2020-02-18

RESOLUCIÓN IDÉNTICA A LA DE OTRAS CAUSAS

Los imputaron por usurpación y les dieron 24 horas para abandonar las tomas

Trece personas, en su gran mayoría jóvenes nacidos en Bariloche, fueron imputados ayer por el delito de usurpación y tras habilitarse un plazo de investigación de cuatro meses, el juez de Garantías Ricardo Calcagno les otorgó un plazo de 24 horas para abandonar el predio que ocuparon. De lo contrario, la Fiscalía quedará habilitada para ordenar el desalojo con uso de la fuerza pública.


Se trata de una nueva audiencia de formulación de cargos que requirió el fiscal Tomás Soto que se realizó ayer por la tarde y que tuvo por protagonistas a un grupo de jóvenes que ocuparon un predio ubicado en el barrio Cooperativa 258 y que pertenece a la organización homónima que diseñó y construyó el barrio. Con esa formulación de cargos, solo resta que se resuelva a nivel judicial, una de las tomas que se dieron en la ciudad en las últimas semanas, ya que en la jornada del lunes se había adoptado un criterio idéntico con los participantes de otras tres ocupaciones.

El fiscal Soto, con la adhesión en todos sus términos por parte del abogado Sebastián Arrondo -en representación de la parte querellante, la Cooperativa 258-, formularon cargos por el delito de usurpación contra trece personas. Miguel Luis (20), José Marín (28), Miriam Fuentealba (33), Ariel Treuque (34), Pamela Marín (26), Florencia Contreras (25), Nicolás Cantero (29), Narena Velázquez (23), Natalia Mella (29), Denis Gallardo (20), Néstor Pérez (25) y Alan Gallardo (22). La mayoría de los nombrados son hijos de asociados a la Cooperativa 258, o en su defecto sus parejas y además en algunos casos guardan alguna relación de parentesco. Todos nacieron en Bariloche. La única que rompe el molde es Beatríz Seguel (51), que además es oriunda de Epuyen.

A todos ellos les atribuyeron la comisión del delito de usurpación por despojo, de manera clandestina, oposición de fuerzas y violencia moral, según lo normado en el artículo 45 del Código Procesal. Todo ocurrió en las primeras horas de la mañana del pasado 9 de febrero, cuando se introdujeron en un predio que pertenece a la misma Cooperativa 258 y que cuando se diseñó el loteo fue establecido como reserva fiscal, para la futura construcción de espacios verdes o deportivos, escuelas, centros de salud o destacamentos policiales.

Según la acusación, ingresaron de manera clandestina con la evidente finalidad de introducirse y asentarse en el lugar. Allí se instalaron, delimitaron los terrenos con cables e instalaron carpas. De ese modo despojaron de la posesión del terreno a la Cooperativa 258 y a pesar de propuestas e intentos de negociación, se negaron a retirarse, en una actitud que la Fiscalía calificó de “caprichosa”.

La defensora oficial Blanca Alderete cuestionó el encuadre de clandestinidad y violencia que le imprimió la Fiscalía a la acusación, refiriendo que fue una toma pacífica, realizada a plena luz del día.

Una vez superada la instancia de la formulación de cargos, que el juez de Garantías Ricardo Calcagno aceptó, otorgando un plazo de cuatro meses para completar la investigación, la Fiscalía y la Querella solicitaron el desalojo del predio, para evitar que la toma se consolide.

En esa tónica el magistrado remarcó que debe ponerse fin a la comisión del delito y graficó su explicación con el ridículo caso de un robo en el que la justicia otorgue la custodia del botín a un ladrón mientras se completa la investigación. Otorgó en definitiva a los acusados un plazo de 24 horas para abandonar el espacio tomado de forma voluntaria, caso contrario se materializará un desalojo forzado.

 
Hijos de los socios

Un dato que planteó el querellante Sebastián Arrondo, en representación de José Luis Toledo, presidente de la Cooperativa 258, es que la mayoría de los acusados son hijos de los propios socios de la organización, por lo que conocían perfectamente que el predio ocupado pertenecía a la entidad vecinal.

Además, remarcó que en el barrio en cuestión hay un total de 165 lotes/socios, por lo que según estimó, habría unos 300 hijos en condiciones de adoptar un temperamento como el que tomaron los imputados, de querer ocupar ese lugar para permanecer en el barrio, cerca de las familias.

Texto: Mariano Colombo Fotos: Tonny Romano

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