EL VIERNES SE RECREA “BOHEMIA”
El Galpón saca lustre a las mejores galas del teatro musical
Con ocho actores en escena, el elenco se sitúa en los 90 para abordar varias temáticas actuales, como la identidad de género. Una puesta ambiciosa que supo adaptarse a las dimensiones de los escenarios barilochenses.
El Galpón – Teatro Musical redoblará la apuesta. El próximo viernes, el elenco repondrá “Bohemia. No hay más que hoy” en la Usina Cultural del Cívico (Biblioteca Sarmiento), uno de los pocos escenarios barilochenses capaz de cobijar el despliegue que requiere toda obra de teatro musical. La cita se pactó para las 20.30 y situará sobre el escenario a Gabriel Barduca, Franco Dejean, Chiara Pascale, Brian Muttoni, Gastón Maldonado, Tamara González, Camila Pastor y Gabriel Gómez.
No obstante, protagonizaron la charla con El Cordillerano Rocío Corso y Victoria Puentes Viar, directora y asistente de Dirección, respectivamente. Fue la segunda quien introdujo: “el grupo funciona hace casi siete años.
Comenzó con Rocío, otros cinco integrantes y en el transcurso de los años, ha ido creciendo. Hoy somos 11 y si bien ya salimos varias veces (a escena), este es el primer proyecto grande para adultos porque durante casi tres años, presentamos un infantil. En ese momento éramos 15 o 16 artistas. El proyecto de Bohemia surgió con la idea de ir hacia el público más adulto o adolescente, obra que propuso Rocío y aceptamos el desafío”, reseñó.
Bohemia a pleno.
En efecto, “es un desafío porque es una obra extensa y es la primera vez que hacemos un musical de esta índole en Bariloche”, remarcó Corso. “De hecho, creo que somos uno de los pocos grupos que hace teatro musical con las tres disciplinas que implica: canto, danza y actuación. Hay que unificarlas para que fluyan todas juntas en un equilibrio y por eso, es un desafío mayor. Estamos muy contentos con la respuesta que tuvimos del público en la primera función, así que esperamos que la gente venga y la disfrute”, exhortó.
La vocación de la directora es clara. “Me gustan mucho los musicales y dentro del repertorio que podíamos llegar a hacer, esta obra siempre me gustó. Tiene una historia bastante comprometida a nivel social porque trata un montón de temáticas que son bastante actuales hoy en día, como la identidad de género. Está ambientada en los 90 y hay un tema que atraviesa a la obra todo el tiempo: el HIV, que en esa época era un fantasma porque no se sabía mucho y mucha gente moría por la enfermedad”, recordó Corso. “Además, de los musicales que podíamos llegar a hacer era el que más se adaptaba a la realidad grupal, por la cantidad de actores, por habilidades y un montón de otras cosas”.
Actores, cantantes y bailarines
En cuanto a su rol, precisó Puentes Viar: “en realidad, dentro de El Galpón todos somos actores, cantantes y bailarines. Para este proyecto en particular, se formó una comisión directiva (sonrisas) aunque la directora siempre es Rocío. Mi trabajo es básicamente coordinar las comisiones de escenografía, utilería y vestuario porque es todo absolutamente autogestión. Además de ser actores, tenemos ese costado: preparar escenografía, utilería o vestuario. Con respecto a Ro, durante todo este recorrido, la asistí en lo que son las marcaciones a los actores y a todas las cosas que ella me va diciendo, voy tratando de apuntarlas para después, poder trabajar sobre eso en las reuniones que tenemos de Dirección. En esta oportunidad estamos las dos de atrás, los actores en escena son ocho”, remarcó. El carácter multifunción democratiza a todas y todos: “aparte de dirigir y de estar llevando los ensayos, en las funciones operamos luces y sonido entre las dos, así que estamos a full”, completó la directora.
Su inclinación por el teatro musical obedece a una serie de fundamentos. “Me parece que es una disciplina muy completa que abarca todos los sentidos y puede llegar a emocionar desde un montón de aspectos. La verdad, en Bariloche no hay muchas posibilidades de hacer este tipo de disciplina. Durante mucho tiempo di clases y cuando decidí no darlas más, surgió la posibilidad de armar este grupo y de continuar haciendo esto y de brindárselo a Bariloche, porque me parece que es algo diferente”, señaló.
Acomodar los requerimientos del género a las dimensiones generalmente reducidas de los escenarios locales es problemático. “Totalmente”, concedió la asistente. “Ahí está la creatividad, la visión de la dirección y después, el manos a la obra de los chicos. Generalmente, los varones son los que se encargan de la parte de creación de escenografía. La fuimos adaptando”, señaló. Al inicio, “era una escenografía más grande pero la fuimos achicando”, recordó su compañera. “Era más grande y más alta, ahí fue cuando nos encontramos con la dificultad de presentarla en la Usina del Cívico, que es donde más nos gusta hacerla. No nos daba el alto, entonces hubo que adaptarla y esos andamios que hubo en algún momento, se transformaron en pasarelas, escaleras y demás”, describieron las teatreras. Cuando hay pasión, los obstáculos se transforman en estímulos.
“Ocho jóvenes de Bariloche”
La versión original requería “un gran despliegue con más de 20 personas, pero hicimos una adaptación del musical para que sean solamente ocho actores en escena, ocho que hacen todo, ocho jóvenes de Bariloche formados en distintas disciplinas porque el teatro musical tiene eso: algunos son más actores, otros más bailarines y otros más cantantes, entonces buscamos el equilibrio desde lo que aporta cada uno desde su área”, ilustró Rocío Corso, la directora de la puesta. “El trabajo que han hecho los chicos durante los ensayos y el resultado que logramos es digno de verse. Lo digo en serio, para apoyar el arte local y a los jóvenes que se forman acá”, subrayó.
En otros tiempos hubiera llamado la atención -quizá todavía lo haga- que buena parte del staff sea masculino. “Hay un poco de prejuicio siempre porque como hay mucha danza en el teatro musical, se lo relaciona más con lo femenino pero la verdad, creo que nosotros estamos rompiendo todos esos mitos porque somos mayoría de varones, tanto en el grupo como en la obra, así que está bueno que la gente vaya quitándose esos prejuicios. No están buenos y el arte es lindo para todos, sin género”, proclamó la directora.
El elenco aspira a que “Bohemia” haga honor a su hombre y pueda ir de acá para allá. “Nos encantaría. Moverla no sería imposible pero requiere de un movimiento grande, así que después de esta fecha, la idea es hacer funciones el año que viene”, avisó Puentes Viar. “El año que viene vamos a continuar, al menos acá en Bariloche. Si tuviéramos la oportunidad de irnos, aunque sea por los alrededores, estaría bueno pero es un tema de presupuesto porque somos un grupo que se auto-gestiona”, corroboró Corso. “Todo lo que hacemos, lo hacemos a pulmón, entonces todo cuesta más. Pero si encontráramos recursos o alguien que nos quiera ayudar, estaría genial”, se esperanzó.
Adrián Moyano