TERCERA ENTREGA – LA CULTURA Y LOS ESPECTÁCULOS EN 2019
Discos en ciernes, participación en la Fiesta de la Nieve, continuidades y aperturas
En otro capítulo de la recapitulación, comparten recuerdos y proyecciones una bailarina y un músico: Valentina Gallo y Santiago Azar. Dos generaciones distintas y experiencias diferentes, aunque con algunas visiones en común.
En la continuidad del balance que hace al arte, la cultura y los espectáculos, brindaron su testimonio Valentina Gallo y Santiago Azar. Jovencísima bailarina de la danza contemporánea, la primera; veterano guitarrista de rock & blues el segundo. Gallo forma parte del staff que movió la obra “Esto también” por doquier y además, es coorganizadora del Festival de Danzas “Minifest”, que se reeditará en enero próximo. Por su parte, Azar es uno de los fundadores de El Alambique, la banda señera de las “músicas negras” en Bariloche que vaya exactitud, el año que viene cumplirá 20 años de existencia sobre los escenarios -no solo- locales.
EC: - ¿Qué logros artísticos alcanzaste en el año que se va?
Valentina Gallo: - Varios. Pude dar clase durante todo el año de manera sostenida y continua, con un cierre de fin de año muy espeso, profundo y sabroso, con “muestra” incluida. Vi en sus cuerpos (de alumnas y alumnos) la tarea de todo un año de pregunta y búsqueda. En lo personal, como bailarina pude por primera vez ser invitada a bailar en la Fiesta de la Nieve, gracias a la generosidad de Gabriela Arias, Paola Vázquez y Tania Gatti, con una propuesta contundente y verdadera. Mostramos lo que hacemos, creemos y sentimos con Lola Halfon, Jeannine Martin y La Artistera (colectiva de plásticas). Además, salí de gira a festivales de danza nacionales, con la obra “Esto también”.
Santiago Azar: - Que la banda siga con vida y gozando de buena salud, es un logro enorme. Volvimos a Chile, al Festival de Blues de Pucón… Con anterioridad habíamos participado en el Festival de Lago Ranco (2017 y 2018). Concretamos el “disco”, una fiel descripción de El Alambique, 15 temas que grafican muy bien eso de “blues, jazz y otros colores”, con el broche de oro que nos regaló Michael Hill (Michael Hill’s Blues Mob), participando con uno de sus increíbles solos en un tema del disco.
Verónica Gil y Santiago Azar, al frente de El Alambique.
EC: - ¿En qué estás trabajando o qué te quedó pendiente de cara a 2020?
Valentina Gallo: - Estoy trabajando en la tercera edición del festival de danza Minifest. Las dos ediciones anteriores fueron muy tremendas y esta viene más jugada que nunca. Además, estoy trabajando en una obra de danza dirigida por Florencia Falcone, de improvisación, música y danza, con Santiago Rapoport. Por otro lado, pretendo seguir dando clases y bailando todo lo posible. Seguir formándome, siempre. Me queda pendiente para 2020 dirigir algo yo, cosa que ya estoy masticando para poder hacerlo. También hay un proyecto de obra de teatro infantil, dirigida por Mabel Paredes.
Santiago Azar: - 2020 va a ser un año bastante especial. Se cumplen 20 años de El Alambique, se cumplen 10 años de la incorporación de Verónica Gil para estar al frente de la banda y yo cumplo 50, así que algo tenemos que hacer al respecto… Va a salir el disco, a la par de la celebración de las dos décadas. Estamos planeando el VIII Día Internacional del Blues 2020. Este año, además de músicos locales, vendrían una banda de Mar del Plata y dos músicos chilenos. También hay posibilidades de reflotar el Festival de Blues y Jazz de Dina Huapi, ya que hay buena predisposición de la nueva gestión. Y no descartamos algún que otro viaje por la región.
EC: - ¿Cómo te parece que evolucionó -o no- el quehacer cultural y artístico en Bariloche?
Valentina Gallo: - Evolucionó el quehacer cultural con la posibilidad de tener una Fiesta de la Nieve, donde el hacer de les (sic) artistas barilochenses pudo ser puesto en valor. No evolucionó para nada en facilitarnos el quehacer artístico, municipal ni provincialmente.
Santiago Azar: - Bariloche rebosa de propuestas artísticas. Hay escuelas de comedia musical, danza, secundarios con orientación musical (el CEM 45 y se estaría sumando el Amuyén), ves chicos portando instrumentos por todos lados, cientos de bandas de adolescentes, jóvenes, adultos, veteranos y jovatos, orquestas y coros que trabajan con niños y adolescentes, la sala de ensayo comunitaria, etcétera. Pero el municipio no se hace eco. Es verdad que el Coro (Juvenil), la sala Dengún Piuké y La Llave son municipales pero ante tanta efervescencia cultural, se rebajó la Secretaría de Cultura a Subsecretaría. El municipio no capitaliza este potencial artístico que tenemos. No hay ningún festival organizado por el municipio que promueva estas actividades, no hacen eventos por difundir la cultura local. Hay festivales que organizan otras ciudades y municipios chicos, que tienen teatro municipal, festivales organizados y pagados por la Comuna y las bandas cobran en tiempo y forma… Por ejemplo, el Festival de Jazz y Blues de Zapala o el Festival de Blues de San Martín de los Andes (ambos de gestión municipal y de Neuquén). O Pucón, en Chile, que cuenta con un festival de blues, que organiza el municipio y pagan los empresarios turísticos.
Santiago Azar: - Al ser una ciudad turística y con tanto potencial artístico, Bariloche tendría que ser una ciudad con un escenario en cada bar. Turismo cultural que le dicen… Acá tenemos la Fiesta de la Nieve y la del Chocolate, pero están pensadas en función del empresariado que se dedica al turismo invernal y a tres o cuatro empresarios chocolateros, no a la promoción cultural. Y cuando participan propuestas artísticas en estos eventos, se les paga a seis meses o más. O nunca se les paga. A título anecdótico, el municipio de Andacollo, del norte de Neuquén, tiene 4.000 habitantes. Pero tiene un anfiteatro fantástico y cuenta con sonido propio.
EC: - ¿Qué influencia te parece que tuvo la situación nacional en el ámbito artístico y cultural local?
Valentina Gallo: - La influencia fue enorme y creo que nos suceden dos cosas. Por un lado, carecemos de ayudas y propuestas oficiales. Al mismo tiempo, se fortalece lo comunitario, lo cooperativo, lo humano, la red… Lo necesario y verdadero.
Santiago Azar: - En promedio creo que hubo una merma en la afluencia del público a los eventos pagos. Hay menos dinero en la calle.
Adrián Moyano