2019-12-23

PRESENTACIÓN DE LIBRO DE VERÓNICA MERLI

“Celebración de lo incompleto”, cuando la poesía rodea al ser

Antes de terminar el 2019, Verónica Merli decidió presentar su obra de 20 años de poesía. Con el título de “Celebración de lo incompleto” las 470 páginas que reúnen trece libros individuales (la mitad de ellos eran inéditos). El encuentro literario se llevó a cabo en la biblioteca Sarmiento el jueves último. El cónclave poético permitió reunir a Luisa Peluffo, Laura Calvo, Claudia Sastre y Cristian Aliaga, quienes presentaron a su colega y amiga.

Al momento de las presentación, Cristian Aliaga, quien además de editor también es poeta y ya prologó el primer libro cronológico de Merli, “Para madre de tus hijos”, que fuera editado y premiado en Rosario en 2007. Asimismo refirió que el ejemplar fue revisado durante la beca Antorchas del año 2000 donde se conocieron varios poetas patagónicos que comenzaron a resonar a fines de los noventa en encuentros, cátedras hasta llegar a la edición de este año en Alemania (donde Aliaga fue coordinador).

A su turno Luisa Peluffo, quien acompañó a la poeta protagonista desde sus veintes en aquellos míticos talleres de La Llave, recordó algunos pasajes que le quedaron resonando del último título denominado “La Niña Sola”: “qué hacer contigo/ pequeña prisión familiar/ adónde alojar tanto papel adolorido/ tanto alimento/ vencido para aves/ hay días en los que/ no me entra la casa entre las venas/ hay días/ en los que/ intento perdonarla/ (a veces lo logro)/ hasta que vuelve/ el invierno a despertarme/ y soy otra vez/ esa niña sola/ que no sabe qué hacer con la casa muerta”.


Junto con amigas, quienes acompañaron a Verónica en la presentación. 

Prosiguió Laura Calvo quien reseñó en especial la obra “Los manzanos y el frío”, de la que fue jurado -y vio la luz hace un par de años atrás con la editora municipal Bariloche. La conocida poeta, narradora y cantante barilochense, recordó además pasajes desopilantes de su paso, con Merli, por la Feria del Libro de Buenos Aires hace más de diez años y destacó cómo la poesía puede cambiar a las personas en especial ese poema de Verónica “Hacer un fuego”, que figura dedicado al antiguo librero barilochense Walter Arneodo (Upsala) por haberle pedido a viva voz en ese auditorio repleto del predio rural de Palermo en la Feria del Libro ese mismo poema (“Hacer un fuego”) y luego confesarle a la autora, que esa poesía le había cambiado el modo de relacionarse con su hija.

En efecto, la poesía parece no ser solamente entretenimiento, tema interesante que se prestó para el debate dentro de la presentación.

Al cierre la poeta, crítica literaria y creadora de una línea de productos orgánicos para la salud en Epuyén, Claudia Sastre, dijo que “yo de Merli nunca sé qué espero: ironía, ironía con tristeza, un toque de melancolía, reflexión, erotismo, un degustar sensual de la palabra, una carcajada. Ella es esa ‘incompletud’. Buen título, incompleto es una bella palabra… pero Vero es incontinente, de una manera muy hermosa. Es un desborde, un enloquecido girar. Vieron que en el verano en Patagonia suelen hacerse unos remolinos: empiezan así, haciéndose poquita cosa, una pretendida intrascendencia, y luego desbordan… ganan tierra y fuerza y se vuelven incontinentes e incontenibles”.

Aseguró al respecto que la poesía de Merli se les parece. “Las poesías de Merli, esos fantasmitas giratorios que te dejan así, pasmado y con los pelos revueltos. Hablo de sensaciones. De fugacidades, de escozor, atisbos de inmensidad por el rabillo del ojo. Un trozo de cuero en contacto con la piel, el albañil o tu vecino, el lápiz labial, los brillos nocturnos, los hijos, las sábanas blancas, la música, restos de viajes... No hay tema menor ni mayor para el remolino. No hay temas menores ni mayores, es la experiencia lo que los resignifica. No creo en los temas como no creo en tantas cosas… creo en el lenguaje, creo en el lenguaje que se funde en los sentidos que el habla cotidiana torsiona y desarma en mil pedazos para construir otra cosa. Creo que la poesía es la lengua futura”.

Luego fue el turno de la anfitriona, Verónica Merli, quien indicó que el estado de poesía es un estado que al menos en su caso desea compartir con los demás, que al pasar por la poesía se sale distinto y que es para ella un acto de amor el compartirla ya que publicar -sostiene que todo poeta es auto referencial- es exponerse demasiado en pos de brindar al otro lo que considera un estado único como es el del paso por la poesía.

Luego Merli leyó o mejor dicho interpretó poemas que fue abriendo al azar o para reforzar las citas de sus compañeros de mesa.

Pero allí no terminaría esta dinámica presentación. La poeta decidió pasar la obra al público para que ellos leyeran poemas al azar. Como un mazo del tarot o piedras del I Ching muchos hicieron secretas preguntas para luego leer los poemas que le tocaron en suerte. Fue un momento atípico y que además de divertido, dado el tenor de algunos textos, se prestó para la exclamación, la risa o la introspección.

Más tarde se ofreció un buen vino rojo a los presentes y unas bruschettas recién preparadas por las poetas con el detalle de estar impregnadas de aceite de oliva hecho por la misma poeta en tierras toscanas (Italia) en noviembre.

Minutos antes, Sastre había rematado su presentación diciendo “quiero celebrar eso, incompletamente, obvio, porque quiero que este hito importantísimo como lo es asistir a los 20 años de obra poética (lo digo mientras corre por mi espalda un estremecimiento) que sea una reanudación. Quién sabe qué nueva Merli nos traiga ese viaje ancestral que ella emprende, esa búsqueda de olores y sabores y sangre, yo creo que ella ahora se hará poesía en cada aceituna, en cada pan con oliva, en cada vaso de vino”.

Como dice la autora al inicio de su obra: “Te propongo, lector, usar este libro como un mazo de cartas del tarot al que consultar. Encontrarás seguramente la respuesta. En los versos de cada poema escrito en el universo se encuentran encerradas las verdades más cruentas que podamos imaginar. Interrógalos; pues haciéndolo, te conocerás. Haz la prueba. Te deseo la poesía lector. Te pertenece”, será entonces, cuestión de animarse y dejar que la poesía rodee al ser. (Con datos aportados por Verónica Merli)

jcmontiel@elcordillerano.com.ar

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