NUEVA MUESTRA EN DESIGN SUITES - BARILOCHE
Ocho expositores aluden a las huellas de la humanidad
Con el impulso y organización de Valeria Fiala, exponen Natalia Lukacs, Florencia Burton, Roxana Pérez Jacob, Roxana Moreno, Claudia Brunard, Marcelo Gilabert y los Macana Brothers. “Human@ - Relatos y alusiones” se podrá visitar hasta mayo.
El saxo interrumpe las animadas conversaciones y reclama la atención de la gente que se congregaba alrededor la generosa mesa. Un cuerpo se contorsiona, se disloca, se desploma y se incorpora una y otra vez, en el espacio que antecede a la conserjería. Si recordamos que la exposición se llama “Human@ - Relatos y alusiones” es posible identificar al joven bailarín y sus movimientos con la humanidad toda, cuando insiste en desarticularse, en mirar sin comprender y aun así, en sorprenderse y seguir.
Bajo la dirección de la coreógrafa Fedra Roberto, tocó que Gaspar Méndez (danza) y Nadia Paredes (saxo) abrieran la muestra de arte que en Design Suites - Bariloche, se podrá apreciar hasta mayo de 2020. Con la organización de Valeria Fiala, en esta ocasión exponen Natalia Lukacs, Florencia Burton, Roxana Pérez Jacob, Roxana Moreno, Claudia Brunard, Marcelo Gilabert y los Macana Brothers.
Gaspar Méndez y Nadia Paredes, la dupla que abrió.
El vínculo con la experiencia anterior es evidente. La exposición que había inaugurado en mayo llevó como título “Tierra. Planeta, superficie, materia y territorio”. Para la actual, pensó Fiala: “desde que el hombre existe, transforma lo que toca dejando su huella. Un rastro de creaciones, descendientes de cada época, dan referencia al paso humano. Nos pueden mostrar relatos de vida. Completas trayectorias del pasar de un individuo. O podemos encontrar objetos: aisladas alusiones, evidencias de su existencia que nos llenan de ricos cuestionamientos sobre su procedencia. ¿Quién es? ¿A quién pertenece? ¿Dónde está? ¿Cómo se usa? ¿Está contento?”
A través de sus obras, tocaría responder a las y los expositores. Lukacs no pudo acompañar la inauguración a raíz de un grato acontecimiento familiar que demandó su presencia en otro lugar. Mucha actitud tiene en el conjunto la serie “La chica del sillón de mimbre”, un grupo de dibujos con lápiz sobre papel que según explicó la anfitriona, fue boceto para ilustrar un libro que en determinado momento, cobró vida propia y se hizo obra en sí misma. La artista también participa con una serie de acuarelas, una de las cuales elaboró a mediados de los 90 pero nunca había mostrado. En este caso, el lenguaje es distinto a la figuración de “La chica…”
Sí estuvo presente Florencia Burton, quien saludó la apertura al recitar una poesía de su autoría. Relató la artista que tanto su escritura como su pintura guardan íntima relación con mundos oníricos que inspiran su espíritu y realzó –una vez más- la conexión que existe entre la naturaleza y su trabajo. Se trata de nuevas obras en las que vuelven a aparecer mujeres, pero esta vez detrás de sus rostros pueden identificarse elementos de la flora y la fauna de la Patagonia. Sus trabajos reciben al visitante, apenas se ingresa al cotizado establecimiento.
Florencia Burton, la naturaleza siempre ahí.
Esté o no
Si bien Roxana Pérez Jacob es la que más cantidad de trabajos aportó a “Human@”, prefirió la economía de palabras al presentar su contribución. Expresó que trabaja “mucho con la figura humana, esté presente o no” en cada pintura. Es así porque los elementos que aparecen en sus obras delatan humanidad, aunque ningún cuerpo pueda apreciarse. Como en el caso de una colorida cama que ocupa el centro de la escena o de una silueta de bandoneón.
Roxana Pérez Jacob.
Para Roxana Moreno no es nuevo el espacio de exposiciones de Design Suites – Bariloche, ya que trabajó como curadora junto a Ingrid Roddick y Silvia Barbosa, antecesoras en ese desempeño de Fiala. Sin embargo, sí resulta novedad para ella y para el público su rol de expositora. Compartió que sus trabajos son “hijos de la gota”, es decir, después de derramarla es que ésta habla y configura los personajes que terminan por aparecer. Las formas resultantes “son medio humanoides, medio animales. Solitarios o ensimismados”, estimó Moreno.
Roxana Moreno y Valeria Fiala.
Si bien se presentó como artista plástica, la nota textil de “Human@” corre por cuenta de Claudia Brunand, quien se mostró muy contenta al compartir su creación por primera vez en Bariloche. La expositora expuso en forma mínima su intimidad, ya que puso en común que se sentía “fragmentada” cuando ideó su diseño, de idéntico título. Ésta pende de las alturas del recinto y no sólo se destaca por el lenguaje que avanza sobre el espacio, sino también por sus intensos colores y la textura de las prendas.
Fragmentada, de Claudia Brunand.
Marcelo Gilabert no disimuló su condición de primerizo. “Nunca mostré nada en mi vida”, confió el arquitecto, quien explicó que invirtió en la serie que aporta los últimos cuatro años. También abrió que después de transitar por el camino de la abstracción, se dejó intimidad por el carácter “repentino del gesto pictórico”. En su propuesta se fusionan elementos analógicos y otros digitales, “pigmentos y bytes”. Gracias a su profesión, se vale para su creación de elementos que encuentra en la construcción: brochas gordas, impermeabilizantes, carbonillas y demás. El resultado, “Fantasmas de una vieja ilusión”, tal el nombre de su serie. Rostros de inmensa expresividad y miradas las más de las veces, perturbadoras.
Uno de los aportes de Marcelo Gilabert.
Las obras de los Macana Brothers también se salen del plano y suman dimensión. May y Mateo tienen renombre en Bariloche por su propuesta de “diseño consciente” pero en esta oportunidad, su aporte tiene que ver con el arte desprovisto de utilidad alguna. Es más, nadie podría utilizar la “Mesa trans” porque se desplomaría hacia el suelo. “Quisimos salir de lo cotidiano, decimos todo a través de la obra y de sus títulos”, señaló uno de los Macana, para no estirar las palabras.
Macana Brothers.
Más que tenues huellas, en “Human@ - Relatos y alusiones” pueden encontrarse creaciones contundentes. Algunas más explícitas, otras, pura insinuación. Tienen obvio origen en la contemporaneidad de sus creadores, pero sus lenguajes o técnicas remiten en ocasiones a tiempos pretéritos, en otras, a transiciones en curso. Todas evidencian el grosor del “paso humano” con sus angustias y plenitudes. La humanidad, al palo.
Adrián Moyano / Fotos: Tonny Romano