DRAMÁTICA SITUACIÓN CON FINAL FELIZ
El bombero voluntario Jorge Garnica le salvó la vida a un bebé de un año
El martes a la tarde en el cuartel de Bomberos Voluntarios se vivió una dramática situación la que para enorme felicidad de todos los involucrados, tuvo un final feliz.
El bombero Jorge Garnica en diálogo con El Cordillerano relató “estaba en la vereda del cuartel charlando con un grupo de jubilados cuando vemos que un taxi se cruza en contramano y frena delante nuestro”.
Se trataba del móvil Nº 25 quien transportaba a una joven madre con su pequeño en brazos, “ella lloraba y gritaba, Mi hijo se muere, mi hijo se muere entonces me acerqué a ver qué tenía ese bebé”.
Hoy por la tarde volvieron a visitar a Garnica
Ya estaba totalmente morado, “no respiraba así que lo alcé para entrarlo al cuartel y hacerle las primeras maniobras, mientras tanto los jubilados llamaron a la ambulancia, trajeron agua e intentaron contener a la madre”.
“En la segunda o tercera maniobra le hago una aspiración y ahí volvió a respirar” comentó muy emocionado aún Garnica.
Dylan tiene tan solo un año, “mientras yo lo entraba la mamá me contó que se había atorado comiendo una galletita pero lo debe haber complementado con algunas flemas porque expulsó todo junto”.
El bombero voluntario contando lo vivido.
Fue realmente importante la reacción del taxista que ante el pedido de auxilio de la joven, decidió frenar en el cuartel de bomberos, porque en estos casos, la premura en la asistencia determina la barrera entre la vida y la muerte.
Garnica lleva 26 años en la institución y su función actual es la de radio operador, ha vivido situaciones muy fuertes pero nada similar a esto “siempre conmueve la asistencia cuando se trata de un menor, porque mueve cosas muy fuertes” dijo.
Una vez que recuperó la respiración, fue llevado a la guardia pero un par de horas después, llegaron nuevamente al cuartel para agradecer por lo que había hecho.
Agradecimiento
Este miércoles por la tarde, nuevamente Rocío acudió con Dylan al cuartel para ver a Jorge y volver a agradecerle por haberle salvado la vida a su hijo. Ellos son del barrio Nueva Esperanza y dio su versión de lo sucedido “yo solo subí al taxi y le dije que me ayude porque mi bebé estaba muriéndose, él me llevó al cuartel, menos mal porque si no, no llegábamos al hospital”.
Imagen que habla por sí sola.
“En la guardia lo atendieron muy bien y le hicieron los estudios necesarios, por eso quise volver a agradecerle a Jorge el haberle salvado la vida a mi hijo”.
Ahora aseguró que quedarán en contacto con él porque a partir del martes, tiene un nuevo padrino. Es de resaltar la importancia de que la comunidad asista a los cursos de RCP que brindan desde bomberos voluntarios de manera cotidiana. Una situación terrible que finalizó de la mejor manera gracias a la pronta reacción de los involucrados.
Luego de salir del médico, la mamá le llevó a Dylan para que lo vea.
Susana Alegría / Fotos: Facundo Pardo