2020-01-14

Salomé Báncora integra el equipo de entrenadores FIS de Chile

A la talentosa esquiadora, ex campeona argentina y sudamericana, se le abrieron las puertas en el vecino país trasandino.

La múltiple campeona argentina y sudamericana de esquí alpino, se alejó de las competencias y decidió continuar aportando toda su experiencia en Chile, donde fue convocada a sumar al proyecto de este deporte. Hoy está instalada en Europa, y se encuentra entrenando a los integrantes del equipo FIS.

La joven deportista y ahora entrenadora, le dijo a El Cordillerano que “a partir de la temporada 2019 me convocaron del Equipo FIS La Parva-Andes que se forma a partir de la idea de juntar a los chicos que pasan a la categoría FIS de ambos clubes de La Parva para así poder formar un equipo con mayor convocatoria y con objetivos más tangibles. En Chile quieren revertir el problema de los chicos que dejan de competir a temprana edad, debido a que el colegio les demanda mucho tiempo y la universidad es muy exigente. Por ello es que quieren conformar un equipo que los contenga para hacer crecer el esquí sudamericano”.

Salomé Báncora hizo mención a su retiro y a su paso al otro lado de este deporte. “Me costó mucho. El simple hecho de tomar la decisión de dar un paso al costado fue muy difícil, fue una mezcla de sentimientos muy grande, por un lado la impotencia de sentir que no pude llegar a mi máximo potencial un poco frustrada por cómo se dieron las cosas y muy triste. De todas maneras intenté quedarme con todo lo bueno que este deporte me dio y dejé atrás la situación que me llevó a dar un paso al costado. Dejé de lado lo negativo y decidí mirar hacia adelante y poner lo mejor de mí en seguir sumando, pero esta vez del otro lado, concentrar todas mis energías en transmitirle a cada chico que me tocó entrenar, la pasión, la dedicación y el esfuerzo que este deporte requiera. Siempre desde el amor a la montaña y al deporte, conservando la humildad que es uno de los valores fundamentales que hay que tener para saber ganar y perder en la categoría que sea. Enseñarles que aunque es un deporte individual, siempre hay que trabajar en equipo y alentarnos entre nosotros, que se tienen que cuidar y apoyar sean del club que sean”.


Báncora transmite sus conocimientos a los deportistas chilenos.

Al contar cómo fue dar el paso al costado y llegar a Chile, Báncora sentenció que “dejé de competir en febrero del 2018 luego de la clasificación de los Juegos Olímpicos en Corea. Estuve unos meses bastante mal, pensando qué sería de mi vida ahora que no tenía mi motor que era el esquí de alto rendimiento, no tener mis rutinas diarias, no tener una planificación ni nada a lo que pudiera aferrarme, me desmoroné un poco, pero fui encontrando distintas actividades que me llenaban, siempre relacionadas al deporte. En abril de 2018 me llamó Luciano de Santi, director del Club Andino Bariloche, el club de toda la vida, y me convocó a trabajar con él. Lejos de escuchar lo que en su momento le decían acerca de mi retiro y acerca de mi persona, él confió en mí, me conoce desde los 10 años y sabe la persona que soy y sabe lo que es el esquí para mí, por eso le voy a estar eternamente agradecida, es que me llamó cuando nadie más lo hizo. En el CAB comencé a trabajar en la categoría Infantiles 2 (U12). De Santi me dijo que cuando los chicos tienen a un referente delante suyo, absorben mucho más, miran y copian todo. Me pareció un desafío hermoso y no dude ni un segundo, me encantan los nenes, me encanta enseñar y que ellos aprendan lo mejor que les puedo dar. Tuve una temporada hermosa, un grupo soñado con los cuales después organicé un viaje al exterior y 6 de mi grupo pudieron venir. El CAB volvió a sacar chicos de esa categoría al exterior con mi viaje después de más de 10 años”.

Sobre sus sentimientos al haber dejado las competencias, Báncora relató: “me costó y dolió mucho, al día de hoy veo gente entrenar y me dan ganas de tirarme en un trazado, o sigo viendo la gira de copa del mundo o los resultados de copa Europa, no me pierdo nada, pero también creo que lejos de seguir en este tema de dejar de competir, me enfoqué a ser mi mejor versión pero como entrenadora, dando lo mejor de mí y volcarlo en cada uno de mis alumnos. Cuando arranqué con esto tenía mis miedos o dudas, pero algo tenía bien en claro; tal vez no sabía con exactitud lo que había que hacer, pero sabía lo que no hay que hacer. De los errores uno tiene que aprender y después de estar tanto tiempo en el equipo nacional y conociendo entrenadoras, formas, lugares y otras cosas, aprendí como uno debe ser con el atleta. Para mí un entrenador no es aquel que solo te corrige o te da instrucciones y listo. Un entrenador tiene que ser una fuente de motivación incansable, tiene que ser el que te da la confianza todos los días que estás con dudas, el que te aliente cuando las cosas no salen como esperabas y el que te conozca, planifique y diseñe tu día de entrenamiento según tus estados y emociones. Es difícil cuando estás en un grupo grande, pero siempre hay que escuchar al atleta, en base a la percepción que uno tiene hay que tomar decisiones, pero el atleta es el motor de esto, todos deben trabajar por él siempre”.


Una apasionada del esquí.

Al contar las cuestiones que la impulsaron a dar un paso al costado, Báncora fue breve al indicar que “algunas decisiones y determinaciones que se tomaron, las cuales para mí no fueron muy claras, por el contrario fueron arbitrarias y sin fundamentos con el suficiente peso como para concretarlas. Igual voy a seguir de cerca en el esquí, mi vida es este deporte, ojalá pueda dedicarme a esto siempre y ayudar a hacer crecer este deporte desde el lado o el lugar que te toque”.

Báncora indicó sobre su futuro en Argentina que “amo mi país y quisiera poder ayudar a llevar a este deporte a lo más alto que se pueda, pero en este momento me centré en seguir aprendiendo de los que yo considero buenos entrenadores, en este caso Maui Gayme, referente del equipo FIS Parva-Andes y mi referente, aprender del que fue el que más me ayudó en las competencias en los últimos años aún sin ser mi entrenador”.

Ante la pregunta si había recibo un llamado de FASA, Báncora dijo: “No, no me han llamado para eso. Sí hemos tenido una reunión con ellos luego de la clasificación de Corea 2018, y también he visto a Magdy (Kast) (actual presidente de FASA) y los actuales entrenadores en reiteradas ocasiones, pero no me han llamado a que me sume. Lejos de guardar algún tipo de rencor como dije al principio, quiero seguir sumando al esquí, siempre estoy abierta a sumarme o simplemente sumar desde el lado que me toque, tratar de trabajar juntos hacia adelante. Me gustaría que FASA pudiera hacer lo mismo que yo y seguir apostando a futuro, porque estoy para eso, para dar lo mejor de mí en este deporte. Siempre agradeceré al ENARD por su apoyo y a FASA por su gestión, una cosa no quita a la otra”.

Sobre su futuro detalló que continúo estudiando siempre, “formándome y sumando conocimientos que me ayuden a desempeñarme mejor tanto en el deporte como en la vida. Estoy a dos materias de recibirme de martillera y corredora pública y también hice varios cursos de entrenamiento personalizado, nutrición deportiva, psicología del deporte, entrenamiento infantil y gestión deportiva. En el futuro me veo formando un equipo de esquí o encabezando un club que lo integren muchos nenes que amen el deporte y tengan la oportunidad de esquiar, quisiera poder encontrar la manera que el esquí escolar tenga más apoyo y que todos los clubes de Bariloche ayuden a esa iniciativa. Me duele escuchar que muchos chicos viviendo en un lugar de nieve aun no la conozcan o no tenga las herramientas para poder hacerlo. Quisiera en unos años armar un programa o contribuir con uno ya existente donde todos tengan oportunidades, como así también ayudar al esquí adaptado. Hace unos años gracias a Santiago Pinedo y al ‘Negro’ Oscar Ganin pude llevar a esquiar a mi amigo Joaquín Monzón, que tiene un problema motriz, pudimos sacarlo con la silla adaptada y fue un gran sueño cumplido para ambos. Como ya dije, el esquí en todas sus formas es mi pasión, y ya sea en el esquí de competición, como el esquí escolar, adaptado o simplemente sumar en la montaña me veo ahí. En el mes de julio regresaré a Bariloche por pocos días ya que de inmediato me voy a seguir con el trabajo en Chile. No quiero dejar siempre de agradecer a todos los que me ayudaron a hacer posible mis 17 años en el esquí alpino de alto rendimiento. Al CAB (Club Andino Bariloche), a Rafa García (Centro Wellsness) por sacar mi mejor versión en cuanto a mi estado físico los años previos a la clasificación de los Juegos Corea 2018. A Jakabol (Steph Ferrón y Alfredo Haas) por abrirme las puertas de su box justo después de mi retiro y motivarme desde otro deporte, pero con la misma exigencia. A Eze Faccio, fue mi primer sponsor oficial y sin conocerme no dudó ni un segundo en brindar su ayuda con su marca deportiva Zettz. A Sebastián Baivero, mi compañero de vida, Jazmín Rodríguez, mi hermana del alma, a mis amigos y familia”.

Martín Leuful

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