La imagen de la Virgen de Luján estuvo en la Escuela Militar de Montaña
Cerca del mediodía de este lunes la imagen de la Virgen de Luján fue llevada a la Escuela Militar de Montaña siendo recibida por oficiales, suboficiales, soldados y veteranos de guerra en el conflicto del Atlántico Sur y en islas Malvinas.
Se contó con la presencia y el acompañamiento de autoridades, entre ellas el director de la Escuela Militar, el coronel Gustavo Fabián García, y el cónsul de Chile, Diego Velasco Pilgrim.
Se realizó la Santa Misa oficiada por el capellán, el presbítero Gustavo Brianese, y luego fue llevada a la iglesia San Ignacio, donde permaneció la vigilia hasta las 20 horas.
Brianese en diálogo con El Cordillerano, habló de lo valioso de la presencia de María entre nosotros “es un signo de fraternidad entre los pueblos porque dos pueblos que estuvieron enfrentados, hoy están hermanados por la presencia de Jesús y de María”. No se trata solo de la llegada a cada una de nuestras poblaciones “la tenemos siempre entre nosotros pero esto es un hilo que va uniendo y haciendo memoria con aquellos excombatientes de las distintas fuerzas y sus familias y el corazón de los argentinos que se van encontrando y que rezaron por la paz en todo el mundo y ahora es un signo de paz para todos”.
Se ofició una misa con su presencia.
Un poco de historia
La imagen de la Virgen fue creada por el artesano Francisco Visciglio (1920-2009) de Pergamino, donde tenía un taller desde los 50, en el que empezó a hornear y pintar las imágenes, dándole su impronta particular.
Le había dicho a su hijo que era su deseo donar una de ellas para la guerra de Malvinas, y aunque no lo concretó, su creación estuvo en la guerra en manos de aquellos valientes soldados que agradecidos por la mano protectora de la santa madre, realizaron una procesión el 8 de mayo de 1982.
Esta imagen se encontraba en la Fuerza Aérea y fue cruzada a las islas en un vuelo de un Hércules Tango Charly G8 desde Comodoro Rivadavia, el 9 de abril de ese año, en manos del padre Roque Manuel Puyelu, quien bendijo la pista.
Iniciados los bombardeos con epicentro en la pista del aeródromo, la imagen fue llevada a la parroquia de Santa María de Puerto Argentino.
En los 70 días de permanencia en Malvinas recorrió diferentes unidades y estuvo entre las trincheras de los soldados. En la madrugada del 4 de mayo de 1982, en forma especial, se sintió su protección cuando un avión Vulcan británico procedente de isla Ascensión bombardeó el aeropuerto y desplazó por los aires al soldado de guardia Jorge Palacios, arrojándolo dentro de su propio pozo donde estaba durmiendo su compañero mientras esperaba su turno.
Ambos fueron tapados por dos metros de barro proveniente del cráter de 12 metros de diámetro por 4 de profundidad, se los rastreó por la zona descubriéndolos una hora más tarde. Palacios aseguró que fue la Virgen quien lo salvó porque él, mientras percibía la falta de aire, oraba diciendo “Quiero morir de un balazo, pero no lentamente”.
El 8 de mayo de 1982, Fiesta de la Virgen de Luján, patrona de la república, presidió las diversas eucaristías y encabezó procesiones, dando muestras de su maternal protección.
Finalizada la contienda, la imagen fue llevada en el Hércules hasta el Reino Unido por el capellán británico Alfred Hayes y colocada en la catedral castrense de las fuerzas británicas de San Miguel y San Jorge en Aldersht.
El 8 de marzo los obispos monseñor Paul Mason y su par argentino Santiago Olivera acordaron un intercambio de imágenes. Argentina llevaría una réplica de esta virgen y el Reino Unido le entregaría la histórica que acompañó a nuestros soldados en Malvinas.
El intercambio, por decisión del papa Francisco, se hizo en la ciudad del Vaticano el pasado 30 de octubre, siendo bendecidas ambas imágenes por él. El 4 de noviembre la imagen retornó al país e inició su peregrinación.
Susana Alegría