2019-12-19

BALANCE Y PROYECCIONES

La Biblioteca Sarmiento aspira a convertirse en Punto Verde

Además, su comisión directiva prevé modificaciones en la sala de lectura, en el aula del subsuelo y en otras dependencias. Los anuncios se hicieron en una distendida reunión que sirvió para despedir 2019.

La Biblioteca Sarmiento tomó nota del protagonismo juvenil en la pelea contra el calentamiento global y durante 2020 aspirará a convertirse en Punto Verde, según confió el presidente de su comisión directiva, Gonzalo de Estrada. Además, intentará resolver una de sus asignaturas pendientes: la accesibilidad de los baños. Los planes y aspiraciones se pusieron en común durante el brindis de fin de año, que se concretó en la noche del último viernes.

En un ambiente distendido y de camaradería, confluyeron en el salón de lectura de la institución cineastas, escritoras, integrantes de elencos teatrales, coordinadores de talleres y desde ya, algunas de las narradoras que conforman su grupo, además de mujeres y hombres de prensa. Las conversaciones e intercambios se multiplicaron, mientras anfitriones y anfitrionas agasajaban a la concurrencia con pequeñas empanadas, tartas y bebidas.

Antes de hacer uso de la palabra, de Estrada confió a El Cordillerano que en marzo de 2020, el Centro Cívico cumplirá 80 años de existencia y que será propósito de la Biblioteca acompañar los festejos que por su parte, impulsará la Municipalidad. En particular, la institución se abocará a disponer mejoras en la sala de lectura infantil, en el aula que está en el subsuelo y también, en la sala de lectura para público en general.

En cuanto a la conversión en Punto Verde, aún resta determinar qué se entiende por dicha categoría, pero la entidad aspira a adquirir “un compromiso con el medioambiente que no sea solo palabras”, comentó el directivo. “No solo dar lugar para charlas y talleres, sino también abrir las puertas para que los chicos sigan empujando”, además de adquirir bibliografía que se haga eco de la demanda global más significativa.

Por otro lado, De Estrada aspira “a sacar la Biblioteca hacia la comunidad” y en términos de autocrítica, mencionó que si bien “todo el mundo sabe dónde estamos”, a veces “estamos demasiado encerrados entre estas paredes”. No solamente se prevé la instalación de señalética que indique con más claridad donde se erige la entidad, sino también la participación en actividades que trasciendan sus límites físicos.

Intenso pero rendidor

Después, junto al micrófono con Mary Dartiguelongue, se insistió sobre algunos de estos conceptos. La joven calificó de “intenso” al año que se va, pero “ha rendido sus frutos. Cerramos filas con los socios y amigos” y las dificultades que sobre todo, se expresaron sobre mediados de año, pudieron superarse. Como respuesta a esa crisis, la Biblioteca Sarmiento sumó 605 nuevos socios, más que en 2017 y que en 2018.

Nobleza obliga, sumó el presidente que después de los acuerdos a los que se arribaron con la Municipalidad y Provincia, “tenemos una tranquilidad muy importante”, estado de ánimo que permite mirar hacia otros horizontes con “felicidad y entusiasmo”. Por ejemplo, Julia Vives, la bibliotecaria más experimentada, comentó que después de una capacitación en el Archivo General de la Nación (AGN), la Biblioteca Sarmiento se dispone a organizar su propio archivo.

Preexistente a Parques Nacionales y a la provincia de Río Negro, la entidad es “sostén de la comunidad”, consideró Vives. Que pueda contar con su propio fondo documental, será de interés no solo para la institución, sino para Bariloche todo. “Esta es una institución democrática que siempre funcionó más allá de los cambios de gobierno”, añadió la bibliotecaria, quien tuvo palabras de elogio para sus colegas más jóvenes.

Dartiguelongue también resaltó la cooperación con Chile, que se materializó a comienzos de 2019 con un concierto que implicó por primera vez, la extensión de Semanas Musicales de Frutillar a Bariloche. Aprovechó la directiva para anunciar que la experiencia se reeditará en breve, el 23 de enero, con la presencia de un quinteto de cuerdas. Como estaba entre los presentes el cónsul general de Chile, Diego Velasco Von Pilgrim, éste anunció que el Consulado sostendrá la membresía de 30 adultos mayores o de menores en situaciones desfavorables, además de aportar otros 80 títulos bibliográficos, provenientes de la Biblioteca Nacional de Chile.

Después de las palabras, hizo de las suyas Javo el Mago, que precisamente comparte su sapiencia en uno de los múltiples talleres que funcionan durante la semana, quien fue capaz de sorprender con sus habilidades a un auditorio más bien adulto. Acto seguido, se compartieron fragmentos audiovisuales con el testimonio de las y los coordinadores de talleres, como para que nadie dudara dónde estábamos: La Usina Cultural del Cívico… Honor hace a su nombre.

Adrián Moyano/ Fotos: Tonny Romano

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