamente a la literatura, que tiene un montón de otros oficios o profesiones y sin embargo, se han animado a escribir ficción. Obviamente, fueron un aliento para mí”, concedió De Nicotti, que antes de dejarse fascinar por la historia, se graduó como licenciado en Sistemas.
En materia de géneros o subgéneros, “la persona que me corrigió y que me sugirió algunos cambios en la novela, Ángela Rivas, me decía que es una novela psicológica. Puede ser, también creo que tiene algunas cosas de ciencia ficción o fantasía. Alguna vez, en una antología de ciencia ficción, un prólogo de Borges explicaba para los que no estamos vinculados al mundo de la literatura de manera tan directa, que la diferencia entre ciencia ficción y fantasía es que la ciencia ficción era creíble, la fantasía era totalmente increíble. Esto tiene algo de fantasía pero también podría tener elementos de ciencia ficción”.
“Puesta en escena” también se define por otros rasgos. “Lo que más interesa a mí es que tiene momentos de reflexión que hace sobre todo, el protagonista. Reflexiones existenciales, si se quiere, o filosóficas. Sobre influencias, me cuesta decirte porque he leído de lo más variado. Por ejemplo, me encanta (José) Saramago pero mi estilo no tienen nada que ver con esos textos que no tienen puntos o esas oraciones de 28 renglones. Al contrario, tengo un estilo de oraciones cortas, sencillas, no es una escritura sofisticada o muy metafórica. Te tiro un nombre: Claudia Piñeiro… Algo que se deja leer sin mayor dificultar, van por ese lado las influencias”, orientó.
En la invitación que hizo circular, De Nicotti explica que su texto maduró entre esta ciudad, Buenos Aires y el balneario bonaerense Pehuén Co pero aclaró que “no son lugares identificados con la trama de la novela, sino con la escritura o la reescritura. Básicamente, Bariloche es el lugar donde resido pero he viajado mucho a Buenos Aires y también he viajado a Pehuén Co. En esos lugares la he ido pensando y escribiendo. En la trama no está identificado ninguno de los tres lugares”, insistió.
No obstante, “la novela tiene algunos pequeños recursos, ideas, oraciones o sugerencias vinculadas al otoño patagónico, pero como te decía al comienzo, el protagonista no sabe ni dónde está ni cuándo, por lo tanto, no es identificable. Capaz tiene elementos urbanos de Buenos Aires, pero no son centrales. En la carta de presentación de la novela digo que me fascina el otoño patagónico, entonces juego con algunas metáforas o detalles del otoño patagónico” subrayó el escritor, aunque la “Puesta en escena” no sea tan identificable.
Conciencia e inconsciencia
Fernando De Nicotti ensayó un resoplido de fastidio cuando el cronista preguntó si había elementos autobiográficos en el texto. “En principio nada, en los personajes no estoy yo, ninguno de ellos es yo, pero de manera consciente. De manera inconsciente, hay bastantes elementos, características y problemáticas que tiene el personaje, en los cuales yo me siento reflejado. En algunos casos puse adrede características antagónicas a mí, pero en muchos casos, de manera inconsciente, ahora que la volví a leer, aparecen cosas en ese personaje que sin dudas son autobiográficas, aunque no era la intención”, admitió.
Que la presentación vaya a desarrollarse en una sala que no forma parte del circuito habitual tiene que ver la historia laboral y personal del flamante escritor. “Tuve la opción de presentarlo en varios lugares pero elegí la Dante porque estoy vinculado a ese lugar laboralmente hace 25 o 26 años. Seguramente, mucho de lo que soy yo, de alguna manera, tiene que ver con mi trabajo ahí”, concedió.
Las cosas sucederán así: “estuve hablando con Ángeles Rivas, que va a contar su mirada sobre la obra y me tengo que encontrar con Juan Sisterna, que justamente tiene un tema que se llama Otoño. Quiero que lo toque y bueno, quedamos en juntarnos pero ya me dijo que encantado. La idea es que acompañe algunos tramos de lectura. También está leyendo una copia de la novela Rubén Fernández porque tengo ganas de que acompañe con la lectura, sobre todo en un tramo que me interesa, un tramo muy filosófico que me gustaría que lo leyera con ese vozarrón que tiene. En cuanto a mí, quería hablar un poco de lo que te conté al comienzo, sobre el proceso de escritura y reescritura, no es mi intención hablar de la trama de la novela, sino de cómo un tipo que da clases de Historia en un secundario y en varias escuelas, un día se le ocurrió ponerse a escribir una novela. Tenía ganas de transmitir ese proceso interno”, informó De Nicotti. Ya comenzó a hacerlo.
Adrián Moyano