2019-12-17

EN SALA FREY HASTA EL PRÓXIMO VIERNES

Vanessa Dee y Ana Ibáñez instalaron “Entresueños”

Si bien una se vale de la pintura y la otra de esculturas en papel, son llamativos los elementos en común entre ambas propuestas. Una estética que trasciende la diferencia de lenguajes.

Del idioma mapuche suele traducirse “pewma” como sueño pero más literalmente, el vocablo refiere a ver (pen) y dormir (umawn). Soñar sería entonces, aquello que se ve mientras se duerme. Y como todos sabemos -adhiramos a la tradición cultural que adhiramos- no siempre las cosas que vemos mientras dormimos, son bonitas. Vanessa “Inti” Dee y Ana María Ibáñez parecen conocer en profundidad esos paisajes, con sus texturas y  detalles más ínfimos.

Las expositoras denominaron “Entresueños” a la muestra que inauguraron en la sala Frey de la Municipalidad el pasado 10 de diciembre y que estará a disposición del público hasta el viernes (20 de diciembre). Pero en su léxico, el territorio está claramente delimitado: “estado intermedio entre el sueño y el despertar”. De ese espacio provienen sus “imágenes” y “sensaciones”, sus “lugares casi intangibles con seres imaginarios y antepasados que se hacen presentes”, según definieron en el texto que da la bienvenida al visitante.


Cuando no hay más - Inti Dee

Las reducidas dimensiones de la sala están superpobladas, de tantas esculturas que aportó Ibáñez, de tantas pinturas que colgó Dee. Ausente la primera como consecuencia del considerable esfuerzo que implicó el montaje, fue la segunda quien dialogó con un equipo de El Cordillerano. “En Entresueños estoy exponiendo con Ana María Ibáñez, que es escultora. Las suyas son esculturas en papel y otros materiales, como ramas, pedacitos de piedra y vitrofusión, cosas que ella trabaja… Y están mis pinturas”, sintetizó.

Al conjunto “le pusimos Entresueños porque nos parece que es el hilo conductor entre ambas expresiones: el estado entre el sueño y el despertar… Estos seres que parece que están y no están, pasados que se hacen presentes, como pusimos en el texto que está a la entrada... Es la temática que tenemos en común”, subrayó la plástica. En forma de rostros o siluetas en sus pinturas, con cuerpos un tanto fantasmagóricos en las esculturas, tales seres están omnipresentes entre la diversidad del conjunto.

A pesar de la distancia entre los lenguajes, la relación entre Dee e Ibáñez es muy cercana. “Nos conocemos hace muchos años. Ella es también es ceramista y se dedicó muchos años al vitraux, después pasó a estar en mi taller y aprendió la técnica del papel, que yo también he realizado. Tiene toda esta obra que a mí me gusta mucho”, realzó la artista. Y sí, las obras de su compañera de sala están hechas en papel, aunque tanto a la vista como al tacto, parezcan otros materiales.


Habitar entresueños

Gran producción

Precisamente, el que firma conoció la obra de Dee un cuarto de siglo atrás, años más o menos, cuando también hacía magia con los papeles, pero ocurre que “estoy pintando hace varios años”, aclaró. “Van a ver en cada obra muchos personajes, los van a ir descubriendo. Hay obras de 2019 y otras un poquito más viejas pero sigo” con la pintura y al parecer, con mucha producción. “Acá hay una pequeña selección. Este año no pinté demasiado pero sí lo suficiente”, subrayó.

En efecto, “estoy en plena producción. Es una pasión que no decae. En todo caso, muta... Con vos nos conocemos hace tiempo”, le dijo al cronista. “Primero estuvo el dibujo, después pasé por el papel muchos años y hace varios que estoy con la pintura, a full y muy entusiasmada. Es lo que amo hacer”, insistió. Sin embargo, Dee no muestra mucho. Desde fines de 2016 que no sabíamos de exposición suya.

Los títulos de sus trabajos pueden perturbar: “La deformación del insomnio”; “El llamado y su eco”; “¿Quién heredará mi pasado?” o “Exorcizadores del miedo”, entre otros. En todos o en casi todos, están ellos. “Quiénes son… Vaya uno a saber, ¿no? No siempre son humanos… Hay de todo, cosas que siento que nos pasan y que de alguna manera están plasmadas ahí. Después, aparecen estos personajes, a los que yo les doy valor y eso. Es muy difícil explicar las ideas”, se refugió la expositora.


Los seres de Ibáñez

Para ella, compartir exposición con Ibáñez “es tremendo. No es una alumna, es una par. Una vez que aprendió la técnica, ¡guau! Hace estas maravillas. Es un placer gigante… Que el papel sea una herramienta de expresión y que le dé para volar a cada uno con lo que lleva adentro” es muy valorable para Dee. “Yo lo tengo bastante abandonado. Estoy con las clases y ya no estoy produciendo en papel, al menos en esto momento, lo que no quita que vuelva porque me gusta muchísimo”, ratificó. Mientras, que vivamos entre su sueño y su despertar.

En común

“En la obra de Ana (María Ibáñez) está todo este trabajo de texturas increíble”, realzó Vanessa “Inti” Dee. La anfitriona se desplaza y hace que el periodista la siga entre obra y obra. “Todos estos seres, la incorporación de estas cosas orgánicas, como las ramas. Hay muchas texturas, diferentes… Estos de acá (señala) son maravillosos: cartapesta, papel entero… Están estos personajes sutiles, casi imperceptibles, con un poquito de relieve. Para mí es un placer”, insistió.


Sonríe Dee

Además, tales seres parecen continuarse en sus pinturas. “Sí, ¿no? Qué cosa, porque no trabajamos juntas, cada una en su casa... Por eso, uno ve que hay cosas en común, con materiales totalmente diferentes pero hay una relación porque están. Acá y allá”, reconoció la plástica. Por su parte, el sendero que viene está tan claro como difuso en cuanto al lenguaje a seguir. “Vaya uno a saber. Eso se va decantando, yo no quiero darle ningún cierre a nada. Se va solito… Pero sí veo que hay un cambio en mi obra, las figuras están menos definidas. Las últimas son diferentes, vamos a ver”, insistió.

En cuanto a la sociedad artística con la escultora, “ojalá que podamos seguir compartiendo salas. Por ahora estamos acá hoy y nos llevó un montón”, señaló Dee, en relación al trabajo que demandó colgar y montar. Después de seis días de exposición, “las devoluciones han sido muy lindas. El 20 levantamos, así que quedan poquitos días”, avisó. Por nada del mundo deje de pasar por la sala Frey antes del cierre.

 

 

Adrián Moyano

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