2020-02-19

PERICIAS INDICAN QUE SOSPECHOSO ES IMPUTABLE

Podría avanzar la investigación por la violación de una perrita

Pericias médicas revelan que el sujeto en situación de calle que fue denunciado por violar a una perra, está en condiciones mentales de enfrentar un proceso penal en su contra, independientemente de su alcoholismo crónico. La denuncia pasó a manos de la Unidad Fiscal Temática de Flagrancia y Gestión Rápida, podría avanzar a una formulación de cargos o se podría ordenar una producción de pruebas para continuar o avanzar con la causa.

 Una evaluación del estado físico y mental del individuo acusado de haber violado a su perra en la zona céntrica de la ciudad, permitió establecer que el sujeto podría comprender los hechos que le atribuyen y consecuentemente defenderse en el marco de un proceso penal. De ese modo, el sujeto en situación de calle que fue fotografiado mientras sometía a su mascota en la iglesia Catedral de la ciudad, podría enfrentar una acusación en su contra, si es que la denuncia avanza.

La denuncia realizada por integrantes de una organización de protección animal, superó el control de la Unidad Fiscal Temática de Admisión de Casos y tras la recepción de los informes médicos, el legajo fue derivado a la Unidad Temática que manejan las fiscales Alejandra Bartolomé y Silvia Paolini, quienes ahora deberán determinar los pasos a seguir y podrían impulsar una formulación de cargos contra el sujeto por maltrato animal, si es que tienen elementos suficientes para apuntalar la acusación.

El hecho a investigar ocurrió en los primeros días de enero de este año, en la plaza que rodea a la iglesia Catedral de la ciudad. En ese lugar, transeúntes lograron fotografiar al individuo mientras perpetraba la aberrante violación a su mascota, una perrita mestiza de pelaje negro que lo acompañaba todos los días.

La situación fue expuesta en redes sociales y rápidamente se viralizó, provocando la reacción de numerosos vecinos que horas después se congregaron en el Centro Cívico de la ciudad para acordar acciones conjuntas e impulsar la investigación judicial al radicar la denuncia.

El mismo sujeto había sido denunciado promediando el año 2019 por un hecho similar ocurrido en plena calle Mitre pero fuentes confiables aseguraron a este medio que el caso había sido archivado, ya que se comprobó que el sujeto había abandonado Bariloche, para radicarse temporalmente en la provincia de Buenos Aires.

Según se desprendió ahora de los informes médicos entregados a la Fiscalía, el hombre está ubicado en tiempo y espacio y está medicado en forma permanente por un cuadro de epilepsia. Además, sufre alcoholismo crónico desde hace más de 30 años.

Así, quedaría expuesto a una acusación por maltrato, según los términos de la Ley 14.346, que establece en su artículo primero una escala de quince días a un año de prisión para el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales.

La mencionada normativa, establece en sus artículos 2 y 3, cuáles son los hechos de maltrato y cuáles los de crueldad.

Así, en el primer caso se menciona: no alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o cautivos; azuzarlos para el trabajo mediante instrumentos que, no siendo de simple estímulo, les provoquen innecesarios castigos o sensaciones dolorosas; hacerlos trabajar en jornadas excesivas sin proporcionarles descanso adecuado, según las estaciones climáticas; emplearlos en el trabajo cuando no se hallen en estado físico adecuado; estimularlos con drogas sin perseguir fines terapéuticos y emplear animales en el tiro de vehículos que excedan notoriamente sus fuerzas.

En el segundo, se consideran actos de crueldad el practicar la vivisección con fines que no sean científicamente demostrables en lugares o por personas que no estén debidamente autorizados para ello; mutilar cualquier parte del cuerpo de un animal, salvo que el acto tenga fines de mejoramiento, marcación o higiene de la respectiva especie animal o se realice por motivos de piedad; intervenir quirúrgicamente animales sin anestesia y sin poseer el título de médico o veterinario, con fines que no sean terapéuticos o de perfeccionamiento técnico operatorio, salvo el caso de urgencia debidamente comprobada; experimentar con animales de grado superior en la escala zoológica al indispensable según la naturaleza de la experiencia; abandonar a sus propios medios a los animales utilizados en experimentaciones; causar la muerte de animales grávidos cuando tal estado es patente en el animal y salvo el caso de las industrias legalmente establecidas que se fundan sobre la explotación del nonato; lastimar y arrollar animales intencionalmente, causándoles torturas o sufrimientos innecesarios o matarlos por el solo espíritu de perversidad y realizar actos públicos o privados de riñas de animales, corridas de toros, novilladas y parodias en que se mate, hiera u hostilice a los animales.



Mariano Colombo

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