ESCAPE DE LA ISLA HUEMUL
Diego Tyslak: “Es la organización de un club detrás de una carrera”
Inspirada en el Escape de la Isla de Alcatraz, que se lleva a cabo en San Francisco, Estados Unidos, el Escape de la Isla Huemul se realiza desde 1987. Luego de un lapso en que dejó de realizarse, hace seis años la retomó la Subcomisión de Triatlón del club Pehuenes.
El domingo se concretó una nueva edición de este tradicional triatlón barilochense. Este año con una nueva distancia olímpica, que llevó el tramo de ciclismo de 35 kilómetros a 40; los ganadores fueron Martín Maluf, de Mendoza, y la barilochense Natalia Yero.
La carrera fue organizada por el club Pehuenes a través de la Subcomisión de Triatlón, el director deportivo, Gabriel Fedzuk, miembros de la subcomisión, Carlos Aiassa, Charly Galossi, y el gerente de logístico, Roberto Vargas; en coordinación con Prefectura, Policía, Protección Civil, Tránsito y Transporte, Bomberos, y la Delegación Cerro Otto. “Todo apuntando a la seguridad de los triatletas que corren y también de la gente. Hubo una campaña de difusión con la Subsecretaría de Deportes y Protección Civil, sobre los cortes de calle, que difunde información en días previos”, señaló Diego Tyslak, presidente de Pehuenes, que destacó especialmente la participación del municipio y la Provincia en la organización.
“Es clave. Es un apoyo logístico invaluable. De otra manera, sería muy difícil”.
“Fue un gran despliegue y salió todo muy bien. Viene gente de todo el país, también de Chile. Se difunde Bariloche, la gente que está veraneando también ve que hay una carrera y es un atractivo importante”. Además resaltó la importancia de la colaboración de distintos miembros del club así como de deportistas. “Fomentando un deporte que es individual pero nosotros involucramos a los chicos de rugby, de hockey, hacen de voluntarios, todo el club participa, los profesores, administración. Todo el club se involucra en lo que es un evento del club. Nuestra directiva política es que apostamos a este tipo de eventos. Sabemos que es muy difícil si no contamos con toda esta gente que apoya”.
“El club Pehuenes es un club social y deportivo”, señaló. “A veces, por estar un poco escondidos o alejados, pasamos desapercibidos en materia de comunidad. Pero es una asociación civil sin fines de lucro. La idea es fomentar el deporte y la vida social, generar amigos”.
Con más de 150 corredores y corredoras de todo el país, representantes de El Bolsón, San Martín, Cutral Co, Villa La Angostura, Plottier, Cipolletti, San Luis, Bahía Blanca, Mendoza, Buenos Aires, Río Grande, Rada Tilly, General Roca, Zapala; y de Chile, Puerto Montt, Puerto Varas, Temuco, Valdivia, Osorno, entre otras localidades, el evento fue acompañado por un clima espectacular y las familias que disfrutaron de la carrera y alentaron a los atletas.
“El día acompañó y contamos con un lugar como Kunstmann que es uno de los sponsors que nos permite hacerla ahí. Si no fuera así sería muy difícil armar un parque cerrado, en otro lugar. Por eso siempre agradecemos la logística que permite que pueda suceder”, señaló.
Con respecto a la competencia, la nueva distancia olímpica “levanta el nivel, esta marca les permite medirse y prepararse para un medio Ironman con esas características. No hay otro acá, en la región; ya está instalado en el circuito y para los deportistas es clave”, explicó el presidente de Pehuenes.
“Cada vez hay más competidores de elite”, y en esta edición 2020, “los cinco primeros pelearon segundo a segundo, fue muy ajustado y con triatletas de renombre en todo el país”. Y resaltó que el podio masculino estuvo conformado por Martín Maluf de Mendoza en primer lugar, el segundo de San Martín y el tercero Guillermo García de Bariloche. “Están en circuitos mundiales y disfrutan la carrera. Es una carrera que les pone un condimento extra, porque el agua es fría, las subidas, las bajadas, etc.”. También destacó la gran cantidad de participantes en categorías mayores de 45, atletas máster que disfrutan de la carrera por sus características particulares, y además la buena participación de mujeres, alrededor de un 10%, y postas.
“Es una carrera amigable con la ciudad. Es la organización de un club detrás de una carrera. Realmente hubo un equipo de treinta personas del club para los corredores”. De alguna manera, se buscó trasladar el espíritu del club a la carrera. “Es un poco la filosofía del club, entrenar para después disfrutar, tener el apoyo de la familia de los compañeros, pasa por ahí”, concluyó.
Verónica Lohrmann / Fotos: Fabio Hernández