2020-01-19

Una familia de Siria será refugiada en la región

Una familia de refugiados -una pareja joven con sus hijos de dos y cuatro años- llegará proveniente del Líbano en las próximas semanas, donde las condiciones de vida para millones de personas que huyeron del conflicto en Siria, son cada vez más precarias.

Alentados por la posibilidad de poder ayudar, vecinos de San Martín de los Andes se pusieron a trabajar como parte del equipo de voluntarios locales que suma esfuerzos para que una familia pueda rehacer su vida en esa ciudad neuquina, ubicada a 200 kilómetros de Bariloche.

“Algunas personas nos dicen: ‘¿Qué hacen ayudando a esa gente?’ y les decimos: ‘Es más bien lo que todo esto hace por nosotros’. Te cambia la vida y te ayuda a pensar de manera diferente”, explicó uno de los referentes del grupo.

En los días previos a la llegada de la familia, el grupo se encuentra trabajando a contrarreloj recibiendo donaciones, para poder equipar una vivienda y reunir todo lo necesario para permitir la subsistencia de los primeros meses. Ya recibieron todo tipo de ropa, alimentos, colchones y algunos electrodomésticos.

Cuatro personas del equipo han asumido el carácter legal de patrocinadores de la familia, bajo el marco del Programa Siria del Estado Nacional, que se materializa gracias al patrocinio comunitario de refugiados.

Las personas reciben ayuda de voluntarios de las comunidades, que las acompañan para asistir a las clases de idiomas y al médico, encontrar un primer empleo, hacer las tareas escolares y conocer a sus vecinos. El objetivo es darles nuevamente un sentido de comunidad. Todos los que quieran colaborar, pueden hacerlo contactándose a través de la página de Facebook: Patrocinio Comunitario SMA.

Rubén Kalmbach es voluntario desde hace tres años y contó en qué consiste su trabajo: “Hace tres años que vengo trabajando a nivel local, a raíz de la guerra siria existe la posibilidad de ayudar a las familias que fueron expulsadas por el conflicto”.

“Estas familias se encuentran en situación de precariedad, en campos de refugiados, de malas condiciones”, dijo al diario Siete Lagos. “Estas familias son detectadas por Naciones Unidas y en muchos casos se las tiene que reubicar porque no tienen posibilidades de reconstruir un hogar allí donde se encuentran ni tampoco posibilidades de volver al país de origen porque pueden ser perseguidos”, agregó.

Los programas de patrocinio comunitario se han arraigado en muchos países, pero el de Argentina es el primero de este tipo en la región. Es el resultado de la colaboración entre grupos de la sociedad civil, los gobiernos y el ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados.



Por Diego Llorente

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